El avance repentino del río Dulce en el departamento Atamisqui dejó a más de sesenta familias sin sus pertenencias, hogares y medios de vida. El fenómeno, que se intensificó en los últimos días, obligó a evacuar comunidades enteras, según datos confirmados por el Gobierno de Santiago del Estero. Los equipos de Defensa Civil, junto con otras áreas estatales, instalaron un centro de evacuados en la localidad de Juanillo, donde se concentra la asistencia a quienes debieron dejar sus casas de manera urgente.
De acuerdo con un informe del gobierno provincial, la respuesta a la emergencia fue inmediata. Equipos territoriales desplegados en los departamentos Atamisqui y Avellaneda acercaron módulos alimentarios, agua potable, colchones y elementos básicos a las familias que lo perdieron todo. Esta labor incluyó un relevamiento casa por casa para registrar las necesidades de los damnificados y organizar la ayuda de forma eficiente. Las tareas se realizaron en coordinación con comisionados municipales, organismos provinciales y fuerzas de seguridad, garantizando la presencia del Estado provincial en cada comunidad afectada.
El impacto en la zona de Los Toloza resultó especialmente severo. La crecida del agua arrasó tanto viviendas como campos, y muchas familias se vieron obligadas a dejar atrás no solo sus pertenencias, sino también a los animales que representaban su principal fuente de sustento. “Muchas de las familias dejaron atrás sus hogares completamente anegados y perdieron también sus animales, principal sustento de vida en la región”, relataron fuentes que trabajan en el lugar, citadas por el medio local El Liberal. Parte del ganado que permanecía en los corrales no logró sobrevivir, un dato que profundiza la gravedad de la situación.

Mientras tanto, equipos de Defensa Civil y otras áreas gubernamentales permanecen desplegados en puntos estratégicos del departamento, con operativos activos en Soconcho, Villa Atamisqui y parajes aledaños. Según el reporte oficial, la prioridad sigue siendo la contención de las familias y el monitoreo permanente de la evolución de la emergencia. El Comité de Emergencia provincial, bajo las instrucciones del gobernador Elías Suárez, reforzó el trabajo en territorio para dar respuestas inmediatas y priorizar la protección de los habitantes ante la contingencia climática.
El centro de evacuados de Juanillo se consolidó como el principal punto de referencia donde los organismos estatales canalizan la ayuda y mantienen la contención, atendiendo tanto las necesidades básicas como el acompañamiento emocional de los afectados. Las autoridades provinciales confirmaron que la asistencia continuará mientras se mantenga la situación de riesgo en la región.
Las acciones articuladas entre el Gobierno de Santiago del Estero, los municipios y las fuerzas de seguridad buscan mitigar el impacto de las lluvias intensas que provocaron el desborde del río, afectando a extensos sectores rurales y suburbanos. El acompañamiento estatal persiste, con un enfoque en la recuperación de las familias evacuadas y la evaluación de daños materiales y pérdidas productivas.
Cómo seguirá el clima en Santiago del Estero, según el SMN

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que el clima en Santiago del Estero presentará tormentas, lluvias y alertas meteorológicas durante los próximos días, con variaciones en la humedad y la sensación térmica.
De acuerdo con el pronóstico diario del SMN, el viernes 20 de marzo la temperatura máxima en Santiago del Estero será de 32°C y la mínima de 23°C. Las probabilidades de lluvias y tormentas alcanzarán entre 40% y 70% desde la tarde y se mantendrán durante la noche. La humedad se ubicará en el rango de 13% a 22%, y la sensación térmica podría elevarse en función de estos valores. Los vientos se mantendrán leves y no se esperan ráfagas de consideración.
El mapa oficial del SMN marca para este día una alerta amarilla para gran parte del territorio provincial, lo que implica la posibilidad de fenómenos que podrían generar inconvenientes localizados.

El sábado 21, el SMN prevé temperaturas máximas de 30°C y mínimas de 22°C, con lluvias y tormentas posibles durante toda la jornada. La probabilidad de precipitaciones se mantendrá entre 40% y 70% desde la madrugada hasta la tarde, con un descenso marcado hacia la noche. La humedad oscilará entre 7% y 12%, y los vientos seguirán en valores normales para la región, aunque podrían registrarse ráfagas de entre 42 y 50 km/h.
Para el domingo 22, el organismo nacional anticipa un descenso térmico con una máxima de 25°C y mínima de 18°C. Las probabilidades de lluvias disminuirán, ubicándose entre 10% y 40%, y concentrándose sobre todo en las primeras horas del día. La humedad se mantendrá en valores similares a los días previos, y los vientos no presentarán variaciones significativas.