
María Ibarzabal, secretaria Legal y Técnica de la Presidencia y figura central en la estrategia jurídica que permitió revertir el fallo contra la Argentina en el caso YPF, fija un punto de partida para explicar el resultado. “Hasta que el presidente Javier Milei llegó al gobierno, no hubo ni una sola decisión, ningún fallo, ninguna medida a favor de la República Argentina”, afirma en entrevista con Infobae.
Durante más de una década, el caso avanzó sin interrupciones en contra del país, desde las primeras decisiones en los tribunales de Nueva York hasta la sentencia de Loretta Preska, que consolidó una secuencia adversa. Ese recorrido desembocó en una condena superior a USD 16.000 millones, a los que se sumaban intereses por otros USD 2.000 millones. Se trató del fallo más alto dictado por la Justicia de Estados Unidos contra un Estado soberano, con impacto potencial sobre la economía argentina y sobre la hoja de ruta del gobierno de Javier Milei.
La funcionaria integra el equipo que conduce Santiago Caputo, principal asesor político de Milei, y participó de manera directa en la redefinición de la estrategia del caso en su etapa final. El diagnóstico que plantea es que el litigio no se resolvió únicamente por argumentos jurídicos, sino también por la forma en que se estructuró la defensa del Estado argentino.
La resolución de la Cámara de Apelaciones introdujo un quiebre en esa secuencia. El tribunal cuestionó la interpretación del derecho argentino aplicada en primera instancia, en particular en lo referido al régimen de expropiación y su relación con el estatuto de la compañía. Ese eje —el derecho público— pasó a ocupar el centro de la discusión.
El reciente fallo que revierte la condena a la Argentina representa un punto de inflexión en la extensa disputa judicial por YPF. Según la secretaria Legal y Técnica, la decisión de la Cámara de Apelaciones se sustentó en un cambio de enfoque impulsado desde el inicio de la gestión de Javier Milei, que priorizó la coordinación de los equipos jurídicos y el énfasis en los argumentos de derecho público argentino.
Para Ibarzabal, ese giro estuvo asociado a una decisión de enfoque. “Este gobierno hizo algo distinto. Javier Milei ordenó a todos los equipos trabajar de forma coordinada detrás de un único objetivo. Su definición clara de la política internacional hacia afuera y su manejo de equipos hacia adentro fue lo que marcó la diferencia. Ahí empezó a revertirse la tendencia”, explica.
En menos de dos años se obtuvieron cinco presentaciones del Departamento de Justicia de los Estados Unidos en apoyo de la posición argentina, cuando en 2019, durante el gobierno de Mauricio Macri, ese mismo Departamento había respaldado la postura de Burford. Se evitó una declaración de desacato que hubiera generado un nuevo daño reputacional en el peor momento. Se logró que la Cámara de Apelaciones suspendiera, primero, la orden de entrega de las acciones de YPF, luego el discovery, y finalmente dictó este fallo que revierte la condena.
Ibarzabal destaca una decisión estratégica: concentrar la audiencia oral de apelación en los argumentos de derecho público argentino, en lugar de enfocar exclusivamente en la reducción de los daños, como recomendaban muchos. “Fue una apuesta audaz y fue determinante para el resultado final”, agrega.
La funcionaria evita personalizar el resultado, incluso ante los elogios públicos del Presidente, que la definió como “el cerebro” detrás de la estrategia. “Eso es producto de la generosidad y sobrestima del Presidente conmigo. Es una persona muy cariñosa y por eso estoy muy agradecida con él. Pero los trabajos son siempre en equipo”, responde. En esta entrevista, reconstruye el proceso y explica por qué el fallo marca un punto de inflexión en un litigio que durante años había sido desfavorable para la Argentina.
La entrevista a María Ibarzabal

– Para empezar, le pido un balance sobre la decisión de la Cámara de Apelaciones, que le dio la razón a la Argentina en el caso YPF.
