
Tras declarar como organización terrorista al Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), el Gobierno procedió con su inscripción y la de sus miembros en el Registro Público de Personas y Entidades Vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET), a traves de Boletín Oficial.
Mediante una resolución conjunta entre el Ministerio de Seguridad Nacional y el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, se formalizó con la medida anunciada días atrás mediante un comunicado difundido por la Casa Rosada. El texto publicado destacaba el trabajo conjunto entre el Ministerio de Justicia y la Secretaría de Inteligencia de Estado, además de las dos carteras mencionadas, sobre la base de informes oficiales que acreditaban actividades ilícitas de carácter transnacional y vínculos con otras organizaciones terroristas.
A su vez, la reciente resolución 2/2026 se fundamentó en lo dispuesto por la Convención Internacional contra la Delincuencia Organizada Transnacional, la Convención Interamericana contra el Terrorismo, el Convenio Internacional para la Represión de la Financiación del Terrorismo y varias resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Estas normas establecen la obligación de los Estados Parte de implementar marcos jurídicos y administrativos para prevenir, combatir y erradicar la financiación del terrorismo, así como promover la cooperación internacional y el intercambio de información en la materia. Con este pronunciamiento, el país se “ha comprometido a promover la cooperación para prevenir y combatir más eficazmente la delincuencia organizada trasnacional”.

El documento responde a cada uno de los organismos mencionados anteriormente dejando en claro su postura y reafirmando su compromiso con erradicar “los delitos de financiación del terrorismo, así como también a sancionar esos delitos con penas adecuadas en las que se tenga en cuenta su carácter grave”.
En paralelo el Gobierno solicitó la intervención del Ministerio de Justicia para que actúe a los fines de la inscripción en el RePET, asegurando que los requisitos se encuentran reunidos. Se trata de un procedimiento que responde a los motivos fundados que el Poder Ejecutivo tiene para sospechar que el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) es una amenaza externa real o potencial a la seguridad nacional. El avance habilita la aplicación de sanciones financieras y restricciones operativas orientadas a limitar la capacidad de acción.
Entre los argumentos citados por las carteras que conducen Alejandra Monteoliva y Pablo Quirno, respectivamente, figura el modus operandi de la organización la cual “incluye la utilización del terror para coaccionar a las autoridades gubernamentales y a la población en general, a través de diversas modalidades, en convergencia con terrorismo”.
Ambos funcionarios resaltaron que la inclusión “se presenta como una herramienta necesaria, proporcional y adecuada para fortalecer los mecanismos de prevención, detección temprana y represión del terrorismo y su financiamiento”.

El Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) es una organización criminal originada en México a principios de la década de 2010, tras la fragmentación de los principales cárteles del país. Su surgimiento está relacionado con una división interna del Cártel de Sinaloa y la influencia de estructuras previas como el Cártel del Milenio, en un periodo de transformación del tráfico de drogas mexicano.
En pocos años, el CJNG amplió su influencia desde una base regional a una red de alcance internacional. Su crecimiento se sostuvo en el tráfico de drogas, en particular metanfetaminas y fentanilo, la toma de rutas clave y la formación de alianzas con grupos locales en diferentes países. Esta expansión permitió que el cártel mantenga operaciones en América, Europa, Asia y Oceanía, tanto en mercados de consumo como en circuitos logísticos.
La organización combina una conducción centralizada con una estructura territorial descentralizada, operando a través de células autónomas que facilitan su adaptación ante operativos y cambios internos. Durante más de diez años, Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, encabezó el grupo, hasta su muerte en un operativo policial en México el 22 de febrero de este año. Bajo su liderazgo, el CJNG diversificó sus actividades hacia la extorsión, secuestro, tráfico de migrantes, robo de combustible y lavado de dinero.
El cártel se caracteriza por acciones violentas y ataques dirigidos contra fuerzas de seguridad, así como el uso de armamento pesado.