Julio Flores muestra el zapallo de 135,2 kilos durante el evento en Alejandro Roca. (Captura de video)

Un productor agropecuario entrerriano, Julio Flores, estableció un insólito récord al obtener un zapallo de 135,2 kilos. Certificó la marca en un pesaje público realizado en la localidad cordobesa de Alejandro Roca, lo que a su vez mostró la superación de su propio récord anterior. El año pasado, en una ceremonia similar, Flores había mostrado un zapallo de 111,8 kilos.

“Después de trabajar arduamente en el cuidado de estas plantas de zapallo, lo logré”, dijo Flores según elonce.com al confirmar los resultados de la balanza. El productor, oriundo de Entre Ríos y radicado actualmente en el sur de Córdoba, llevó al evento dos ejemplares de dimensiones notables: el principal, de 135,2 kilos, y otro de 122,6 kilos.

Explicó que el pesaje tuvo lugar durante “la quinta fecha del asado a la estaca”, en coincidencia con el 121º aniversario de la fundación de Alejandro Roca. El evento congregó a una multitud que se acercó para observar el pesaje oficial de los zapallos, presentado públicamente en el predio del certamen. La presencia de vecinos y visitantes generó un clima de expectativa y celebración en torno a la agricultura local.

La marca obtenida por Flores superó de manera amplia su propio récord personal, que databa del año anterior. El agricultor había logrado entonces cultivar un zapallo de 111,8 kilos, cifra que ya lo posicionaba como referente en la producción regional de hortalizas de gran tamaño. En esta oportunidad, las nuevas cifras desplazaron ese hito y marcaron un nuevo precedente para la zona.

Un ejemplar de zapallo gigante supera los 135 kilogramos en una báscula digital, marcando un nuevo récord de cosecha. (Captura de video)

En declaraciones recogidas por medios locales, Flores subrayó la importancia de compartir su logro con la comunidad: “Quiero compartir y enviar un saludo a todos”, expresó frente al público que participó del pesaje y de la celebración. El productor manifestó su satisfacción por haber alcanzado un resultado que demanda paciencia, constancia y técnicas de cultivo específicas.

La celebración del aniversario de la localidad cordobesa de Alejandro Roca se transformó en una fiesta que combinó tradición agrícola, gastronomía y encuentro comunitario. Los zapallos gigantes, exhibidos a la vista de todos, generaron un ambiente de reconocimiento hacia el trabajo de los productores rurales. Uno de los momentos más destacados lo constituyó la presentación y pesaje de los ejemplares, que despertaron el interés y la admiración de los presentes.

El logro de Flores se sumó a los festejos por el aniversario de la ciudad y aportó un componente novedoso a la celebración. La comunidad presenció el proceso completo, desde la presentación de los zapallos hasta la medición oficial, lo que reforzó la visibilidad de la producción agrícola en el ámbito local.

Diversos asistentes y productores observaron el procedimiento, que evidenció cómo la combinación de técnicas de cultivo, paciencia y dedicación puede derivar en resultados de magnitud poco frecuente. Tanto Elonce.com como La Voz del Interior resaltaron que este tipo de logros inspira a otros trabajadores del sector agrícola a buscar nuevos desafíos y a perfeccionar sus prácticas en el cultivo de hortalizas de gran tamaño.

La jornada cerró con la exhibición de los ejemplares y el agradecimiento de Flores a la localidad y a quienes siguieron el evento. La medición pública y la repercusión del caso exhibieron a la pequeñas localidad cordobesa como punto de encuentro de eventos que ponen en valor la agricultura regional y el esfuerzo de los productores.

Técnicos que participaron en la muestra rural destacaron que la selección de semillas, el manejo preciso de nutrientes y la aplicación de riego controlado influyeron de manera directa en el tamaño alcanzado. El público se acercó con preguntas y capturó imágenes del ejemplar, que se convirtió en referencia dentro del evento. La organización aseguró la transparencia del pesaje al utilizar balanzas certificadas y supervisión constante. Este resultado se plantea como una posible fuente de motivación para productores agrícolas de la zona.