– El balance es de emoción, de alegría, de orgullo por todo lo que se ha trabajado, por la forma en que se ha encarado el caso, por el profesionalismo, el trabajo en equipo, la estrategia multifocal que se decidió tomar, bajo el liderazgo de Javier Milei, que nos impulsó a todos a trabajar de forma coordinada, usando todos los resortes del Estado para poder llegar a este gran resultado, obviamente, con una mirada estratégica desde lo internacional, que hizo un antes y un después también en el expediente, y eso hay que reconocerlo.
No nos olvidemos que este era el fallo más grande de la historia de los tribunales de Estados Unidos contra un país soberano. Haber podido revertirlo en beneficio de nuestro país, genera una satisfacción enorme.
– Surgieron muchas interpretaciones sobre esta victoria. En casos así, el éxito tiene muchos padres y en caso de fracaso, ninguno se hace cargo. Hablaron Cristina Kirchner, Mauricio Macri y hasta Alberto Fernández. ¿Qué cambió en la estrategia y qué se mantuvo sin cambios?
– Primero hay que decir que los gobiernos anteriores estuvieron en una instancia diferente de la que le tocó estar a este gobierno. También es muy importante aclarar que, hasta que el presidente Javier Milei llegó al gobierno, no hubo ni una sola decisión, ningún fallo, ninguna medida a favor de la República Argentina. Decir que este fallo fue gracias a otros gobiernos o a otras estrategias y que esto fue un resultado casual o que surge por el simple correr del tiempo es, además de injusto, profundamente erróneo.
Pensar que un juicio de esta magnitud se gana únicamente por un argumento jurídico también es erróneo.
Lo que sí se mantuvo a lo largo de todo el expediente, como argumento jurídico de fondo, es la interpretación sobre la legislación respecto a una expropiación versus el estatuto. Ahora, lo que es definitivamente diferente es el enfoque que se le dio al caso.
– Se lo digo pregunto de otra manera. Ahora todos los presidentes se quieren colgar la medalla de esta victoria. ¿Quién tiene razón?
– No quisiera hablar de lo que hicieron otros o dejaron de hacer. Lo que sí puedo decir con certeza es que ningún gobierno anterior obtuvo una sola decisión favorable en este caso. Y no creo que haya sido casualidad. Ello fue justamente porque ninguno de los gobiernos anteriores adoptó una estrategia integral del caso. Eso le permitió a los demandantes imponer su narrativa durante años, aprovecharse del problema reputacional que tenía la Argentina en los tribunales de Nueva York, y acumular derrotas, una tras otra.
Este gobierno hizo algo distinto. Javier Milei ordenó a todos los equipos trabajar de forma coordinada detrás de un único objetivo. Su definición clara de la política internacional hacia afuera, y su manejo de equipos hacia adentro, fue lo que marcó la diferencia. Ahí empezó a revertirse la tendencia.

Los resultados hablan por sí solos. En menos de dos años se obtuvieron cinco presentaciones del Departamento de Justicia de los Estados Unidos en apoyo de la posición argentina, cuando en 2019, durante el gobierno de Mauricio Macri, ese mismo DOJ había respaldado la postura de Burford. Se evitó una declaración de desacato que hubiera generado un nuevo daño reputacional en el peor momento. Se logró que la Cámara de Apelaciones suspendiera primero la orden de entrega de las acciones de YPF, luego el discovery, y finalmente dictó este fallo que revierte la condena.
Y hay una decisión estratégica que merece destacarse en particular: concentrar la audiencia oral de apelación en los argumentos de derecho público argentino, en lugar de apuntar exclusivamente a la reducción de los daños, como recomendaban muchos. Fue una apuesta audaz y fue determinante para el resultado final.
– Bien…
– El presidente Milei puso sobre la mesa desde el primer día que esto era un tema estratégico para todo el gobierno, poniendo por tanto todos los resortes a disposición, haciendo una estrategia consistente y profesional, con la Secretaría Legal y Técnica, la Procuración del Tesoro, el Ministerio de Economía, la Cancillería, la Embajada argentina en Estados Unidos, para poder mostrar a Estados Unidos y al resto de los países soberanos que esta decisión -y lo que se jugaba en este juicio- era de relevancia no solamente para Argentina, sino para Estados Unidos y para los otros países soberanos. Se han presentado en el expediente más de doce amicus curiae.
