Un Fiat Cronos cuesta hoy USD 1.400 más caro que dos meses atrás. La baja del dólar deja más expuestos los precios de los autos nacionales y brasileños

Posiblemente sea algo que pocos imaginaban, y que muchos crean que tiene los días contados porque representa un aparente atraso del tipo de cambio, pero las reiteradas fluctuaciones del dólar con tendencia hacia la baja que se dieron en los últimos meses terminaron creando un mejor escenario para las marcas de autos extranjeras y los pocos modelos que las terminales locales publican en dólares, frente a los autos nacionales que siguen en pesos.

No aumentar los precios en marzo fue, más allá de la necesidad de vender más autos tras un febrero por debajo de la expectativa, una forma de compensar esa baja de la cotización oficial de la divisa. En efecto, con el dólar cerca del techo de la banda, un auto era más barato en dólares que con el dólar cotizando cerca de $1.400 por unidad como ocurre en estos días.

Un ejemplo siempre sirve para darle marco a una idea. Un Fiat Cronos, el auto compacto más vendido del momento, tiene una versión de acceso a la gama en $31.120.000, que equivalían a USD 20.885 con un dólar de $1.490 como el que hubo a fines de enero y comienzos de febrero, pero que hoy implican para el ahorrista tener que gastar USD 22.200. La diferencia es USD 1.315 dólares que hoy significan unos $1.850.000.

La pregunta que naturalmente se hacen todos los clientes ante esta diferencia es si no deberían bajar el precio del auto 1,8 millones de pesos, porque frente a los importados que se venden en dólares es como si hubiera aumentado cuando nadie remarcó precios este mes. La respuesta es no, porque cuando sube el dólar tampoco lo cambian. El precio es siempre el mismo dentro del mes.

El Chevrolet Spark EUV se vende en pesos y compite con autos que están en dólares. De acuerdo a la cotización es más caro o más barato que sus rivales directos

La diferencia, por razones obvias, se hace más grande a medida que sube el precio de los autos. Un Chevrolet Spark EUV 100% eléctrico tiene un precio en pesos de $42.529.900 que equivalen hoy a USD 30.378, pero con el dólar en $1.490 representaba USD 28.593. El problema es que un competidor directo por ser un B-SUV también eléctrico como es el BYD Yuan Pro GL, cuesta USD 29.990, con lo cual el auto de General Motors es más caro o más barato según la cotización del dólar.

“Es una situación a la que tendremos que acostumbrarnos, no podemos estar cambiando los precios de los autos cada semana según el movimiento del dólar. Los argentinos tenemos que ‘resetearnos la cabeza’ y entender esta nueva realidad”, dijo en abril del año pasado Pablo Sibilla, presidente de Renault Argentina, ante el nuevo esquema de bandas para la flotación del dólar que se implementó en esos días, y la consulta de Infobae respecto si, en ese escenario, no era más conveniente dolarizar las listas de precios.

La ventaja de los autos importados que publican sus precios en dólares, en cambio, es que tienen el mismo precio y los clientes pueden decidir la compra mirando su bolsillo y sus ahorros, porque en general, quien compra un 0 km en efectivo o con financiación de menos de la mitad del valor total, lo hacen sacando dólares de sus ahorros.

Pablo Sibilla, presidente de Renault Argentina, cree que hay que resetera la cabeza y acostumbrarse a la variación del dólar sin cambiar las listas de precios todo el tiempo

La opinión de las marcas

“Es distinto para quien compra un auto en pesos porque una semana puede costar 1.000 dólares más caro, pero tampoco se sabe si eso va a aumentar o bajar y una semana más tarde. El problema lo tienen los que, creyendo que el dólar subiría, compraron caro y ahora no quieren vender. Pero de cualquier manera, es una cuenta que con los precios en dólares nadie tendría que hacer. Es como las casas. No se venden en pesos sino en dólares”, explicó un importador.

Quién compra un auto en el exterior es lógico que lo venda en dólares, porque también lo tiene que pagar en esa misma moneda. Pero para un fabricante local, que tiene sus costos locales y de producción de partes nacionales en pesos, dolarizar la lista de precios puede generarle desajustes, incluso cuando importan entre el 30% y el 50% del contenido de cada auto.

“Nuestra operación es en pesos, todo lo que compramos en Argentina es en pesos. La contabilidad es en pesos. Sería bastante complejo dolarizar las operaciones o atarlas al dólar, porque los costos cambiarían todo el tiempo. En una automotriz se hacen compras, pedidos, presupuestos y muchas operaciones que tienen una cadena de autorizaciones que no se puede cambiar todo el tiempo. Por ahora nos parece que no es necesario. Si un día perdés pero otro podes ganar también, la gente se va a acostumbrar a evaluar el momento para decidir una compra”, explicaron desde una automotriz.

En cambio, otra marca cree que “de a poco vamos a ir hacia una dolarización de los precios. Lo que sucede es que si publicas en dólares quedas atado a eso, en cambio, con los precios en pesos podes jugar el partido con estrategias comerciales más fáciles de implementar, por ejemplo, con alguna versión de la gama. Sin embargo, también hay que ver el precio real de transacción en el concesionario, porque no es el mismo que en la lista de precios. Si un auto quedó caro en dólares por una baja de la cotización, probablemente al momento de comprarlo se pueda acomodar ese precio para no perder la venta”.