SISTEMA +R

SISTEMA DE NOTICIAS

Qué buscan los halcones cuando aparecen en los jardines de las casas y qué especies cazan

Los halcones de Cooper y los gavilanes menudos son las especies más frecuentes en áreas verdes y parques urbanos de Norteamérica (Imagen Ilustrativa Infobae)

Quienes vieron un destello veloz entre las ramas en su jardín pueden preguntarse qué buscan los halcones en los jardines urbanos.

Un estudio de la Universidad de Kentucky, publicado en la revista Ornithology, muestra que estos rapaces no llegan por curiosidad ni por semillas, sino porque buscan aves que frecuentan comederos y áreas verdes, eligiendo ciertas especies como parte fundamental de su dieta.

Según la investigación, los halcones que aparecen en jardines residenciales o parques urbanos —principalmente el halcón de Cooper y el gavilán menudo— lo hacen motivados por la caza de otras aves, no por el alimento vegetal.

Participantes en la plataforma de ciencia ciudadana iNaturalist aportaron miles de imágenes, lo que permitió a los investigadores analizar en detalle el comportamiento alimenticio de estas especies y determinar cuáles son sus presas predilectas en entornos urbanos y suburbanos de Norteamérica.

El equipo del Departamento de Recursos Forestales y Naturales de la Universidad de Kentucky examinó 74.974 fotografías enviadas por usuarios de iNaturalist.

Así, identificaron miles de escenas de depredación que ofrecen un panorama sin precedentes sobre la alimentación de ambos halcones. El análisis reveló datos precisos sobre qué comen y cómo seleccionan a sus presas, como señaló el grupo de investigación.

Con ayuda de expertos, los investigadores revisaron una a una las imágenes para identificar los restos de plumas o piel. Compararon los registros de caza con la disponibilidad de especies en cada hábitat, logrando establecer tanto las preferencias como los patrones de elección de los halcones urbanos.

Especies que cazan halcones en jardines

El estudio evidenció claras diferencias entre ambas aves rapaces. El halcón de Cooper (Astur cooperii), que es de mayor tamaño, suele capturar presas grandes: elige sobre todo palomas y tórtolas —como la paloma bravía y la tórtola de luto— incluso por encima de su proporción en el entorno.

Aunque su dieta incluye mamíferos en ciertos casos, las aves siguen siendo su alimento más frecuente, lo que resalta su especialización en cazar presas vivas y visibles.

La investigación basada en 74.974 fotos ciudadanas confirma que los halcones eligen aves como palomas, tórtolas y gorriones como parte fundamental de su dieta urbana (Imagen Ilustrativa Infobae)

El gavilán menudo (Accipiter striatus), de menor tamaño, mantiene una dieta aún más orientada hacia aves pequeñas. Entre sus víctimas figuran el estornino pinto, la tórtola de luto y el gorrión común.

En el registro estudiado solo se documentó un caso de mamífero en la dieta del gavilán menudo, lo que sorprendió a los científicos y fue destacado por Darin McNeil, doctor y profesor adjunto de gestión de vida silvestre.

El tamaño de presa también varía: para el halcón de Cooper el promedio es de 166 gramos y para el gavilán menudo ronda los 59 gramos.

Los especialistas explican que las tórtolas resultan una presa especialmente atractiva para el halcón de Cooper, pues suelen estar expuestas y cuentan con pocas defensas al ser atrapadas.

Por qué los halcones visitan zonas urbanas y el valor de la ciencia ciudadana

El trabajo resalta, más allá de la dieta de los halcones, la importancia que tiene la ciencia ciudadana para descifrar la ecología de la fauna urbana.

Plataformas de ciencia ciudadana como iNaturalist han permitido reunir y analizar un volumen de datos que no habría sido posible por medio de métodos tradicionales. Esto contribuye a comprender mejor cómo influyen estas aves rapaces en el equilibrio de poblaciones de otras especies.

El crecimiento de la presencia de halcones en jardines y barrios residenciales se relaciona con la abundancia de aves en comederos y espacios verdes urbanos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los autores del estudio subrayan que los halcones, lejos de ser visitantes esporádicos, han incrementado su presencia en barrios residenciales y entornos urbanos en las últimas décadas. Parte de este aumento se debe a la abundancia de presas en comederos y zonas verdes, una tendencia que ha sido documentada gracias a la colaboración de miles de personas observadoras.

Will Gibson, uno de los científicos, resaltó que la ciencia ciudadana se ha convertido en una herramienta esencial para el avance en la investigación de la fauna silvestre. La amplia cantidad de datos ha permitido a los especialistas verificar tendencias previamente solo sugeridas por estudios limitados a nidos o puntos de alimentación puntuales.

La convivencia de los halcones con el entorno humano es un recordatorio de su papel fundamental en el sistema natural. Su presencia garantiza la regulación de otras poblaciones animales y muestra que estas rapaces nativas mantienen su función esencial en los hábitats urbanos del continente.