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Gobierno en loop: con el caso Adorni sin resolver, las esquirlas de la interna expanden la crisis a la Corte

Manuel Adorni estuvo junto al Presidente durante el homenaje a los caídas en la Guerra de Malvinas

Termina la cuarta semana de crisis. El clima político se enrarece frente a la figura de Manuel Adorni. El gabinete pide más explicaciones. No aparecen. Javier Milei lo ratifica por tercera vez desde que estalla el escándalo. Le arman agenda, lo muestran rodeado. Las encuestas marcan un brutal deterioro de su imagen. Sigue en silencio. Ya no puede ser vocero. Cuarto apoyo, ahora en público, con un largo abrazo de Javier Milei. Otra ratificación. Una nueva demostración de respaldo se prepara para mañana, una reunión de ministros que lo tenga a él como protagonista. Y así otra vez, en escena, el loop gubernamental. A un mes del viaje maldito, el gobierno repite el libreto y sólo apuesta a que el paso del tiempo ordene las cosas.

“A mí no me van a quebrar, yo no soy Espert”, repite el jefe de Gabinete a sus allegados, como quien expone que dejar el cargo o no es una decisión personal. Según le contó a su círculo de confianza, Adorni está confiado en el respaldo de Karina Milei, que lo protege al interior del gabinete, y del Presidente, que lo apoya hacia afuera. Esta semana debió cancelar una nueva conferencia de prensa y nombró abogados. Serán los letrados del estudio Ledesma los que tendrán a cargo su defensa, ahora sí, con la imputación formal en su contra. El miércoles será un día clave. Declara su escribana, Adriana Mónica Nechevenko, que entró siete veces a verlo en la Casa de gobierno. Al otro día, el oficialismo se arriesgará a abrir el Congreso. Está pendiente la convocatoria a sesión para darle sanción definitiva a la ley de glaciares. La oposición se prepara para jugar sus cartas contra Adorni.

En la Casa Rosada comenzó a delinearse una nueva versión sobre el último escándalo, que tiene a dos jubiladas como protagonistas de haberle prestado a Adorni US$200.000 para comprar el departamento del barrio de Caballito, donde actualmente vive. Adorni sólo puso US$30.000. El jefe de Gabinete dice que una de ellas, Beatriz Viegas, es la madre de un amigo, y que este amigo le quiso hacer un favor al prestarle el dinero. Supuestamente, necesitaba mudarse con cierta premura porque argumentaba que en su edificio de Parque Chacabuco, sobre la avenida Asamblea, lo hostigaban los vecinos. Le dejaron alguna vez un papelito pegado en la puerta. Compartía pasillo con el resto. No dan nombres del amigo. No muestran un solo comprobante. Y apelan a la suerte a la hora de explicar el precio que pagó por el nuevo edificio, muy por debajo de los valores de mercado. “Hizo un negoción”, sopesan fuentes cercanas a Adorni a la hora de explicar lo bajo del monto total que pagó.

El problema mayor que enfrenta el funcionario es que su nuevo estilo de vida no se justifica con sus ingresos declarados. Recién desde febrero comenzó a cobrar el aumento del 100% que se dieron los altos cargos estatales. Cerca de Adorni argumentan, sin mostrar comprobantes, que el ingreso de su mujer, Betina Angeletti, es el que justifica los gastos. Juran que la casa nueva de Exaltación de la Cruz, en el country Indio Cuá, está en el anexo reservado declarado el año pasado. Si está no se comprende por qué no lo hacen público. Ese anexo lo va a tener la Justicia. La argumentación se torna aún más compleja si se tiene en cuenta que Angeletti era monotributista hasta octubre del año pasado. Luego pasó a ser autónoma. El gasto en tarjetas, dicen, tiene que ver con la compra de muebles para los dos nuevos hogares.

