Las intensas lluvias que cayeron en varias regiones de Bolivia desde la anterior semana provocaron daños en algunas carreteras del país, con tramos cerrados temporalmente debido a deslizamientos de tierra y daños a la infraestructura, en un contexto de emergencia climática que afecta a múltiples regiones.
De acuerdo con reportes oficiales de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), las precipitaciones provocaron el cierre del tránsito en tramos de los departamentos de Santa Cruz y La Paz, donde se concentran algunos de los sectores más afectados por las lluvias.
Uno de los casos más graves se registró en la ruta que conecta las localidades de La Angostura con Samaipata, en el departamento de Santa Cruz, donde la caída de rocas impactó a vehículos de transporte público, dejando personas heridas y al menos una víctima fatal. El tramo fue rehabilitado este domingo y los técnicos de la ABC pidieron a los conductores precaución en esa ruta.
Las carreteras que vinculan Cochabamba con Santa Cruz —uno de los tramos logísticos más importantes de Bolivia— también han sido afectadas por deslizamientos y acumulación de lodo, particularmente en zonas montañosas como El Sillar, donde maquinaria pesada ha sido desplegada para restablecer la circulación.
El ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, Mauricio Zamora, cuestionó el estado actual de la red vial del país y atribuyó su deterioro a la supuesta mala utilización de recursos públicos y a la falta de una gestión eficiente en administraciones anteriores.
Según el funcionario, estas prácticas derivaron en un sistema carretero precario que hoy afecta la conectividad y limita el desarrollo económico en distintas regiones. “En los últimos 20 años se han gastado millones de bolivianos en infraestructura, pero sin ningún criterio técnico, eso pasó en todos los ámbitos del desarrollo. La construcción de caminos es un ejemplo de esto, por eso hoy tenemos un sistema de carreteras muy precario”, afirmó, citado por el periódico La Razón, al referirse a los daños recientes provocados por las lluvias.
Zamora sostuvo que los cortes en varias rutas responden a problemas estructurales acumulados. En ese marco, indicó que se instruyó a la ABC a desplegar toda su capacidad técnica para mantener los caminos transitables en los nueve departamentos, con especial atención en zonas propensas a deslizamientos.
Asimismo, aseguró que el Gobierno está destinando los recursos necesarios para atender la emergencia, aunque advirtió que la solución de fondo requiere una intervención más profunda. “Aquí hay un tema de fondo que es que debemos reconstruir nuestro sistema de carreteras”, señaló.

El impacto de las lluvias no se limita a incidentes puntuales o daños en la red vial. Desde el inicio de la temporada húmeda, en noviembre de 2025, se reportan decenas de fallecidos, miles de viviendas destruidas y más de 100.000 familias afectadas, además de daños recurrentes en rutas interdepartamentales que incluso han llegado a dejar comunidades aisladas.
A pesar de la previsibilidad de la temporada de lluvias —que va de noviembre a marzo—, las emergencias se repiten todos los años. Expertos vinculan estos fenómenos no solo a cuestiones climatológicas o condiciones geográficas, sino también a la actividad humana como la expansión de la minería ilegal en algunas regiones, la falta de planificación en el desarrollo urbano y una mala gestión pública en materia de prevención y ordenamiento territorial.
Las autoridades advierten que la persistencia de las lluvias en esta gestión podría prolongar las afectaciones en las próximas semanas. Actualmente, el Servicio Nacional de Meteorología (Senamhi) activó tres alertas, dos rojas y una naranja, por el aumento en el caudal de ríos y posibles desbordes.