
La Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) retuvo en el Aeropuerto “Vicecomodoro Ángel de la Paz Aragonés” de Santiago del Estero una obra de arte de valor histórico que estaba siendo transportada como equipaje, bajo lineamientos del Ministerio de Seguridad Nacional, según informó la fuerza. El procedimiento se inició al detectar dificultades en el escaneo de un bulto de grandes dimensiones, procedente de un vuelo de Aerolíneas Argentinas con destino a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La pasajera responsable, de nacionalidad argentina, declaró que el contenido era una impresión de la “Virgen de la Leche”, una obra con origen en Perú.
Los oficiales intervinieron al no permitirse el paso del objeto a través de la máquina de rayos X y convocaron a la propietaria. La actuación inmediata se fundamentó en una posible infracción a la Ley 25.743 de Protección del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico, una normativa que regula el traslado y tenencia de bienes culturales y patrimoniales en todo el territorio nacional.
Por disposición del Juzgado Federal, Criminal y Correccional N° 2, a cargo de Sebastián Argibay, el cuadro fue retenido y derivado a la Dirección de Patrimonio Cultural de Santiago del Estero para peritaje. El procedimiento judicial determinó la continuación del viaje para la pasajera, aunque la obra quedó bajo análisis pericial.

La obra y la ley
La “Virgen de la Leche” es una representación mariana que muestra a la Virgen María amamantando al Niño Jesús. Esta iconografía, también conocida como “Virgo Lactans”, tiene origen en las primeras manifestaciones del arte cristiano, con ejemplos que datan del siglo IV en las catacumbas romanas.
El motivo adquirió gran popularidad durante la Edad Media y el Renacimiento, reflejando tanto la humanidad de María como su papel maternal y mediador de gracias. A lo largo de los siglos, distintos artistas europeos, entre ellos Leonardo da Vinci, Hans Memling, Sandro Botticelli y Joos van Cleve, realizaron obras sobre este tema en diversos formatos como frescos, paneles y esculturas.

La Ley 25.743, de alcance nacional y sancionada por el Congreso de la Nación Argentina en junio de 2003, establece la protección integral del patrimonio arqueológico y paleontológico como parte del patrimonio cultural nacional. Esta norma define un marco de preservación, tutela y aprovechamiento científico de bienes que permiten reconstruir la historia y evolución natural en el territorio argentino.
El objeto central de la ley se orienta a garantizar la conservación y el uso responsable de vestigios arqueológicos y paleontológicos, incluyendo objetos, yacimientos o restos que aporten información sobre los antiguos habitantes del país y sus ecosistemas. De acuerdo con la fuente oficial, la ley abarca bienes localizados en la superficie, el subsuelo o bajo aguas jurisdiccionales, así como organismos fósiles y concentraciones naturales de estos materiales.
Uno de los puntos centrales es que los bienes arqueológicos y paleontológicos son considerados de dominio público del Estado, ya sea nacional, provincial o municipal, dependiendo de su localización. La normativa establece que quienes encuentren yacimientos deben notificarlo a las autoridades y resguardar los hallazgos hasta la intervención de los organismos competentes. El registro de yacimientos y colecciones es obligatorio, y su incumplimiento puede acarrear decomiso y sanciones.

La ley también regula la tenencia y traslado de objetos arqueológicos y paleontológicos, exigiendo que las personas físicas o jurídicas que posean colecciones previas a la promulgación las inscriban ante la autoridad correspondiente. Todo traslado fuera del país debe ser autorizado por la autoridad competente, que también debe ser notificada de cualquier exportación o importación para prevenir el tráfico ilegal y gestionar, de ser necesario, la recuperación internacional de bienes.
El texto legal dispone sanciones para quienes infrinjan sus artículos, incluyendo multas, decomiso de objetos y otras penas, en función de la gravedad de la infracción. Los organismos responsables llevan registros de infractores y reincidentes, y las autoridades pueden inspeccionar yacimientos en propiedad privada para asegurar la custodia del patrimonio.
El caso del cuadro “Retrato de una dama”
El Juzgado Federal N° 1 de Mar del Plata extendió por cuatro meses la investigación sobre el “Retrato de una dama”, una pintura robada por el nazismo y hallada en una vivienda de la ciudad. La obra, atribuida a Giacomo Antonio Melchiorre Ceruti, estaba en poder de Patricia Kadgien, hija de un jerarca nazi, quien junto a su esposo, Juan Carlos Cortegoso, enfrenta cargos por presunto encubrimiento y posible lavado de activos. El juez Santiago Inchausti prorrogó las medidas cautelares contra el matrimonio, que incluyen la prohibición de salir del país y el congelamiento de bienes.
El fiscal Carlos Martínez solicitó la prórroga para avanzar con peritajes y nuevas diligencias que involucran colaboración internacional y la evaluación de otras piezas secuestradas. La Subsecretaría de Patrimonio Cultural y la Interpol participan en la investigación, mientras la PROCELAC analiza si las obras habrían sido utilizadas para lavar dinero. La DAIA prepara informes sobre la restitución internacional de bienes culturales y la trazabilidad de las obras de arte.

El proceso judicial incluye una querella presentada por Marei von Saher, nuera y única heredera de Jacques Goudstikker, coleccionista judío cuya colección fue saqueada por los nazis durante la ocupación de los Países Bajos. Von Saher gestiona en Estados Unidos la documentación que acredite su parentesco, condición indispensable para reclamar la restitución de la pintura, valorada en unos 250.000 euros y actualmente bajo custodia de la Corte Suprema argentina.
La investigación reconstruyó que el “Retrato de una dama” fue trasladado a Berlín por el régimen nazi y vendido luego a Friedrich Kadgien. La causa sigue abierta ante la posibilidad de un juicio oral o un acuerdo entre las partes, mientras se esperan informes históricos y documentación internacional, incluido un pedido a Alemania sobre las funciones de Kadgien en el Tercer Reich.