Mapa publicado por las Fuerzas de Defensa de Israel con los sitios atacados en el área de Teherán. (FDI)

La Fuerza Aérea israelí completó durante la noche del domingo una amplia oleada de ataques contra infraestructura militar del régimen iraní en el área de Teherán, informaron las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), en una nueva escalada de la guerra que entra en su cuarta semana con amenazas cruzadas sobre infraestructura energética y un ultimátum estadounidense sobre el estrecho de Ormuz aún vigente.

Según el comunicado militar israelí, los ataques tuvieron como blanco sitios utilizados por organismos de seguridad del régimen iraní para la producción y almacenamiento de armamento. Entre los objetivos alcanzados figuran una base militar iraní empleada para el entrenamiento de soldados y el almacenamiento de sistemas de misiles antiaéreos, una planta de producción y depósito de armas del Ministerio de Defensa iraní, y un sitio de fabricación de armamento de la Fuerza Aérea de los Guardianes de la Revolución (IRGC). En paralelo, las FDI golpearon un cuartel general del Ministerio de Inteligencia iraní y el centro de comando de emergencia de las Fuerzas de Seguridad Interna.

“Los ataques completados son parte de la fase operativa actual, orientada a degradar aún más los sistemas centrales y las bases del régimen terrorista iraní”, señaló el comunicado militar.

La ofensiva israelí se produce en un momento de máxima tensión. El presidente Donald Trump fijó el sábado un ultimátum de 48 horas a Irán para que reabra completamente el estrecho de Ormuz, arteria por la que transita aproximadamente un quinto del suministro mundial de petróleo y que Teherán ha bloqueado de facto mediante ataques a buques y amenazas de nuevos ataques. Trump advirtió que, de no cumplirse el plazo, Estados Unidos destruirá las centrales eléctricas iraníes, “comenzando por la más grande”.

Irán respondió con dureza. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, advirtió que si las plantas eléctricas y la infraestructura de su país son atacadas, toda la infraestructura energética y de desalinización de la región será considerada “objetivo legítimo” y destruida “de manera irreversible”. Teherán añadió que el estrecho de Ormuz será “completamente cerrado” de inmediato si Washington ejecuta su amenaza.

Imagen de archivo del estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente un quinto del suministro mundial de petróleo. Irán amenazó con cerrarlo completamente si Estados Unidos cumple su ultimátum de destruir las centrales eléctricas iraníes. (REUTERS/Amr Alfiky/archivo)

El domingo también fue escenario de nuevos ataques iraníes y de Hezbollah contra Israel. El balance del Ministerio de Salud israelí contabilizó al menos un muerto y más de 300 heridos en menos de 24 horas. Entre los incidentes más graves, un misil balístico iraní con ojiva de bomba de racimo impactó sobre Tel Aviv, dispersando submuniciones sobre una amplia zona urbana y dejando 15 heridos, uno de ellos grave.

Los ataques del sábado por la noche contra Arad y Dimona, en el sur de Israel, hirieron a unas 120 personas en total. El hospital principal del sur de Israel recibió al menos 175 heridos provenientes de ambas localidades, según informó a la AP el subdirector del centro, Roy Kessous. Dimona alberga las principales instalaciones nucleares israelíes, y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) informó que no recibió reportes de daños ni niveles anormales de radiación.

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El primer ministro Benjamin Netanyahu visitó este domingo Arad y afirmó que Israel está “aplastando al enemigo”. Desde los escombros, el premier advirtió que Irán ha demostrado con el reciente ataque a la base de Diego García, en el océano Índico, que sus misiles pueden alcanzar “el centro de Europa”, y llamó a los líderes mundiales a sumarse a la ofensiva conjunta israelí-estadounidense.

Desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, el conflicto ha causado más de 2.000 muertos, sacudido la economía global y disparado los precios del petróleo. En Israel, 15 personas han muerto por misiles iraníes y una más por un proyectil de Hezbollah. Las autoridades iraníes reconocieron más de 1.500 muertos en su territorio, según informó el sábado la agencia estatal iraní.