
El canciller de la República Argentina, Pablo Quirno, sostuvo hoy una reunión con los embajadores de Arabia Saudita, Qatar, Emiratos árabes Unidos y Kuwait para analizar la situación en Medio Oriente, según informó el propio funcionario en su cuenta oficial de X.
Durante el encuentro, Quirno subrayó que la Argentina mantiene un respaldo firme ante las agresiones injustificadas que han sufrido esos países por parte de Teherán, así como un compromiso “inalterable” con el derecho internacional.
El ministro señaló que las acciones impulsadas por el régimen iraní representan una amenaza a la seguridad en el Golfo, la economía global, la libre navegación y el normal desarrollo del comercio internacional.
En la reunión, el canciller ratificó “la decisión de la Argentina de acompañar a los países del Golfo”, recordando el apoyo brindado en foros multilaterales —incluido el copatrocinio de la Resolución 2817 del Consejo de Seguridad, además de participaciones en el Consejo de Derechos Humanos y la Organización Marítima Internacional—.
Quirno enfatizó la postura argentina a favor de la paz, el respeto a la legalidad internacional y la protección de “quienes sostienen sociedades abiertas y libres”.
“Las acciones del régimen iraní no solo afectan la seguridad en el Golfo. Buscan erosionar modelos basados en la apertura, la estabilidad y la libertad, y ponen en riesgo la economía global, la libre navegación y el normal funcionamiento del comercio internacional”, dijo Quirno.
El canciller argentino agregó: “En este contexto, transmití la decisión de la Argentina de seguir acompañando a estos países, como lo hemos hecho en todos los ámbitos multilaterales, incluido el copatrocinio de la Resolución 2817 del Consejo de Seguridad, así como en el Consejo de Derechos Humanos y en la Organización Marítima Internacional”.
Del encuentro participaron el embajador de Arabia Saudita, Hatem Ghormulla Alghamidi, de Emiratos Árabes Unidos, Saeed Alqemzi, de Qatar, Battal Al Dosari y de Kuwait, Abdulaziz Albisher.
La guerra en Irán
Mientras tanto, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, participaba este viernes en Francia de la reunión de cancilleres del Grupo de los Siete (G7), que se celebra en la Abadía de Vaux-de-Cernay, en un contexto de crecientes tensiones entre Washington y sus aliados por la ofensiva militar contra Irán y su impacto en el mercado energético global.
Rubio partió el jueves hacia el encuentro, ubicado a unos cuarenta kilómetros al suroeste de París, en lo que constituye su primer viaje al exterior desde el inicio de los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero. La cita se desarrolla en un contexto de divisiones dentro del bloque, que según fuentes diplomáticas se ubican en su punto más alto en más de una década.
Antes de embarcar, el secretario de Estado subrayó la relevancia estratégica del Estrecho de Ormuz, afectado por la escalada militar. “Los demás países obtienen mucho más combustible de ahí que nosotros”, señaló. El paso marítimo concentra cerca de un quinto del petróleo crudo y del gas natural licuado que circula a nivel global, y su cierre provocó una de las mayores perturbaciones energéticas de las últimas décadas.