
Más de una década después del fallecimiento de Nora Ephron, su figura sigue estando de lo más presente en nuestros días gracias a la publicación de muchos de sus textos, que han conectado a la perfección con las nuevas generaciones. Así, además de su faceta como directora, ahora sus crónicas y libros han alcanzado una gran repercusión en el público lector.
Ahora, Libros del Asteroide recupera Gente a cenar, que ofrece acceso a una compilación de textos hasta ahora inéditos en castellano, acercando de nuevo al público la voz irónica y lúcida que convirtió a la autora neoyorquina en referente de la observación cultural. Una colección que se nutre de momentos cotidianos convertidos en literatura gracias a su singular mirada y a un estilo narrativo inconfundible.
El volumen incluye una selección de artículos originales en inglés, nunca antes traducidos al español, donde Nora Ephron utiliza el humor, la honestidad y el sarcasmo para abordar cuestiones relacionadas con las relaciones personales, la imagen, la comida, y los rituales sociales urbanos. La autora, nacida en Nueva York en 1941 y fallecida en 2012, suma más de 80.000 lectores en castellano con sus obras, una cifra que consolida el sostenido interés por su universo literario, alimentado en los últimos años por varias reediciones de sus ensayos y novelas.
Una mirada al absurdo de la vida moderna
La publicación de Gente a cenar amplía el corpus disponible de Nora Ephron en español, abriendo las puertas tanto a nuevos lectores como a quienes ya conocen títulos como No me gusta mi cuello y No me acuerdo de nada. Esta recopilación pone en circulación textos que exploran desde la presión estética y la experiencia femenina hasta el absurdo de la vida moderna a través de temas aparentemente triviales como bolsos, arrugas, cenas o sándwiches. La visión crítica de la autora transforma estos aspectos cotidianos en auténticos retratos de la contemporaneidad.

La trayectoria de Nora Ephron arranca en el periodismo neoyorquino, donde trabajó en medios locales antes de dar el salto a la literatura con Ensalada loca (1975), un libro de ensayos que estableció una fórmula basada en un análisis inteligente de la vida social y sentimental desde una perspectiva personal, cargada de humor y de ironía. Posteriormente alternó géneros, explorando también la ficción con novelas como Se acabó el pastel (1983), inspirada en experiencias personales. A través de estas obras, la autora consolidó su reputación por hacer de lo cotidiano material literario sin solemnidad, abordando temas como la vida urbana o el envejecimiento con ironía y cercanía.
De directora (y guionista) a autora de éxito
La repercusión de Ephron supera el ámbito literario. Su participación como guionista y directora le valió tres nominaciones al Oscar, concretamente por Silkwood (1983), Cuando Harry encontró a Sally (1989) y Algo para recordar (1993), una película que también dirigió. El catálogo se amplía con títulos influyentes en la comedia romántica moderna como Tienes un e-mail (1998) y Julie & Julia (2009), también guionizadas y dirigidas por ella.
El éxito sostenido de sus libros en español queda patente en datos como las diez ediciones de No me gusta mi cuello y las siete de No me acuerdo de nada, difundidas por Libros del Asteroide a lo largo de 2022 y 2023, y la reciente publicación conjunta ilustrada de ambos bajo el título Ni me gusta mi cuello ni me acuerdo de nada, que ya acumula cuatro ediciones.

Entre los pasajes más recordados de Gente a cenar y del resto de su producción, sobresalen citas que condensan la idiosincrasia de Nora Ephron: “Nunca te cases con un hombre del que no te gustaría divorciarte”; “Cualquier cosa que no te guste de tu cuerpo a los treinta y cinco años te producirá nostalgia a los cuarenta y cinco”; o “Cuando los hijos llegan a la adolescencia, es importante tener un perro, para que alguien en casa se alegre de verte”.
La autora neoyorquina utiliza la crónica de experiencias personales (desde la maternidad y el síndrome del nido vacío hasta anécdotas sobre el periodismo, el envejecimiento o la vida en Nueva York) para ofrecer una divertida y sabia reflexión vital. Ephron satiriza temas tan diversos como la relación con el propio bolso, las rutinas de belleza o los desafíos de envejecer, ofreciendo una visión cargada de honestidad y distancia irónica.
Gente a cenar se erige, así, como una puerta de entrada relevante al universo de Nora Ephron para quienes no la conocían y como un complemento apreciado para sus lectores habituales. La autora demuestra en cada texto por qué su mirada persiste con fuerza en el panorama cultural y literario internacional, respaldada por cifras de lectores y reediciones constantes, y por una obra que sigue permaneciendo viva en el imaginario colectivo.