Algunos han dicho “en realidad ganamos gracias a esto y no tanto por lo otro”, pero lo concreto es que se ganó gracias a una estrategia multifocal. No ganamos ni por un argumento jurídico, por un amicus, por algo único.. Se obtuvo este resultado por el conjunto de ese trabajo sostenido de forma técnica y profesional.
– Para el lego, ¿cómo se puede resumir el fallo? ¿Qué definió la Cámara que revirtió los fallos anteriores? Porque desde el juez Thomas Griesa, Loretta Preska y todas las instancias de la Justicia de Estados Unidos, hasta el viernes, venían condenando a la Argentina.
– Lo que la Cámara definió fue que la jueza jueza Preska había malinterpretado el derecho argentino, que se exigían cosas que no eran posibles en el marco de nuestro derecho, haciendo especialmente hincapié en este tema del derecho público, del derecho a la expropiación.
Pero quiero volver sobre algo anterior: una decisión que fue muy estratégica también de este gobierno fue en la audiencia del año pasado -que fue un momento crítico para el expediente- hacer foco en estos argumentos de fondo, para ponerle todas las fichas a tratar de revertir el 100% de la sentencia. En ese momento había personas -que incluso escucho que hoy- que decían que lo máximo que se podía ganar era una reducción del monto. Si uno hubiera entendido eso, entonces en la audiencia había que enfocarse completamente en eso. Y lo cierto es que esa decisión, de revertir el 100% de la sentencia, fue parte del éxito, porque permitió dedicarle el poco tiempo que hay en la audiencia para desarrollar los argumentos a fondo.

– El procurador del Tesoro del gobierno de Mauricio Macri, Bernardo Saravia Frías, había planteado eso…
– Le tengo mucho respeto a todos a los que ejercieron la defensa de los intereses de la Argentina. Lo único que sí resalto es la estrategia que se tomó en este caso, que terminó siendo acertada.
– Permítame volver también a algo que comentó recién. Resaltó el trabajo de la Procuración del Tesoro, el rol de la Cancillería, de Economía, de todo el gobierno, pero también hubo un carril geopolítico y diplomático para este resultado.
– Sí, y fue fundamental. Creo digo que se tomó una estrategia política, diplomática y jurídica. Todo eso, en conjunto, creo que fue lo que dio el resultado. Primero política, y en esto reitero que esto es un éxito de Javier Milei, de un presidente que miró este tema y definió con mucha claridad la política exterior y nos impulsó a trabajar para defender al Estado argentino a capa y espada, sin ningún miramiento político. Pero hay dejame destacar personalmente, al procurador Sebastián Amerio, al canciller Pablo Quirno, al ministro Caputo, al embajador Alec Oxenford, y a todo el equipo de la Procuración que lideraron Juan Ignacio Stampalija y Julio Pablo Comadira, además de Andrés de la Cruz, Alejandra Etchegorry y Mariana Loza. Fue un trabajo en equipo.
También quiero agregar que nosotros durante estos dos años nos sometimos a un discovery muy agresivo y hubo un montón de funcionarios que también se pusieron a disposición, que trabajaron muchas horas, se le dedicó muchísimo tiempo a esto para que salga bien.
– Después del fallo, Bulford emitió un comunicado en el que reconoció que tenía pocas chances de revertir esta decisión en la Corte de Estados Unidos, pero dejó abierta la posibilidad de acudir al CIADI.
– Nosotros somos muy cuidadosos de todo lo que se dice respecto del expediente. Estamos preparados para cualquier alternativa. Así como estuvimos preparados hasta acá. estamos preparados para enfrentar el siguiente paso. Veremos qué presentan y estaremos atentos para poder seguir ejerciendo la defensa argentina con toda la fuerza.
