
El debut de Gran Hermano Generación Dorada hace menos de un mes tuvo entre sus grandes figuras a Andrea del Boca, cuya participación generó expectativas y, en las últimas horas, también preocupación por su salud. Desde el comienzo del programa, la actriz habló abiertamente de sus problemas médicos; en varias ocasiones mencionó malestares que encendieron la alarma entre sus compañeros y su entorno más cercano. Finalmente, un cuadro de presión alta y otras complicaciones obligaron a que fuera trasladada a una clínica para quedar en observación y cumplir con el protocolo sanitario del reality.
La salida temporal de Andrea generó incertidumbre y una gran cantidad de preguntas de los seguidores del ciclo, quienes esperan novedades sobre su evolución y su posible regreso a la casa. Ante la ola de consultas, Santiago del Moro, conductor del programa, utilizó sus redes sociales para aclarar el panorama: “Amigos, a los que preguntan por Andrea les cuento que su vuelta a la casa depende del alta médica, en caso contrario en su lugar ingresará un reemplazo”. El mensaje fue contundente y dejó en claro que la continuidad de la actriz dentro del juego dependerá exclusivamente de la decisión de los profesionales de la salud.
Mientras tanto, en el entorno de Gran Hermano reina la expectativa por la definición del cuadro clínico de Andrea y la producción ya evalúa posibles reemplazos en caso de que no pueda reincorporarse. El caso de Del Boca se suma a una larga lista de participantes de realities que, por cuestiones de salud, debieron interrumpir su estadía y puso nuevamente en primer plano la importancia de los controles y el seguimiento médico en formatos de alta exigencia y exposición.

En este contexto, Anna del Boca, hija de la actriz de Perla Negra, dio detalles sobre el delicado momento familiar en una charla con La Jugada, el stream de Telefe. Anna relató que la noticia del traslado de su madre a una clínica generó gran impacto en casa: “Me levanté y tenía un dolor de panza infernal, fue como temblor todo el día. Ustedes saben, yo vivo con mis dos abuelas, entonces las dos tienen más de noventa años. Había que contener a la familia”, explicó, revelando el clima de nerviosismo e incertidumbre que se vivió.
Según Anna, tanto ella como sus abuelas se enteraron de la internación de Andrea casi al mismo tiempo, a través de la televisión y los llamados de la producción. Destacó que la producción del reality se mantuvo en contacto constante y que la familia confía plenamente en el equipo: “Cuando nos metimos en esto teníamos algo muy en claro: si estamos en el baile hay que bailar y es una producción a la que le tenemos muchísima confianza y muchísimo respeto. Es algo superrecíproco, por ende, si no, no nos hubiésemos metido en una cosa así”.
Sobre el estado de salud de Andrea, Anna confirmó que los problemas no eran nuevos: “Ella ya entró con problemas de salud, en el medio tuvo una gripe, que lo vimos todos en vivo. No hay mentira en eso. Y en los últimos días, lo que me informa la producción es que distintos médicos la fueron a ver en distintos días porque no estaban dando bien los resultados de la presión”. Explicó que su madre está “internada, aislada, por supuesto”, y que por protocolo no puede tener contacto con ella en este momento, aunque remarcó: “Repito, ella quiere volver a entrar, chicos”.
Frente a los rumores sobre un contrato de permanencia limitada o posibles reemplazos, Anna fue clara: “Como vos bien dijiste, es un rumor, porque sigue cumpliendo el aislamiento, por ende, ella quiere volver a entrar. Eso es lo que me informa producción, que la está acompañando y que también me despreocupa y desdramatiza toda esta situación, porque si fuese grave, yo sería la primera en estar al lado de ella y la producción me lo avisaría”. También descartó versiones sobre la posibilidad de entrar ella misma al reality: “No, no ha sido parte del acuerdo. Ella ingresa a un juego y punto. Digo para que la gente también lo sepa, ¿no?”.