El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llamó este viernes por la noche “estrecho de Trump” al estrecho de Ormuz, el área controlada por Irán por donde pasa la quinta parte del crudo global y comparó esto con el cambio de nombre del golfo de México a ‘golfo de América’.

“Estamos negociando ahora (con Irán) y sería genial si pudiésemos hacer algo, pero tienen que abrirlo. Tienen que abrir el estrecho de Trump, quiero decir, de Ormuz. Discúlpenme, lo siento mucho, qué error tan terrible”, declaró el mandatario en el evento FII Priority, organizado por inversionistas saudíes en Miami.

Trump bromeó con el cambio de nombre del estrecho al recordar que su apertura es una de sus principales exigencias tras casi un mes de guerra con Irán, que ha impedido el tránsito por el área, lo que subió esta semana el petróleo Brent hasta 112,57 dólares por barril para entregas en mayo, el precio más alto desde junio de 2022.

“Las ‘fake news’ (noticias falsas) dirán que él (Trump) lo dijo accidentalmente. No hay accidentes conmigo, no demasiados”, expresó el mandatario.

El republicano comparó el cambio de nombre del estrecho con el que él ordenó a comienzos de su segundo mandato para llamarle ‘golfo de América’ al golfo de México, algo que aparece en mapas en Estados Unidos pese a las críticas de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum.

“Tomó cerca de una hora (el cambio) y se hizo. La presidenta me llamó. Es realmente una buena persona también. Me cae muy bien. Me llamó. Ella tiene la voz más hermosas. Es una mujer muy elegante. Tiene una hermosa voz”, manifestó el mandatario.

Trump dio un ultimátum hasta el 6 de abril para que Irán desbloquee el estrecho de Ormuz (U.S. Navy via AP)

El presidente hizo estas declaraciones al insistir en que Washington está negociando con Irán, pese a que el país persa ha negado que esté teniendo conversaciones de manera oficial.

Trump anunció el jueves que, para dar espacio a las negociaciones, pospuso hasta el 6 de abril el ultimátum dado a Irán para desbloquear el estrecho de Ormuz, o de lo contrario destruirá sus centrales eléctricas.

Momentos antes de sus declaraciones, el enviado especial de Trump en Medio Oriente, Steve Witkoff, aseguró que “hay barcos” pasando por el estrecho.

Pero la organización Marine Traffic indicó este viernes que dos cargueros chinos que se dirigían allí tuvieron que dar media vuelta por no contar con garantías de paso por parte de Irán pese a su alianza estratégica con China.

Trump expresó además su percepción sobre el impacto global de China, señalando: “Hay que tener un gran respeto por China por el trabajo que hacen. Te gusten o no, hay que respetarlos”.

La declaración del mandatario se da al destacar la capacidad productiva del país asiático, incluso en el sector automotriz, remarcando que “producen tantos coches que incluso hay competiciones para ver quién produce menos, porque tienen muchísimos”.

Por otra parte, el mandatario adoptó un tono distinto al referirse al príncipe heredero saudí Mohammed Bin Salman, de quien afirmó: “Él no creía que iba a tener que lamerme el culo, de verdad que no. Y ahora tiene que ser amable conmigo. Más le vale ser amable conmigo”.

Al reflexionar sobre los sistemas económicos, Trump comparó la teoría recibida en instituciones educativas estadounidenses con el modelo chino: “Es increíble que con un sistema que, en teoría, no debería funcionar —ya sabes, vamos a la escuela, vamos a las mejores escuelas de negocios, nos va bien en esas escuelas, y leemos sobre el libre emprendimiento, y leemos sobre todas estas cosas diferentes— Pero si nos fijamos en China, en lo bien que les va, en lo mucho que producen”.

La visión de Trump resalta la paradoja que percibe sobre China frente a los principios económicos enseñados en Estados Unidos.

(Con información de EFE)