Este es uno de los puntos emblemáticos del desarrollo turístico impulsado por Surf City en la costa de El Salvador./ (Ministerio de Obras Públicas)

Nuevas inversiones en turismo y construcción están impulsando el crecimiento económico de El Salvador. El proyecto Ocean Breeze, con una inversión total de ochenta millones de dólares en La Libertad, es uno de estos proyectos, que además marca un punto de inflexión en la expansión del sector turístico y la infraestructura residencial del país, según declaraciones de María Luisa Hayem, ministra de Economía, durante una entrevista con el programa Diálogo 21, del grupo Megavisión.

Esta iniciativa contempla la apertura de las dos primeras torres del complejo este año y promete un impacto económico significativo en la zona. De acuerdo con la funcionaria, Ocean Breeze ya ha generado más de trescientos empleos directos durante su fase de construcción y se espera que la operación del resort multiplique el dinamismo económico en las comunidades aledañas. “El impacto se produce desde el diseño del proyecto, durante la construcción y, posteriormente, en la operación, cuando los comercios y proveedores locales se suman a la cadena de valor”, afirmó Hayem, en la entrevista.

El auge de la inversión en turismo se refleja en las cifras divulgadas por el Ministerio de Economía. El sector construcción creció veintisiete por ciento en el tercer trimestre del año pasado, impulsado en gran parte por proyectos como Ocean Breeze, que consolidan la costa salvadoreña como un destino atractivo tanto para turistas como para inversionistas.

La ministra Hayem destacó que el entorno de seguridad y el clima de confianza han sido determinantes para atraer capital nacional y extranjero. “Hace unos años, los empresarios evitaban los despachos del Ministerio de Economía”, recordó la funcionaria. “Ahora, la confianza se traduce en grandes proyectos y una transformación que involucra a sectores diversos”.

En la zona de El Zonte, en La Libertad, se han generado diversas inversiones privadas en los últimos años, que han aportado al crecimiento económico del país. (Secretaría de Prensa de la Presidencia)

Entre los proyectos emblemáticos que complementan el nuevo perfil de inversión en El Salvador, Hayem mencionó la construcción de un nuevo hotel en La Libertad, y el crecimiento de la inversión de la diáspora salvadoreña en regiones históricamente rezagadas como Usulután y La Unión.

La funcionaria subrayó el desarrollo de infraestructura clave, como el puesto fronterizo integrado con Honduras, la modernización del puerto de La Unión y el futuro aeropuerto del Pacífico, que facilitarán el tránsito de mercancías y personas.

De acuerdo con datos de los panelistas, el turismo aportó más del cincuenta por ciento de las exportaciones salvadoreñas el año pasado, mientras que el número de visitantes extranjeros superó los cuatro millones. “El crecimiento del turismo entre 2019 y 2024 fue del noventa y dos por ciento”, precisó Hayem. La funcionaria atribuyó este avance a la eliminación de restricciones de viaje y a la mejora en los indicadores de seguridad, lo que coloca al país en un nivel de alerta similar al de Suiza para los viajeros estadounidenses.

A la par de los desarrollos turísticos, el sector industrial también ha mostrado dinamismo. Hayem anunció la próxima apertura de una planta del sector alimentos y bebidas, con una inversión de doscientos millones de dólares, y la llegada de una cervecería con nuevas instalaciones. Además, la ministra confirmó la inauguración reciente de una empresa alemana, dedicada a la fabricación de bolsas de aire, como parte de un flujo creciente de inversión extranjera directa.

El gobierno, según Hayem, impulsa la coordinación entre carteras como Economía y Turismo para optimizar el uso de recursos y potenciar el impacto de la inversión.

Entre los programas conjuntos, la funcionaria destacó el proyecto Aldea, financiado por el Banco Mundial con ciento cincuenta millones de dólares, destinado a formar talento en los sectores de construcción, tecnología y turismo. También resaltó la Copa Mundial de Emprendimiento, que fomenta la innovación en el turismo mediante apoyo financiero no reembolsable a los proyectos más prometedores.

Las oportunidades para la diáspora salvadoreña ocupan un lugar central en la estrategia oficial. El Ministerio de Economía ofrece asesoría para conectar proyectos sólidos con fuentes de financiamiento internacional, y la Cancillería facilita la vinculación con instituciones locales.

“No vemos la falta de acceso a financiamiento como un obstáculo para el crecimiento económico”, aseguró Hayem, quien valoró el aporte de las remesas y el renovado interés de los salvadoreños en invertir en el país.