Milei abraza a Adorni durante el acto del 2 de abril en homenaje a los caídos en la Guerra de Malvinas. Fuente: Reuters

Los ingresos de Betina y el cumple de Karina

“Puede ser que judicialmente la zafe si presenta los papeles, políticamente no tiene retorno”, analiza ante Infobae un hombre que está al tanto de la causa. Hay otros intereses que temen el efecto contagio en licitaciones que están pendientes de aprobación. Todo lo que pase por las manos del jefe de Gabinete queda bajo la lupa. La otra complicación es el gasto en el viaje a Punta del Este, si es que lo pagó, como él dijo. Por el momento no presentó la documentación que respalde sus dichos, más allá de admitir que salió de su bolsillo. Cerca suyo reconocen que está mal que viaje en aviones privados, no se condice con el relato. Lo cierto es que Adorni también dijo el 15 de marzo que no se tomaba vacaciones desde hacía un año y medio y que eso justificaba cada dólar gastado en el fin de semana de Carnaval. No fue así. Los Adorni, dicho por él, viajaron al exterior en enero de 2025. Las únicas vacaciones que no tomó fueron las de este verano, cuando recién había asumido la jefatura de gabinete. Buena parte de su recorrido está en su Instagram. Adorni desmiente a Adorni.

El otro problema del Gobierno es que se quedó sin vocero. Se suponía que la semana pasada harían anuncios de gestión. Nada de eso sucedió. La foto que dejó Karina Milei de su cumpleaños ayudó poco a su protegido, que no estuvo en la parte pública del evento privado que se hizo el Patio de las Palmeras. El ágape fue en el despacho del primer piso. Ahí sí estuvo Adorni. Le cantaron el feliz cumpleaños, además, Lule y Martín Menem y Pilar Ramirez. También pasó Diego Santilli. Quedaron dudas de si había estado invitado entre los integrantes de la mesa chica karinista. Patricia Bullrich no participó. Había compartido antes, con la secretaria general, la reunión de mesa política y ahí le entregó el bolso que le llevó de regalo.

Nada tapa sus problemas. Ni el fallo en favor de la Argentina por la expropiación parcial de YPF causó el efecto esperado. Más bien se convirtió en el lanzamiento de campaña de Axel Kicillof. Tampoco la baja de la pobreza logró reenfocar a la Casa Rosada.

La parálisis se parece más, ya transcurrido un mes del escándalo, a un problema de gestión previo, agudizado por los problemas del funcionario. El caso no cede. La consultora Ad Hoc marcó los picos en la conversación digital que lo tuvieron como protagonista. Nada supera el deslomarse, pero se le acerca. Aquella frase cosechó 285.000 menciones. Le siguieron las reacciones al momento en que se descubrió su casa en el country, con 168.000 citas, la fallida conferencia de prensa, que tuvo 202.000 expresiones y el momento en que se conoció que dos señoras le prestaron el dinero para comprar su departamento en Caballito con 198.000. Lo paradójico es que nadie en el Gobierno da el debate público. Solo Martín Menem salió con un “pongo las manos en el fuego” esta semana. La encuesta de Zuban Córdoba estableció que el 70,4% de los consultados considera que debe renunciar.

Todo esto se da en el contexto de una pérdida enorme del poder adquisitivo de los trabajadores estatales, ahora reivindicados por el fallo YPF. Un informe de la consultora económica MATE estableció que cada trabajador estatal perdió $11,5 millones de pesos desde noviembre de 2023. En cuanto al salario en el sector privado, quedó 7% por debajo del nivel que tenía al asumir Milei y cada trabajador acumula una pérdida de $2,2 millones. Respecto de las jubilaciones, el trabajo establece que el poder de compra es “24% menor al de 2023 y cada jubilado acumula, en promedio, una pérdida de $5,8 millones de pesos”.

La Corte estalla y Mahiques quedó en la mira

En los despachos oficiales se preguntan por el apuro judicial. La causa contra Adorni la llevan el fiscal Gerardo Pollicita y el juez Ariel Lijo. “Es la venganza de Comodoro Py”, anticipan fuentes ligadas a los tribunales sobre la velocidad en que se mueve el expediente a diferencia, por ejemplo, de Libra, en manos de Marcelo Martínez de Giorgi. Lo que surge como argumentación es que Lijo, que es Ricardo Lorenzetti, quedó del bando de Santiago Caputo, tras su fallida candidatura a la Corte Suprema. El juez siempre reprochó que nadie del Gobierno hizo nada por su postulación y dejaron que lo “limaran”. Con esa versión coinciden en el peronismo. Sólo el magistrado se movió para conseguir voluntades, pero no le alcanzó, simplemente, porque no tiene nada que ofrecer a cambio. Cualquier acuerdo necesita la garantía del oficialismo. El desembarco de Juan Bautista Mahiques en el ministerio de Justicia, bajo el mando de Karina Milei, podría haber generado cierto malestar de esa otra parte de la familia judicial.

