
La Inteligencia de Defensa del Reino Unido afirmó que Rusia compartió información de inteligencia y proporcionó entrenamiento a Irán en el uso de drones y tácticas de guerra electrónica antes del inicio del conflicto con Estados Unidos e Israel, según declaraciones del ministro de Defensa británico, John Healey.
El funcionario sostuvo que “existe un eje de agresión entre Rusia e Irán” y remarcó que se observaron “tácticas y tecnologías similares a las que usa Rusia en Ucrania”. En una entrevista con la BBC, Healey indicó: “Antes de este conflicto, Rusia compartía información de inteligencia (y) proporcionaba entrenamiento a Irán, incluyendo el uso de drones y guerra electrónica”.
El ministro agregó que esta cooperación no resulta inesperada y vinculó directamente al presidente ruso con el escenario en Medio Oriente. “Esto no debería sorprender a nadie, como tampoco debería sorprender a nadie que tengamos la mano oculta de Putin en Irán, al igual que en Ucrania”, afirmó. También recordó el flujo previo de equipamiento militar entre ambos países y señaló: “Hemos visto a Irán suministrando drones a Rusia para lanzarlos contra Ucrania”.
En ese contexto, Healey advirtió que Moscú intenta desviar la atención internacional de sus operaciones en otros frentes. “Si bien Putin quiere que nos distraigamos de sus actividades en otros lugares, no lo permitiremos”, declaró. Además, reiteró el compromiso británico con Kiev y sostuvo: “Nosotros y nuestros aliados apoyaremos a Ucrania el tiempo que sea necesario para derrotar a Putin”.
El titular de Defensa también aportó cifras sobre la ofensiva rusa en territorio ucraniano. Según indicó, “Putin ha lanzado más de 4.000 drones contra Ucrania”, y subrayó que ese número supera el uso total de estos sistemas en Medio Oriente: “Esto es más de lo que Irán ha lanzado y atacado en toda la región”.

Horas después de sus declaraciones, el Ministerio de Defensa británico difundió una actualización de inteligencia en redes sociales en la que reforzó estas afirmaciones. El comunicado señaló que “es muy probable que Rusia compartiera inteligencia y proporcionara entrenamiento a Irán, incluso en temas como la tecnología y las operaciones de sistemas aéreos no tripulados (drones) y la guerra electrónica”.
El informe añadió que la experiencia militar rusa en esos ámbitos se fortaleció durante la guerra en Ucrania. “La experiencia rusa en estas áreas sin duda se habrá visto reforzada por su experiencia llevando a cabo la invasión ilegal de Ucrania”, indicó el texto oficial.
Las acusaciones de Londres se conocen en un momento de intensificación de sus operaciones contra intereses rusos y en paralelo a su despliegue militar en Medio Oriente. El Reino Unido anunció recientemente que interceptará buques de la denominada “flota fantasma” rusa que naveguen en sus aguas territoriales, una medida dirigida a frenar maniobras de evasión de sanciones internacionales por parte del Kremlin.
Al mismo tiempo, el Ministerio de Defensa informó sobre la actividad de la Real Fuerza Aérea británica en la región del Golfo. Según el parte oficial, los efectivos británicos acumulan “más de 1000 horas de vuelo” desde el inicio del conflicto, mientras que “los pilotos y artilleros del Regimiento de la RAF han participado en más de 70 operaciones exitosas”.
El despliegue incluye misiones aéreas defensivas con aviones Eurofighter Typhoon y cazas F-35, que operan durante la noche en zonas estratégicas. “Han continuado sus misiones defensivas durante la noche, incluyendo misiones sobre Chipre y Jordania”, precisó el Ministerio. A estas operaciones se suman helicópteros Merlin y Wildcat de la Armada británica.

Finalmente, la cartera de Defensa subrayó el nivel de alerta en el terreno y la coordinación con aliados internacionales. “Las medidas de protección de las fuerzas en la región se mantienen al máximo nivel, garantizando la mayor seguridad posible para el personal británico. Estamos, también, trabajando en estrecha coordinación con nuestros aliados”, concluyó el comunicado oficial.
(Con información de Europa Press)