Decenas de aviones de combate de la Fuerza Aérea de Israel, bajo la coordinación de la Dirección de Inteligencia, completaron extensas misiones de ataque en el oeste y centro de Irán.

Según comunicó la cuenta de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en X, se lanzaron numerosas municiones contra más de 200 objetivos, entre ellos lanzadores de misiles balísticos, sistemas de defensa y plantas de producción de armas vinculadas al régimen iraní.

El anuncio de la ofensiva iniciada el jueves contra objetivos estratégicos utilizados por la república islámica fue acompañado por un video en el que se ve un rodado a punto de ser impactado por un proyectil del Ejército de Israel.

Desde el inicio de la operación “Rugido del Águila”, la Fuerza Aérea israelí realizó cientos de misiones de ataque contra diferentes infraestructuras en Irán, con el objetivo de reducir al máximo la capacidad de disparos hacia territorio israelí.

Minutos más tarde, las FDI informaron que atacaron el puente A-Zarriya sobre el río Litani, en Líbano, utilizado como punto de cruce central por miembros de la organización terrorista Hezbollah.

Según el comunicado, el grupo apoyado por el régimen iraní empleaba esta infraestructura para desplazarse entre el norte y el sur del país, prepararse para enfrentamientos contra las fuerzas estadounidenses e israelíes y operar contra ciudadanos en territorios enemigos de Teherán.

Las FDI señalaron que el ataque al puente se consideró necesario para evitar amenazas contra Israel y para frenar el daño continuado a ciudadanos libaneses. A su vez, precisaron que recientemente Hezbollah había colocado lanzadores cerca del puente y lanzado misiles desde ese punto hacia territorio israelí.

El comunicado añadió que el Ejército continuará actuando con firmeza contra la decisión del grupo terrorista de sumarse a la campaña y operar bajo el auspicio del régimen iraní, asegurando que no permitirán daños a los ciudadanos del Estado de Israel.

Netanyahu ve en Mojtaba Jamenei un

Desde Tel Aviv, primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó el jueves que el país está “aplastando al régimen” iraní y a la milicia chiíta Hezbollah en Lïbano, donde los bombardeos israelíes ya causaron cerca de 700 muertes en el marco de la ofensiva lanzada junto a Estados Unidos.

“Estamos aplastando al régimen terrorista de Irán”, declaró Netanyahu en una rueda de prensa, sus primeras declaraciones a los medios desde el 28 de febrero, fecha en la que los ataques sorpresa sobre territorio iraní provocaron la muerte del entonces líder supremo, Ali Khamenei, sustituido posteriormente por su hijo Mojtaba Khamenei.

Netanyahu subrayó que Israel está “atacando y derrotando a sus representantes: Hezbollah en Líbano”, y advirtió que el grupo chiíta “está sintiendo la fuerza” de las operaciones israelíes y “la sentirá aún más”. “Pagarán un precio muy alto por su agresión”, aseguró.

A su vez, sostuvo que el nuevo líder supremo iraní, a quien describió como “títere de la Guardia Revolucionaria”, no puede “mostrar el rostro en público”.

El primer ministro destacó la cooperación con Estados Unidos: “Gracias a una unión de fuerzas sin precedentes entre Israel y Estados Unidos, hemos logrado grandes avances, avances que están cambiando el equilibrio de poder en Oriente Próximo e incluso más allá”.