Las marcas con plantas de neumáticos en Brasil reclaman medidas del Gobierno que proteja la industria nacional ante un escenario de entrada descontrolada de productos asiáticos. REUTERS/Stringer

A un mes del anuncio del cierre definitivo de la marca de neumáticos Fate, en el mercado brasileño del sector se presenta también un escenario preocupante para su industria local. Así lo hizo saber la propia Asociación Nacional de la Industria del Neumático (Anip) en un artículo publicado por la Agencia AutoData de ese país.

La entidad asegura que se trata de una transformación profunda que enciende alertas en toda la región, especialmente por el suministro que las fábricas brasileñas representan para otros países, incluido Argentina.

En los últimos años, la creciente penetración de productos importados, principalmente provenientes de Asia, ha desplazado con fuerza a la producción local, configurando un escenario que guarda fuertes similitudes con lo que ocurre en nuestro mercado.

Caída de producción local

Según datos recientes difundidos por el sector, la participación de neumáticos fabricados en Brasil en el mercado de reposición cayó de manera sostenida: del 73% en 2020 al 60% en 2021, hasta llegar a un preocupante 41% en 2025. El dato más crítico se registró en enero de este año, cuando la cuota de productos nacionales descendió a apenas un 28%, un mínimo histórico que refleja la magnitud del cambio estructural.

El caso Fate es visto en Brasil como un escenario que puede replicarse para los fabricantes locales, que tienen 11 plantas en ese país

Detrás de este fenómeno aparece un factor central: la asimetría de precios. Los fabricantes brasileños denuncian que muchos neumáticos importados ingresan al mercado a valores que no cubren siquiera los costos de producción, lo que genera una competencia difícil de sostener. A esto se suma que, en muchos casos, estos productos no cumplen con estándares ambientales exigidos a la industria local, como los sistemas de reciclaje o logística inversa.

El origen de esta presión competitiva está en China, pero no es únicamente el gigante asiático el que está causando este desbalance. También ocurre con marcas que fabrican en Vietnam, Camboya e Indonesia, y que han incrementado su presencia en América Latina, en muchos casos con marcas que tienen su origen igualmente en capitales chinos, pero trazaron estrategias comerciales con esos países para evitar las barreras de protección en mercados como el de Estados Unidos y Europa.

El informe menciona que otros mercados de la región como México mantienen aranceles de hasta el 35% para proteger su industria, mientras que en Brasil las tasas son significativamente menores: 25% para neumáticos de autos y apenas 16% para camiones, con períodos recientes incluso de arancel cero. En Argentina, desde septiembre de 2025, el arancel extrazona también es del 16%.

El impacto en Brasil

En enero, las ventas de fabricantes nacionales cayeron un 11,5% interanual, con un total de 2,6 millones de unidades. El segmento más golpeado fue el de neumáticos para camiones, con una caída del 21,6%, seguido por los productos para autos, que retrocedieron un 9,6%. También se registró una fuerte baja en la demanda de las terminales automotrices, del 18,5%, ya que importan sus propios lotes de neumáticos también desde Asia, mientras que el mercado de reposición disminuyó un 7,8%.

En China no solo se fabrican neumáticos de marcas propias, sino también de las grandes compañías internacionales

Frente a este panorama, la industria brasileña comenzó a reaccionar. La propia Anip impulsó un manifiesto respaldado por múltiples entidades y logró que el gobierno conforme un grupo de trabajo específico para analizar la situación. El objetivo es identificar los desequilibrios del mercado y evaluar medidas que permitan recomponer la competitividad del sector.

Entre las propuestas en discusión aparecen el refuerzo de controles a las importaciones, la aceleración de investigaciones antidumping y la posibilidad de elevar aranceles en ciertos segmentos. También se plantea priorizar productos nacionales en compras públicas y generar líneas de financiamiento para incentivar el recambio de neumáticos con mayor contenido local, especialmente en el transporte de cargas.

El espejo de Argentina

Más allá de las medidas concretas, el sector del neumático mira con atención la situación que se generó en Argentina, donde todavía está pendiente equilibrar la apertura comercial con la necesidad de preservar la industria local. En ambos países, el sector no rechaza las importaciones en sí, pero advierte sobre los riesgos de una competencia desregulada que puede afectar empleo, inversión y desarrollo tecnológico.

La industria del neumático no sólo incluye productos para autos y vehículos livianos, sino especialmente las ruedas de transporte pesado, donde China tiene una oferta muy agresiva de precios.

En Brasil, la industria del neumático involucra 11 plantas productivas que generan 35.000 empleos directos y cerca de 500.000 indirectos. La preocupación radica en que, de no mediar correcciones, esta estructura podría verse seriamente comprometida en los próximos años. En Argentina solo quedan 2 fábricas, Bridgestone y Pirelli, que emplean directamente a unos 4.000 operarios.

Pero para la industria brasileña los plazos son aún más cortos, porque este año se renueva el Gobierno con las elecciones presidenciales de octubre próximo. El presidente de Anip, Rodrigo Navarro, dijo que “la premisa de inhibir la entrada descontrolada de artículos importados que, según él, a menudo se venden a precios que no cubren el costo de la materia prima. “El año se ha acortado. Tenemos hasta junio para que se aprueben las medidas. No podemos esperar hasta 2027”, enfatizó.

Dependiendo del nuevo presidente y el signo político que gane las elecciones, una protección mayor o menor para el sector podría afectar fuertemente a las fábricas de neumáticos que producen en Brasil. Un cambio de situación también podrá repercutir en Argentina, ya que actualmente se importan neumáticos de Bridgestone, Pirelli, Michelín, Goodyear y Continental.

Pero la competencia no sólo estará dada por la importación y una mayor protección de la industria local en Brasil, ya que la mayor marca china de neumáticos, Linglong, acaba de anunciar que instalará una fábrica en Brasil para poder competir como un productor y no como un importador. Se espera que la producción comience con neumáticos de camión para la segunda mitad de 2027.