Llamaradas en una refinería de ExxonMobil en Singapur. Los países miembros de la AIE en Asia y Oceanía serán los primeros en liberar sus reservas estratégicas de petróleo ante la crisis energética desatada por la guerra. (REUTERS/Edgar Su, Archivo)

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) anunció este domingo que los países miembros de Asia y Oceanía pondrán a disposición de los mercados sus reservas estratégicas de petróleo de forma inmediata, mientras que los stocks de América y Europa comenzarán a fluir desde fines de marzo, en respuesta a la disrupción energética provocada por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.

“Los países miembros de la AIE presentaron planes individuales de puesta en marcha. Esos planes indican que los Estados miembros de Asia y Oceanía pondrán a disposición esas reservas inmediatamente, y que las reservas de los miembros de América y Europa se pondrán a disposición desde finales de marzo”, indicó la agencia con sede en París en un comunicado.

La medida es consecuencia de la decisión adoptada el miércoles por unanimidad por los 32 países miembros de la organización, que acordaron liberar al mercado 400 millones de barriles procedentes de sus reservas estratégicas. Se trata del sexto desbloqueo de este tipo desde la fundación de la AIE hace medio siglo, y por lejos el más ambicioso: más que duplica los 182,7 millones de barriles que la organización liberó en 2022 en respuesta a la invasión rusa a Ucrania.

La actualización del domingo elevó levemente esa cifra: los miembros se comprometieron en total a poner a disposición casi 412 millones de barriles, de los cuales el 72% corresponde a petróleo crudo y el resto a productos derivados. “Esta acción colectiva de emergencia, la más grande jamás realizada, proporciona un amortiguador significativo y bienvenido”, señaló la agencia.

Presión sobre los mercados energéticos

Buque cisterna en el estrecho de Ormuz, cuyo tráfico se redujo drásticamente desde el inicio del conflicto. Irán mantiene el paso cerrado a Estados Unidos y sus aliados, lo que llevó a la AIE a activar la mayor liberación de reservas petroleras de su historia. (REUTERS/Benoit Tessier, Archivo)

El anuncio llega en un momento de fuerte presión sobre los mercados energéticos globales. El Estrecho de Ormuz, por donde transita una parte sustancial del suministro mundial de petróleo, permanece cerrado al tráfico de Estados Unidos y sus aliados desde que Irán impuso restricciones al inicio del conflicto. El canciller iraní Abbas Araghchi confirmó este domingo que esa política se mantendrá mientras continúen los ataques.

El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, reconoció en una entrevista con NBC que el tránsito por el estrecho no es seguro en este momento y que los estadounidenses continuarán sintiendo los efectos de la disrupción energética durante algunas semanas. No obstante, estimó que los precios de la gasolina comenzarán a descender una vez finalizada la guerra y anticipó que hay “muchas posibilidades” de que el precio en surtidor caiga por debajo de los tres dólares por galón para la temporada estival.

Wright también señaló que países de Asia son especialmente vulnerables a la crisis, dado que dependen en mayor medida que Estados Unidos de los suministros energéticos que transitan por Ormuz. “Todo el mundo estará unido en la necesidad de abrir Ormuz y claramente tendremos el apoyo de otras naciones para lograr ese objetivo”, afirmó.

El impacto de la crisis ya se hace sentir más allá del mercado petrolero. Aluminium Bahrain, la mayor fundidora de aluminio del mundo fuera de China, anunció este domingo que reducirá gradualmente casi una quinta parte de su capacidad productiva, dado que sus exportaciones permanecen bloqueadas por el cierre del estrecho. La empresa prometió un “cierre controlado y seguro” de esa capacidad, aunque advirtió que el proceso lleva tiempo debido a las altas temperaturas a las que operan sus instalaciones. El retraso en la normalización de la producción podría mantener presionados los precios del aluminio —utilizado en construcción y fabricación de automóviles— incluso después de que el tránsito por Ormuz se reanude.

Bahréin, pequeña nación isleña que alberga la Quinta Flota de la Marina de Estados Unidos, ha sido uno de los países más castigados por los ataques iraníes desde el inicio del conflicto. Sus sistemas de defensa aérea han interceptado 125 misiles y 211 drones desde que comenzó la guerra, según informó el gobierno bahréiní este domingo.

El embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, indicó en una entrevista con CNN que el presidente Trump no descarta ninguna opción, incluida la posibilidad de atacar la infraestructura petrolera de la Isla de Kharg, que procesa el 90% de las exportaciones de crudo iraní, aunque el Comando Central estadounidense precisó el sábado que los ataques previos sobre la isla preservaron esa infraestructura.