Mientras Europa teme a la falta de energía, Putin quiere vender petróleo sólo a sus países amigos (REUTERS/ARCHIVO)

Mientras Europa enfrenta temores por la posible escasez de energía, Vladímir Putin ha anunciado la intención de Rusia de vender petróleo únicamente a países considerados amigos, excluyendo a aquellos que imponen sanciones a Moscú. El Kremlin busca aprovechar la situación generada por el cierre del Estrecho de Ormuz, medida adoptada por Irán, su aliado, que ha alterado las rutas tradicionales de suministro energético.

Según declaró Serguéi Tsiviliov, ministro de Energía de Rusia, Moscú está revisando sus cadenas de suministro de hidrocarburos debido a los riesgos derivados de la guerra en Oriente Medio. El ministro, citado por la agencia TASS, afirmó que Rusia se enfocará principalmente en el suministro de energía a sus “vecinos más cercanos”, países con los que comparte frontera y donde “existen menos riesgos”. Además, Tsiviliov indicó que también se revisará la logística de otros destinos para productos petrolíferos, y que el mundo entero debe reevaluar los riesgos y repensar sus cadenas de suministro.

En ese contexto, Rusia trabaja actualmente en nuevos contratos energéticos con varios países asiáticos que anteriormente dependían de sus hidrocarburos y que han visto interrumpidas las cadenas de suministro. Tsiviliov señaló que han recibido numerosas solicitudes de países asiáticos interesados en retomar o incrementar el suministro de energía rusa.

Rusia negocia nuevos contratos energéticos con países asiáticos interesados en retomar el suministro interrumpido de hidrocarburos. (REUTERS/ARCHIVO)

Putin ha planteado la posibilidad de renunciar por completo a las entregas de hidrocarburos a Europa y redirigir los flujos hacia países que no imponen sanciones y que estén dispuestos a firmar contratos a largo plazo. Esta decisión se produce en un momento en que la Unión Europea ha reducido sus importaciones energéticas, aunque el bloque sigue dependiendo de proveedores externos.

En 2025, la Unión Europea gastó 336.700 millones de euros en la compra de gas y petróleo, lo que supuso una reducción del 11,1 % en valor y del 0,6 % en volumen respecto al año anterior, según datos difundidos por Eurostat. Las importaciones de aceites de petróleo descendieron en valor (-17,8 %) y en volumen (-6,1 %), mientras que el gas licuado experimentó un fuerte aumento tanto en valor (+35,2 %) como en volumen (+24,4 %).

El cierre del Estrecho de Ormuz por Irán altera las rutas de suministro de energía clave para Europa y Asia (REUTERS/ARCHIVO)

Estados Unidos fue el principal proveedor de gas natural licuado de la Unión Europea, con una cuota de mercado del 56 %, seguido por Rusia (13,9 %) y Catar (8,9 %). En el suministro por tubería, Noruega encabezó la lista con el 52,1 %, seguida por Argelia (17,4 %) y Rusia (10,4 %). En el caso del petróleo, los principales socios de la UE fueron Estados Unidos (15,1 %), Noruega (14,4 %) y Kazajistán (12,7 %).

Las importaciones de productos energéticos en la Unión Europea han disminuido en valor y volumen desde 2022. Según Eurostat, el valor total ha caído un 51,4 % desde los 693.400 millones de euros y el volumen se ha reducido un 14,9 %. Esta tendencia refleja un esfuerzo por diversificar proveedores y reducir la dependencia de combustibles fósiles de Rusia, en un contexto de tensiones geopolíticas y ajustes en las cadenas globales de suministro de energía.