En la era de las redes sociales, donde los límites entre fans y artistas parecen cada vez más difusos, una historia reciente volvió a confirmar que un comentario puede cambiarlo todo. Esta vez, la protagonista fue Valentina Venturiello, una joven creadora de contenido que, con humor y espontaneidad, terminó captando la atención nada menos que de Emilia Mernes. Y lo que comenzó como un simple chiste se transformó en un momento viral con final inesperado: “Contratada”.
Todo empezó con un video en TikTok en el que Valen se propuso realizar “el casting más importante de su vida”. Frente a cámara, interpretó una versión exagerada de lo que sería un supuesto documental sobre la cantante. Con ironía y desparpajo, lanzó frases como “este es mi casting para actuar de Emilia Mernes en un posible documental” y se sumergió en una escena que combinaba actuación, humor y referencias al universo de la artista.
El clip, pensado inicialmente como una broma, rápidamente comenzó a circular. La joven jugó con la idea de ser elegida para un proyecto inexistente, parodiando situaciones y hasta criticándose a sí misma con frases como “soy una pésima actriz” o “soy una cara rota si de verdad me quiero dedicar a la actuación”. Sin embargo, lo que parecía un contenido más dentro del algoritmo tuvo un giro inesperado cuando llegó a destino: Emilia Mernes lo vio.

La reacción de la cantante no tardó en aparecer. En la sección de comentarios, dejó una sola palabra que fue suficiente para desatar la locura: “contratada”. El mensaje, breve pero contundente, acumuló miles de likes en cuestión de horas y convirtió el video en un fenómeno viral. Para Valen, la sorpresa fue total.
“¿Qué? Emilia Mernes me contrató como actriz de su documental”, expresó luego en otro video, entre risas e incredulidad. Lejos de creérselo completamente, aclaró el contexto con humor: “No existe tal documental, soy una pésima actriz y Emilia reapareció en mis comentarios y en mi cumpleaños”. Aun así, el impacto del gesto fue real y significativo.
En ese mismo descargo, la joven decidió ir un paso más allá. Aprovechó la visibilidad para reconvertir el chiste en una oportunidad concreta. “No voy a desaprovechar esta oportunidad, claramente”, aseguró, y explicó que su verdadero deseo no era interpretar a la cantante, sino formar parte de su equipo de trabajo.

Allí apareció una clave para entender el trasfondo de su propuesta: la cuenta “Mala Pero Cutie”, un espacio muy reconocido entre los seguidores de la artista, dedicado a cubrir sus shows y generar contenido cercano a la comunidad de fans. “Las verdaderas fans saben que existe una cuenta que se llama Mala Pero Cutie”, explicó Valen, detallando que ese rol había sido ocupado anteriormente por una notera o community manager que se encargaba de mostrar el detrás de escena de la cantante.
“Acá entro yo”, dijo con determinación, transformando su casting humorístico en una postulación directa. “Necesito tener el poder de esa cuenta”, agregó, dejando en claro que su objetivo es convertirse en la persona encargada de cubrir los shows de Emilia desde adentro. “Siempre fue mi sueño cubrir así con notitas los shows de Emilia”, confesó, ya en un tono más sincero.
Para Valen, que según contó trabaja en una oficina de 9 a 18, la repercusión fue tan inesperada como emocionante. “Mucha ternura la gente que me dice ‘por favor dedicate a otra cosa’. Si tan solo supieran…”, ironizó, dejando ver que su vida cotidiana dista bastante del mundo artístico que parodió en su video.
Sin embargo, ese contraste es justamente lo que hizo que su contenido conectara con miles de personas: la mezcla de humor, autenticidad y un sueño latente que, de repente, pareció estar un poco más cerca. “Emilia y equipo de Emilia, por favor, considérenme”, pidió finalmente, cerrando su video con un tono entre lúdico y esperanzado.














