Una rueda de la fortuna colapsó de manera repentina en plena actividad y provocó la caída de decenas de personas al vacío, en un episodio que dejó al menos entre 30 heridos, varios de ellos en estado crítico.
El hecho ocurrió en la feria Bhaisaha Mela, en la localidad de Khadda, en el estado de Uttar Pradesh, cuando el parque se encontraba colmado de visitantes. Según reconstruyeron medios locales y autoridades, la estructura —de unos 18 metros de altura— había dado apenas dos vueltas cuando comenzó a fallar.
Testigos relataron que segundos antes del derrumbe se escucharon crujidos y ruidos metálicos inusuales. Algunos pasajeros incluso alcanzaron a advertir a los operadores del juego, pero la atracción continuó en funcionamiento. Instantes después, la estructura cedió y se desplomó con violencia.
En el momento del accidente se estima que había entre 70 y 80 personas a bordo. El impacto fue brutal: varios ocupantes salieron despedidos, mientras que otros quedaron atrapados entre los hierros retorcidos.
Las imágenes, captadas por un visitante con su celular, se viralizaron rápidamente en redes sociales y muestran el instante exacto del colapso, en medio de corridas y escenas de angustia generalizada.
El operativo de rescate se activó de inmediato. Personal policial, trabajadores de la feria y vecinos de la zona se sumaron a las tareas para asistir a las víctimas, en un trabajo contrarreloj que se extendió durante casi una hora debido al peso de la estructura derrumbada.

Los heridos fueron trasladados de urgencia a hospitales cercanos, y al menos diez de ellos presentan cuadros graves, con fracturas y traumatismos de consideración, por lo que debieron ser derivados a centros de mayor complejidad.
Mientras tanto, las autoridades avanzan con una investigación para determinar las causas del siniestro. Entre las primeras hipótesis se mencionan una posible falla estructural, deficiencias en el anclaje de la base y una eventual sobrecarga del juego.
También se puso bajo la lupa el estado de mantenimiento de la atracción y la vigencia de sus permisos de funcionamiento. De acuerdo con fuentes oficiales, no se descarta que haya existido una inspección técnica insuficiente.
Tras el colapso, la policía acordonó el predio y ordenó la suspensión inmediata de todas las actividades mecánicas. El parque fue evacuado en pocos minutos, aunque el caos y el miedo dominaron la escena.
El episodio reavivó un debate recurrente en India: las condiciones de seguridad en ferias itinerantes, donde con frecuencia se denuncian controles irregulares y estructuras en mal estado.
El antecedente más cercano ocurrió en febrero de este año, en el estado de Haryana, cuando una atracción llamada “Tsunami” se desplomó en pleno funcionamiento. En ese caso, el accidente dejó un muerto —un policía que participaba del rescate— y al menos 13 heridos.












