
Cuando solo faltan 5 días para la fecha de vencimiento, la renovación del acuerdo de complementación económica entre la Argentina y México para automóviles (ACE55), que establece la importación libre de arancel entre ambos países, no logra destrabarse.
Fuentes oficiales le transmitieron al sector automotor que en los últimos días hubo varios intercambios de propuestas y contrapropuestas y que los gobiernos aún no se pusieron de acuerdo en las condiciones de esa renovación. Según las fuentes, la Argentina pretende incluir en el Acuerdo de Complementación Económica general (ACE6) más productos y México se resiste, por lo que también mantiene frenado el avance con los autos.
El ACE 55 es deficitario para la Argentina, ya que prácticamente no hay exportaciones de autos a México, y ese es el motivo por el cual se intenta ampliar el beneficio para otros productos manufacturados que se puedan exportar en contraprestación. El problema radica en una posición muy inflexible de México para aceptar esa propuesta, y es por eso que el año pasado se renovó sólo por un año, cuando anteriormente se hacía por un período de tres años.
Fuentes del sector confirmaron que “está muy complicado”, y estiman que “es probable que no haya renovación del acuerdo por una posición muy dura del gobierno de México, al menos para la fecha de vencimiento.

La última renovación fue el 19 de marzo de 2025 y el vencimiento es el próximo miércoles 18. Este convenio de intercambio bilateral en particular establece un cupo máximo de USD 773.000.000 por año, aunque fábricas e importadores nunca lo utilizaron en su totalidad ya que el volumen de unidades que se importaron desde el mercado automotor más grande de Latinoamérica no fue tan significativo.
Sin embargo, con el nuevo escenario global para la industria automotriz, y la necesidad mejorar la escala de cada planta para ser más eficiente y competitiva, varias automotrices tomaron decisiones estratégicas de concentrar en México la provisión de vehículos para otros mercados regionales.
En el caso de la Argentina, Volkswagen y Nissan interrumpieron la producción de VW Taos y Nissan Frontier en General Pacheco y Santa Isabel respectivamente para abastecerse de esos mismos modelos desde las fábricas mexicanas.
Nissan, incluso, con una decisión de mayor envergadura, ya que ante una escala muy baja que no hacía eficiente la producción en Córdoba (donde fabricaban también la Renault Alaskan dentro de la propia fábrica de Renault), directamente se decidió levantar la operación industrial local y concentrar todo en México.

Este movimiento no fue menor, sino todo lo contrario, ya que implicó desarmar la línea de producción argentina y trasladarla en un embarque gigantesco de 500 contenedores hasta la planta de Aguascalientes donde no se hacían pick-ups sino únicamente automóviles. Nissan Mexicana, de hecho, cerró la histórica fábrica de CIVAC donde se producía la pick-up Frontier para concentrar toda la operación industrial en las modernas instalaciones inauguradas en 2013.
Pero esos son los dos vehículos nuevos que entrarían desde México a Argentina, sumándose a VW Tiguan y Vento, y a Nissan Versa y Sentra en esas marcas. Sin embargo, al menos 7 marcas más importan autos bajo este régimen sin arancelamiento.
Ford trae Bronco Sport y Maverick, Honda importa ZR-V, KIA los K3 y K4, Stellantis la RAM 2500, Audi el SUV Q5, BMW la Serie 3, y General Motors importa la pick-up Chevrolet Silverado.
Si bien en algunos casos, la puerta que se cerraría con México se podría compensar con la que se abre a partir del acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos, el perjuicio para las marcas que venden esos autos en el mercado local es significativo, no solo a nivel de importación, también para proyectos de exportación. Sin ir muy lejos, este martes, durante el lanzamiento del nuevo plan futuREady, Renault anunció que la nueva pick-up argentina de media tonelada, por ahora llamada Niágara Concept, tendrá como destino de exportación también México.

De todos modos, Niágara se empezará a fabricar hacia fines de este año y la exportación comenzará en 2027, por lo que todavía hay tiempo para que el convenio de complementación comercial entre ambos países encuentre un punto de acuerdo.
“Estamos al tanto de la situación, pero todavía tenemos stock de unidades que se importaron en la red. Podemos operar sin problemas al menos un par de meses más sin traer autos”, confirmaron desde una terminal argentina.
“Esperamos que se logre el acuerdo. La fecha de vencimiento es solo eso, por 30 ó 60 días estamos cubiertos. Pero si no se renueva será muy malo. En principio dejaremos de nacionalizar los autos que ya están viajando hacia Argentina. Quedarán en depósito fiscal por un tiempo esperando que se destrabe la situación. Y si no hay acuerdo habrá que importarlos y aumentar el precio, que no será un 35% ya que el arancel se aplica sobre precio de importación, pero podría ser de algo aproximado a un 22%”, completaron desde otra automotriz ante la consulta de Infobae. “Si pasa eso, directamente nos saca de mercado”, agregó una fuente de otra terminal.