La vida de Lizy Tagliani viene girando a toda velocidad entre emociones fuertes, sorpresas y aprendizajes que la atraviesan de punta a punta. Desde la llegada de Tati, el hijo que adoptó junto a Sebastián Nebot, la conductora vive días de ternura, desafíos y carcajadas inesperadas. Entre nuevas rutinas, vacaciones familiares, proyectos laborales y el vértigo de la maternidad compartida, Lizy se anima a mostrar en público los costados más divertidos y sinceros de esta etapa. En su paso por Arriba bebé (Pop Radio), no dudó en relatar el último berrinche de Tati, dejando en claro que, en casa, la paciencia y el humor siempre van de la mano.

Durante una reciente emisión de su ciclo, Lizy no dudó en relatar uno de los episodios más característicos de la infancia: el primer berrinche. “Tati ahora está en la etapa que dice: ‘No me quieren’”, contó, provocando la risa de Damián Popochi Muñoz y Marixa Balli, quienes la acompañaban en el estudio. La conductora, lejos de preocuparse, disfruta de estos gestos: “Me fascina todo eso. Me encanta que me diga: ‘Nadie me quiere en esta casa’”.

El ciclo de berrinches continúa con pedidos que arrancan sonrisas. “Si me pide: ‘Me comprás un…’ y le digo: ‘No, no’”, explicó Lizy, reconociendo que no es muy estricta con la educación frente a los reclamos afectivos. A los pocos segundos, Tati vuelve a la carga con renovada intensidad: “Al segundo, llora”, interviene Marixa entre risas. Por supuesto, el humor y la complicidad familiar no tardan en aparecer. “‘Mi mamá es un varón’, me dice”, agrega Lizy, relatando cómo la identidad y la curiosidad de Tati se mezclan con las historias familiares y las bromas habituales del hogar.

Lizy junto a su hijo Tati, de espaldas, mirando hacia su hogar (Instagram)

La charla en radio fue más allá de la anécdota y reveló el juego de roles que se construye en la crianza. “Pero eso, ¿de dónde lo sacó? ¿Por qué empieza a decir esas cosas?”, preguntó Marixa. “De mí, claro”, admitió Lizy, reconociendo cómo el intercambio cotidiano moldea el universo emocional del pequeño. Popochi Muñoz sumó otra capa de humor: “Triangula con Seba, que le dice: ‘No, mamá no es un varón’. Y ella le hace: ‘Sí, soy un varón’”. Lizy, sincera y sin vueltas, le cuenta a Tati que nació varón, aunque resalta: Bueno, le explico que nací varón, que es complejo ser una nena, una princesa hermosa. Y me contesta: ‘¡No sos hermosa!‘.

Pero no todo es comedia en la vida de Tati. En enero pasado, el pequeño protagonizó un momento de pura emoción al conocer el mar por primera vez. Lizy compartió en sus redes sociales un video que muestra a Tati, de la mano de sus padres, acercándose tímidamente a la orilla, observando el vaivén de las olas y, finalmente, animándose a sumergir los pies en el agua. La reacción del niño fue una mezcla de asombro y felicidad: un grito espontáneo, una risa contagiosa y la mirada de quienes descubren el mundo por primera vez.

El video de ese instante se llenó de mensajes cariñosos de seguidores y amigos de Lizy, que celebraron la espontaneidad y la ternura del momento. Junto a las imágenes, la conductora se permitió una reflexión sobre la importancia de los primeros descubrimientos y el crecimiento en familia: “De las cosas más bellas que tiene esta vida son las sorpresas, esa sensación de descubrir algo nuevo, algo que no sabemos si nos va a gustar o no, y de repente para nuestro pequeño llegó el momento de conocer el mar”. Más allá de la postal perfecta, Lizy remarcó el impacto que Tati tuvo en su vida y la de Sebastián: “Verte crecer es lo más hermoso que nos pudo pasar a papá y a mí. No cambiaste nuestras vidas, nos trajiste una nueva. Te amamos hijo”.

La maternidad, para Tagliani, es un viaje lleno de risas, desafíos y momentos que desarman cualquier rutina. Entre berrinches, aventuras y descubrimientos, la conductora deja en claro que el amor y la honestidad son la base para construir una familia donde lo inesperado es siempre bienvenido. Y si en el camino hay lágrimas, reclamos o gritos felices junto al mar, mucho mejor: son la prueba de que la vida, en familia, siempre será una aventura con final abierto.