
El Estado Mayor del Ejército ucraniano reivindicó el miércoles ataques en territorio ruso contra una fábrica de aviones Aviastar en la región de Ulianovsk y una planta de reparación de aeronaves en la región de Novgorod.
Según la información difundida en redes oficiales, el primer ataque se efectuó el lunes 16 de marzo y destruyó parte de la zona de aparcamiento de la fábrica. La ofensiva generó daños de diversa magnitud en varios aviones estacionados.
Aviastar, parte de la Corporación Unida de Aviación —un conglomerado estatal de defensa ruso vinculado a Rostec— produce aviones de transporte militar Il-76MD-90A, aviones de repostaje Il-78M-90A y presta servicios de mantenimiento a aeronaves pesadas An-124 Ruslan.
El segundo ataque tuvo como objetivo la 123.ª planta de reparación de aviones en la ciudad de Staraya Russa, región de Novgorod, y se produjo el martes pasado. Según el Estado Mayor ucraniano, esta planta se especializa en la reparación y modernización integral de aviones de transporte militar y sus componentes, y cuenta con pista propia para recibir aeronaves pesadas. El ataque alcanzó un hangar y un avión L-410, aunque la evaluación de los daños sigue en curso.
El comunicado militar ucraniano concluyó: “Las Fuerzas de Defensa Ucranianas seguirán atacando instalaciones importantes del complejo militar-industrial de los invasores hasta que la agresión armada de la Federación Rusa contra Ucrania se haya detenido por completo”.

Desde Moscú, el gobernador prorruso de Sebastopol, Mijaíl Razvozaev, informó de un bombardeo ucraniano en Sebastopol este jueves, en la península de Crimea. Hasta el momento, no se conoció cuál fue el objetivo del ataque en la región.
En paralelo al conflicto, los líderes de la Unión Europea se reúnen este jueves en Bruselas con el objetivo de destrabar un préstamo de 90.000 millones de euros ( USD 104.000 millones) para Kiev, en medio de un bloqueo generado por el presidente húngaro Viktor Orbán y el presidente ucraniano Volodimir Zelensky.
Orbán, considerado el aliado más cercano de Moscú dentro del bloque, mantiene desde hace tiempo su resistencia a apoyar a Ucrania frente a la invasión rusa, lo que causó demoras tanto en la ayuda financiera de la UE a Kiev como en la aplicación de sanciones a Moscú. En esta ocasión, el mandatario húngaro condiciona el préstamo a la resolución de una disputa por daños en un oleoducto que atraviesa Ucrania y que restringió el flujo de petróleo ruso hacia Hungría y Eslovaquia.
En el contexto de unas elecciones nacionales reñidas previstas para el 12 de abril, Orbán adoptó un discurso anti-UE y anti-ucraniano y se muestra inflexible: “Sin petróleo, no hay dinero. Si el presidente Zelensky quiere recibir su dinero de Bruselas, entonces hay que reabrir el oleoducto Druzhba”.
La controversia, que lleva semanas sin resolverse, ha enfrentado a Hungría y Eslovaquia —ambos sin litoral— con Ucrania, acusando a Kiev de demorar las reparaciones del oleoducto, mientras que Zelensky calificó de “chantaje” el intento de vincular la cuestión energética con el apoyo a su país.
La Comisión Europea intentó mediar enviando un equipo para facilitar el restablecimiento del tránsito petrolero, pero Budapest desestimó la iniciativa como un acto de “teatro” y mantiene su posición. El encuentro en Bruselas anticipa un enfrentamiento directo y un desafío de equilibrio para los socios europeos de Orbán.
Si el bloqueo no se resuelve esta semana, es probable que la decisión sobre el préstamo a Ucrania se postergue hasta después de las elecciones en Hungría, independientemente del resultado. Fuentes internas de la Unión Europea adviertieron a la agencia AFP que no está claro si Kiev podrá resistir hasta entonces.
Con cuatro años de guerra y un déficit presupuestario creciente, se estima que Ucrania requerirá una inyección de fondos a principios de mayo, lo que obliga a tomar una decisión sobre el préstamo de la UE a mediados de abril. Ante la consolidación de Viktor Orbán en el poder, han surgido discusiones sobre soluciones alternativas para sostener financieramente a Ucrania si el acuerdo no avanza.
(Con información de EFE y AFP)