El olfato felino permite a los gatos domésticos distinguir de manera precisa el olor característico de sus dueños (Imagen Ilustrativa Infobae)

Desde tiempos ancestrales, los gatos domésticos han conquistado hogares en todo el mundo, consolidándose como una de las mascotas más apreciadas y populares. Dueños de una personalidad particular y un carácter curioso, estos felinos no solo son independientes, sino que también desarrollan un profundo apego hacia sus cuidadores, estableciendo vínculos cotidianos que sorprenden por su intensidad y sutileza.

A diferencia de lo que muchos creen, para los gatos es sumamente sencillo distinguir a las personas que los rodean, especialmente a su dueño, utilizando únicamente su excepcional sentido del olfato. Esta sorprendente capacidad ha sido recientemente confirmada por la ciencia, abriendo nuevas preguntas sobre la forma en que estos animales perciben e interpretan su entorno humano. Diversos hallazgos recientes dieron a conocer cómo estas mascotas distinguen a sus dueños y qué comportamientos demuestran ese vínculo especial.

¿Por qué a mi gato le gusta el olor a pies?

Muchos propietarios se preguntan por qué estos animales muestran un interés particular en el olor de los pies. Esta conducta, aunque pueda parecer extraña, tiene una explicación en el funcionamiento del olfato felino y en la manera en que exploran y reconocen a quienes los rodean.

El aroma en esa parte del cuerpo concentra una gran cantidad de glándulas sudoríparas y, por tanto, contiene un perfil químico único y muy personal. Cuando los gatos olfatean esta zona, están accediendo a una fuente intensa de información sobre su dueño. El estudio de la Universidad de la fragancia, y para ello, los investigadores utilizaron hisopos que recogían el aroma de debajo de la axila, detrás de la oreja y entre los dedos de los pies.

Estudios recientes revelan que los gatos exploran y reconocen a sus cuidadores principalmente mediante el sentido del olfato (Imagen Ilustrativa Infobae)

Como resultado, los felinos dedicaron más tiempo a olfatear los olores de personas desconocidas que los de sus propios dueños, lo que indica una capacidad para diferenciar entre individuos familiares y extraños a través del olfato. Este comportamiento también se relaciona con la exploración y el marcaje: tras la prueba, muchos felinos frotaron su cabeza o su cuerpo contra la zona, en un gesto de reconocimiento y apropiación del olor.

Cuando se acercan a los pies de su cuidador y los huele, está utilizando su agudo sentido para obtener información y reforzar el vínculo. Los pies, al ser una zona de frecuente sudoración y contacto con el entorno, resultan especialmente atractivos para el animal, ya que concentran muchas de las señales químicas que le permiten identificar a las personas de su entorno. Este tipo de interacción es una muestra de la naturaleza curiosa y social, que recurre a su nariz como principal herramienta para conocer y establecer relaciones.

¿Cómo reconocen los gatos a sus dueños por el olor?

El reconocimiento olfativo es una de las principales herramientas que emplean los gatos domésticos para identificar a las personas que los rodean. A diferencia de los humanos, poseen un sentido que está sumamente desarrollado, capaz de captar y distinguir sutiles matices en los aromas que emiten los seres vivos de su entorno.

El ensayo realizado por la casa de estudios japonesa utilizó una muestra de 30 gatos domésticos. Se expuso a los animales a tubos que contenían bastoncillos impregnados con el olor corporal de sus respectivos dueños, de personas desconocidas y de un tubo sin olor (placebo). El comportamiento de prestar más atención a la fragancia desconocida sugiere que los gatos reconocen el olor familiar y, por tanto, le dedican menos tiempo de exploración, mientras que los aromas nuevos despiertan su curiosidad y requieren un análisis más detenido.

El reconocimiento olfativo en gatos se refuerza cuando buscan dormir o descansar sobre prendas impregnadas con el olor de su humano (Imagen Ilustrativa Infobae)

El sentido del olfato permite a los gatos distinguir entre individuos conocidos y extraños, pero no se ha comprobado aún si pueden identificar a personas específicas entre varias conocidas. Los autores del estudio advierten que todavía hacen falta investigaciones que presenten a los gatos muestras de varias personas familiares para observar si existe un patrón de reconocimiento exclusivo hacia el olor de su dueño.

Este mecanismo de reconocimiento olfativo se suma a otros comportamientos naturales de los gatos, como el frotamiento de la cabeza o el cuerpo contra personas u objetos, que funciona como una forma de marcaje y reafirmación del vínculo. El olfateo, seguido por el frotamiento, constituye una secuencia exploratoria y social típica dentro del repertorio del gato doméstico.

Cómo saber si a mi gato le gusta mi olor

Reconocer si siente preferencia por el olor de su dueño puede observarse a través de una serie de conductas cotidianas que no siempre pasan inadvertidas para quienes conviven con felinos. Aunque el olfato es una de sus principales vías de identificación, existen gestos específicos que reflejan la afinidad olfativa y el bienestar del animal frente a su cuidador.

Una de las señales más claras es el frotamiento de la cabeza, mejillas o cuerpo contra la piel, la ropa o los objetos personales del dueño. Este gesto, además de dejar su propio aroma mediante glándulas odoríferas, indica que encuentra ese olor familiar y agradable. También es común que busquen descansar o dormir sobre prendas usadas de su persona preferida, ya que el aroma impregnado en la tela les transmite seguridad y calma.

El interés de los gatos por el olor corporal está relacionado con la construcción de vínculos sociales y la identificación de personas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Otra manifestación de aceptación ocurre cuando el gato permanece relajado y se acerca de manera voluntaria para olfatear zonas como manos, brazos o incluso el calzado del dueño. Si el animal permanece junto a la persona, se acuesta cerca o adopta una postura tranquila, es un indicio de que el olor le resulta placentero y no representa una amenaza.

Además, algunos gatos expresan afinidad olfativa al acicalar a su dueño, lamiendo la piel o el cabello. Este comportamiento, además de ser una demostración de cariño, se vincula con la creación de un perfil olfativo compartido, reforzando el vínculo social. Por último, si suele buscar la compañía del dueño en espacios donde el aroma de este es más intenso, como la cama, el sillón o una prenda recién quitada, se puede interpretar que encuentra en ese olor una fuente de confort y pertenencia.