El dictador norcoreano Kim Jong-un supervisó un ejercicio militar a gran escala que incluyó la presentación de un nuevo tanque de batalla, considerado clave en los esfuerzos de modernización militar del país. El entrenamiento se realizó el jueves en la Base de Entrenamiento n.º 60 de Pyongyang.
Las maniobras castrenses contaron con unidades blindadas que dispararon misiles antitanque, mientras subunidades de retaguardia simularon ataques contra drones y helicópteros enemigos, despejando el avance para la infantería y los tanques, según detalló Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA).
De acuerdo con KCNA, el nuevo tanque incorpora sistemas avanzados de movilidad, potencia de fuego y defensa, al incluir protección contra misiles y drones.
“Observando con gran placer cómo los tanques cargaban violentamente, haciendo temblar la tierra, él (Kim) expresó su satisfacción porque la majestuosa escena de los tanques avanzando imponentemente representa la valentía y el coraje inherentes de nuestro ejército”, reportó la agencia.
Kim Jong-un afirmó: “Hemos logrado grandes éxitos y avances en la modernización de la industria de fabricación de tanques. Estoy seguro de que no existe en el mundo ningún arma blindada con una capacidad de autodefensa tan sólida como la de este tanque”.
En su más reciente aparición pública, el líder del régimen norcoreano estuvo acompañado por su hija adolescente, Kim Ju-ae, y participaron juntos en el entrenamiento militar encima de uno de los tanques.
Las imágenes los muestran viajando en el vehículo militar verde oliva, ambos vestidos con chaquetas de cuero negras, acompañados por soldados durante las maniobras. La hija de Kim apareció asomando la cabeza por la escotilla del tanque, mientras Kim Jong Un permanece sentado en la parte superior y sonríe.
Desde finales de 2022, Kim Ju-ae acompaña a su padre en numerosos eventos militares y oficiales, lo que alimenta las especulaciones sobre su posible papel como heredera. Los medios estatales la describen como la hija “más querida” o “respetada” del líder norcoreano, publicando videos y fotos que reflejan la estrecha relación entre ambos.
La semana pasada, ambos dispararon pistolas durante una visita a una fábrica de municiones ligeras y presenciaron una prueba de fuego real de sistemas de lanzamiento de cohetes múltiples. En septiembre de 2025, la adolescente viajó a Beijing con su padre, y durante las celebraciones de Año Nuevo le dio un beso en la mejilla.
El mes pasado, la agencia de inteligencia surcoreana evaluó que Kim Jong-un podría estar cerca de designarla como su sucesora, aunque algunos expertos ponen en duda ese escenario debido a la juventud de Kim Jong Un y la predominancia masculina en la cúpula norcoreana.
El entrenamiento norcoreano coincidió con el final de los ejercicios militares anuales de Estados Unidos y Corea del Sur, que Pyongyang consideró como un ensayo “de guerra provocador y agresivo”.
Washington y Seúl concluyeron el jueves su ejercicio de simulación de puesto de mando por computadora, que duró 11 días, aunque los entrenamientos de campo continúan.
El líder del régimen de Corea del Norte había anticipado que el ejercicio anual Freedom Shield, el cual tuvo la participación de aproximadamente 18.000 efectivos, podría resultar “en una mayor destrucción de la estabilidad de la región” en el actual contexto de “crisis geopolíticas recientes a nivel global”.
Por su parte, Kim Yo Jong, hermana del líder norcoreano, advirtió que los “enemigos” Corea del Sur y Estados Unidos “nunca deberían probar nuestra paciencia”.
(Con información de AFP y Associated Press)