Ricardo Lorenzetti y Carlos Rosenkrantz durante la presentación del proyecto para agilizar la designación de jueces

El estallido en la Corte Suprema de Justicia está por tener consecuencias profundas. Las diferencias ya son irreconciliables. Se hicieron visibles nuevamente esta semana a partir del proyecto de Carlos Rosenkrantz, acompañado por Lorenzetti, para delimitar las arbitrariedades en la selección de los candidatos a jueces. La iniciativa se presentó justo cuando el sistema cargaba los pliegos de los primeros elegidos por Javier Milei para cubrir las vacantes, entre los que apareció Emilio Rosatti, el hijo de Horacio Rosatti, que gracias a la entrevista personal que ahora quieren morigerar accedió al primer lugar de la terna.

La interna se explica también por el interés de uno de los magistrados, Rosenkrantz, en la escuela de Justicia, que depende del Consejo de la Magistratura, que también preside Rosatti. “Se sintió ninguneado por él”, reflexiona una fuente sobre la nueva mayoría que se formó en la Corte. Lo que está pasando es el reflejo del nuevo alineamiento interno.

Todo va camino a agravarse. En el Palacio de Justicia se analiza la posibilidad de adelantar la elección de autoridades para desbancar a Rosatti del mando. “Lo están comenzando a explorar”, anticiparon desde uno de los despachos de los cortesanos. El mandato de Rosatti vence el año que viene, pero con la firma de dos de ellos podrían darle un final antes. Lorenzetti y Rosenkrantz pretenden que en el próximo plenario del Consejo de la Magistratura, el 15 de abril, se vote a libro cerrado su proyecto de selección de jueces.

El aviso también va para el Gobierno. Y dentro del Gobierno, para Mahiques. La incorporación del pliego de Rosatti hijo fue sorpresiva. “No avisó, a pesar de que estuvieron reunidos”, le reprochan al ministro. Lo analizan como una traición porque estuvo reunido con ellos. Esta nueva mayoría está trabajando para que se caiga ese pliego. Lo dicen así: “Si el Gobierno lo vota en el Senado se garantiza un solo voto en la Corte Suprema”.

La pelea tuvo hasta aristas domésticas. Cuando el lunes se hizo el acto de presentación de la iniciativa, a Rosatti le tocaba ubicarse entre los invitados, debajo del estrado, por no ser autor del proyecto. Enterado del asunto, mandó al personal de maestranza a colocar la placa con su nombre en la mesa, junto a la de sus colegas, en la sala de audiencias. El tironeo del mobiliario implicó salir a conseguir un atril para que, finalmente, los dos protagonistas expusieran. Pésimo clima de trabajo. Rosatti siempre tuvo poca relación con el ala de Santiago Caputo en Justicia. Tras las infructuosas negociaciones por el presupuesto judicial, el presidente de la Corte avanzó a comienzos de año en una gestión personal y consiguió los fondos, que habían caído en el famoso capítulo 11 en pleno debate parlamentario de la ley de leyes. Fue la resolución 1/26 de enero pasado, firmada por Manuel Adorni. Un acercamiento al ala karinista que terminó desembarcando de lleno meses después en Justicia. “Eso fue un acuerdo con Karina cuando todavía pesaba Caputo”, detalló una fuente judicial. Entre los pliegos que se conocieron esta semana está el de Ana María Cristina Juan, la mujer del juez del caso Libra, que lleva la causa con otro ritmo.