– En el mensaje que difundió por cadena nacional, el presidente Milei destacó el fallo y al mismo tiempo planteó que estaba en contra de expropiar, que expropiar era un robo.
– Son cosas diferentes. Cuando el presidente Javier Milei dice que expropiar esta mal no se refiere a la controversia que hubo en el juicio por YPF respecto de que la Constitución está por encima del Estatuto de la empresa. De lo que habló el presidente es que la decision de politica intervencionista es incorrecta y que esa decisión fue lo que nos llevó a tener una contingencia judicial de tantos años, que fue tan costosa para todos los argentinos. Por eso, el presidente anunió que va a enviar un proyecto de ley sobre expropiaciones.

– Ahora me interesa preguntarle cómo vivió estos años, cómo fue trabajar con esto, que era una bomba de tiempo para la Argentina y para el gobierno de Javier Milei también, porque una condena podía afectar todo el plan de gobierno.
– Para todos. Todos lo atravesamos, todo un equipo, sosteniendo la presión. Hubo momentos en los que se sintió mucha presión, pero la verdad es que siempre trabajamos bajo una única conducción y el objetivo de hacer las cosas bien. Trabajamos todos con profesionalismo, sabiendo y siendo muy conscientes de que uno deja todo y más, y que a veces los resultados acompañan y otras veces no. Por suerte, esta vez acompañaron.
– Le pido, en la medida de lo posible, que cuente cuál fue el momento de mayor presión, de angustias o dudas. ¿Hubo un momento en que pensaron “esto puede salir mal”? Y también, ¿hubo otro momento en el que dijeron “esto puede salir bien”?
– Tuvimos toda la primera etapa, hasta que se empezaron a producir los resultados, que fue de mucha presión. Nosotros estábamos muy convencidos de lo que se hacía, pero obviamente fue una etapa de presión. Muchos vinieron a tratar de impulsarnos una y otra vez a hacer un acuerdo, que sí o sí era la única manera de resolverlo. Y resistimos.
– ¿Hubo argentinos en esa gestión?
– Hubo de todo, sí. Pero la verdad que siempre fuimos muy cautelosos hasta último minuto. Siempre la esperanza está y siempre trabajamos para tener el mejor resultado. Respecto del momento de quiebre, recién con la decisión de la Cámara que estableció un “stay”, ahí recién pensamos que podía salir bien. Pero insisto, siendo muy precavidos, porque esta era una causa tan grande y tan compleja.
– Vuelvo al tema de los que se quieren colgar la medalla. ¿Qué piensa cuando escucha a Cristina Kirchner y Axel Kicillof que dicen que tenían razón con la expropiación?
– No vale la pena responder porque creo que todos los argentinos saben que la expropiación de YPF nos llevó a tener una espada de Damocles durante 12 años en la cabeza, con riesgos reales para el futuro de la economía argentina. Todos los argentinos saben lo que hemos sufrido por este caso. No merece la pena responder. Se pudo evitar para todos los argentinos una sentencia que hubiera puesto todo patas para arriba.
– ¿Y de Milei y su involucramiento en el caso?
– El presidente Milei ha demostrado durante este tiempo muchísimos resultados, por eso es el mejor presidente. Él genuinamente ha marcado una hoja de ruta con mucha precisión, con muchísima audacia, y compromiso personal para que todos pudiéramos trabajar con libertad, marcando un rumbo.
Este fallo confirma que su mirada internacional tiene efectos concretos positivos para todos los argentinos. Y en el plano interno, una coordinación de equipos hoy demuestra a las claras que fue la mejor forma de llevar adelante este caso.
– La última. El presidente Milei la ha elogiado mucho, antes y ahora reforzó la valoración de su trabajo. De hecho, le dice “el cerebro”. ¿Qué piensa?
– Eso es producto de la generosidad y sobrestima del Presidente conmigo. Es una persona muy cariñosa y por eso estoy muy agradecida con él. Pero, como lo dije antes, los trabajos son siempre en equipo.