Javier Milei y Carlos Presti durante su jura como ministro de Defensa, (Casa Rosada, Argentina)

(Desde Washington, Estados Unidos) La alianza estratégica entre Javier Milei y Donald Trump no se resume en el apoyo explícito de la Secretaria del Tesoro y la comunicación fluída con el Departamento de Estado: la Casa Blanca considera que Argentina puede funcionar como stopper para los planes regionales de China y las posibles maniobras de narcoterrorismo ejecutadas por Irán.

En este contexto, Carlos Alberto Presti -ministro de Defensa- se reunirá hoy en el Pentágono con Joseph Humire -subsecretario de Guerra de Estados Unidos- para negociar la adquisición de helicópteros Black Hawk destinados a fortalecer la seguridad nacional.

La cartera de Defensa tiene 10 millones de dólares en el presupuesto 2025 para comprar helicópteros, y la intención del teniente general Presti es que aterricen cuatro en la Argentina antes que concluya este año.

Soldados de Taiwan se entrenan en un helicóptero UH-60 Black Hawk

La misión oficial de Presti se corresponde con un profundo estudio que hizo la cúpula militar para identificar las funciones defensivas que deben cumplir las Fuerzas Armadas en el siglo XXI.

En una época de plena vigencia del realismo puro, cada país busca preservar su supervivencia como nación, cuando los peligros ya son híbridos, causados por enemigos que no necesariamente tiene la forma política y jurídica de un estado.

El ministro de Defensa considera que es necesario preservar las denominadas infraestructuras críticas -litio, tierras raras, reservas de gas, Vaca Muerta, centrales nucleares, puertos y oleoductos, por citar ciertos ejemplos-, y Estados Unidos es un socio ideal para la hoja de ruta trazada en Argentina.

Durante su encuentro con Humire, Presti planteará la disposición de la Argentina a comprar un lote de helicópteros Black Hawk y adquirir insumos tecnológicos, que permitan mejorar la capacidad de defensa del país frente a posibles ataques cibernéticos.

Se trata de fortalecer la resiliencia de la defensa nacional, y la pretensión de Presti es mejorar la replica inmediata ante un ataque tecnológico, y desplegar hacia adelante un sistema de disuasión con la compra de los Black Hawk.

Las plantas de gas y los gasoductos se transformaron en blancos bélicos -Israel atacó un planta en Irán, e Irán replicó con un ataque similar en Qatar-, y el Gobierno quiere mejorar los sistemas de defensa para proteger Vaca Muerta y el futuro gasoducto que tendrá 500 kilómetros de extensión.

Presti y el Presidente de YPF, Horacio Marín, ya han hablado de Vaca Muerta y sus condiciones de seguridad. Y el ministro de Defensa ya le adelantó a Marín su mirada sobre las infraestructuras críticas y las hipótesis de conflicto que maneja junto a su staff militar.

Donadl Trump y Javier Milei durante la primera sesión de la Junta de la Paz, (Davos, Suiza)

Además de tratar las necesidades de la Argentina respecto a su capacidad militar, no se descarta que Presti y Humire analicen la situación en Medio Oriente.

Trump y Milei son aliados estratégicos, y en el Gobierno existe la absoluta predisposición de colaborar con la administración republicana en la guerra que emprende contra Irán. Pero esto no implicaría desplazamiento de tropas o naves a las cercanías del estrecho de Ormuz.

Estados Unidos no pidió a la Casa Rosada su colaboración militar, y si finalmente lo hiciera, todo se limitaría a un medido apoyo logístico.

Carlos Presti, ministro de Defensa

Además de la visita al Pentágono, el ministro de Defensa se encontrará con Carlos Cherniak -embajador argentino en la OEA-, y Alberto Fohrig, que fue nombrado enlace para Haití de Albert Ramdin, secretario General de ese foro regional.

Cherniak, Presti y Fohrig abordarán la crisis institucional en Haití, un asunto clave para la seguridad de América Latina.

Haití está prácticamente controlada por los carteles de la droga, y Argentina podría aportar un contingente militar o de fuerzas de seguridad para iniciar una proceso de transición democrática que ya fue avalado por la ONU.

El ministro Presti, que llegó ayer a Washington con una mínima comitiva, regresará el 24 de marzo a Buenos Aires.