Economía en loop

Ese gobierno en loop se ve también en la economía, con números que encadenan varios meses de retracción. Los pronósticos de inflación complican los números de marzo. La consultora Equilibra anticipó un 3,3% de alza de precios liderada por regulados (5,1%) y alimentos y bebidas no estacionales (4,2%), tras subas de naftas, carnes y tabaco, lo que impactará también en la canasta de pobreza e indigencia. Para el mes pasado, PxQ estimó 3,2%. La inflación cumpliría 10 meses sin bajar. Misma película. El propio Luis Caputo reconoció esta semana una demora en sus planes. Justificó con un “habrá que ver cómo es el del primer semestre de 2026” sobre lo que está pasando con la medición de pobreza, más allá de la baja que anunció el Indec la semana que pasó. Los números del último trimestre del año ya muestran un arrastre al alza. En modo Milei, Caputo se quejó de que “el 99,9 % del periodismo está en contra” y que por eso no ven los resultados esperados. En ese discurso en el que habló de darle “patadas en el culo” a quienes piden devaluar, reconoció que vendrán dificultades. “No va a ser una línea recta, el Emae puede dar para abajo, la inflación va a andar más alta, pero no nos va a desviar del rumbo, vamos a llegar a la meta”, ratificó.

El fuerte aumento del precio de los combustibles presiona al alza la inflación

La preocupación son los plazos. Llegar con clima positivo a octubre de 2027 no parece que pueda convertirse en una realidad. Esta semana se conocieron nuevamente los datos de recaudación a la baja, con un arrastre malo desde agosto del año pasado. Octavo mes negativo: Estimada en términos reales es una caída de 4,5% interanual en marzo, y constituye el peor primer trimestre de los últimos 15 años. Los salarios registrados también caen hace 5 meses. ¿Alcanza el ajuste?

Los dólares siguen marcando el paso de las necesidades del Gobierno. La consultora 1816 estableció esta semana que “las reservas netas a valor de mercado son actualmente negativas en US$ 2700 millones y que los vencimientos que afectarán a las reservas netas en lo que resta del mandato Milei suman US$23.800 millones”. Eso anticipa para lo que queda de la gestión un camino sinuoso. “Entre abril y fines de 2027 el país necesitaría hacer compras de dólares, emisiones brutas de deuda en moneda extranjera y/o privatizaciones por un monto de alrededor de US$26.500 millones para que las reservas netas sean nulas hacia diciembre de 2027”, anticipan y fijan en alrededor de US$ 1250 millones promedio por mes los necesarios para los 21 meses que quedan del actual mandato presidencial. Se entiende la preocupación del equipo económico.

Se adelantan los tiempos electorales

La política gira en torno al posmundial. En la Casa Rosada adelantan que este año enviarán otra reforma política. El apuro está puesto en que en la segunda mitad del año los apoyos volátiles de los gobernadores comenzarán a flaquear. El adelantamiento de las elecciones provinciales será una constante. ¿Y el adelantamiento nacional? El peronismo empezó a moverse frente a ese escenario. Por ahora cerca de Diego Santilli, el ministro político, lo descartan. Sí reconocen que están trabajando en la eliminación de las PASO como prioridad. De ahí que todos los actores del PJ empezaron a moverse ante la eventualidad de tener que definir en una interna partidaria el candidato. Sergio Uñac, con el aval de Cristina Kirchner, pidió por carta la semana pasada una interna partidaria a fin de año. Si al Gobierno se le ocurre adelantar las elecciones, la competencia en el peronismo no podría ser más allá de diciembre. “No tienen los votos”, especula un diputado opositor para descartar esa idea. De todas maneras, están en alerta. Lo que sí confirman en el ministerio del Interior es que van a promover una modificación a la boleta única electrónica para que se pueda votar todas las categorías con una sola marca y cambios en el financiamiento de las campañas.

Esta semana comienza a moverse el Congreso. Martín Menem finalmente abrirá el recinto. Todavía no la convocó pero en su despacho trabajan con la idea de una sesión el jueves para darle sanción definitiva a la ley de glaciares. Tendrían asegurados entre 138 y 140 votos. En el Senado también habría sesión para darle ingreso a los pliegos de los jueces. No hay fecha de tratamiento en el recinto. La interna del Gobierno, que agrava y fogonea la pelea en la Corte, parece convertirse en un bumerán para el oficialismo.