El Fondo de Garantía de Sustentabilidad explicó la mayor parte de los ingresos extraordinarios por rentas de propiedad en enero de 2026.

El Gobierno nacional sumó ingresos extraordinarios por rentas de la propiedad al inicio de 2026. Este salto inesperado en los recursos estatales se concentró en enero y permitió mejorar la posición fiscal en un contexto de caída de la recaudación tributaria por la falta de repunte de la actividad. Según la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP), la suba respondió a movimientos puntuales en el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) que, se espera, no tienen por qué mantenerse estables en el año.

El comportamiento de las rentas de propiedad en el primer bimestre de 2026 mostró una dinámica atípica. El vicepresidente de ASAP, Guido Rangugni, explicó que el salto fuerte en los ingresos de renta de propiedad fue en enero. “Los ingresos por renta de propiedad no son constantes, no son mes a mes. Los ingresos por $2 billones en el primer bimestre se explican a partir de que en enero hubo por $1,7 billones. En su gran mayoría, responde a las rentas del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS)”, comentó.

El FGS es el fondo heredado por la Anses de parte de las AFJP y que administra las inversiones de ese organismo.

Al observar los datos oficiales del informe, los ingresos por rentas de propiedad alcanzaron $ 2,3 billones en el primer bimestre de 2026. De ese total, $ 1,7 billones correspondieron solo a enero. Esto implicó un crecimiento interanual del 139,7% ajustado por inflación. En febrero, este rubro sumó $601.810 millones, lo que muestra la concentración del salto en el primer mes del año.

El Gobierno nacional apoyó el superávit fiscal en recursos generados por activos financieros estatales.

La magnitud del ingreso impactó en la composición de los recursos del Estado. Durante enero y febrero, las rentas de propiedad igualaron en importancia a los derechos de importación. Por ejemplo, en el mismo periodo, los ingresos por derechos de importación totalizaron $326.860 millones, lo que implicó una caída interanual del 26% ajustada por inflación.

En términos acumulados, al primer bimestre de 2026, los ingresos totales de la Administración Pública Nacional ascendieron a $8,6 billones. De este total, los ingresos impositivos representaron $4,1 billones, mostrando una caída interanual del 13,5% ajustada por inflación, frente al fuerte avance porcentual de las rentas de propiedad.

La expectativa de que este tipo de ingresos pueda mantenerse en el tiempo permanece abierta. Según ASAP, “no hay garantías de que se mantenga en el tiempo” el flujo extraordinario de ingresos por rentas de propiedad, ya que estos dependen de factores financieros y de mercado. El comportamiento observado en enero no implica una tendencia permanente, sino una respuesta a circunstancias puntuales.

Superávit fiscal: ¿Continúa la ayuda?

Persiste la incógnita sobre si el Gobierno podrá contar con fuentes de ingresos suficientes para sostener el superávit fiscal en lo que resta del año. En enero, gran parte de ese resultado positivo en las cuentas públicas se explicó por la concesión de las centrales hidroeléctricas de Comahue, que se registraron como ingreso de capital y figuran en los depósitos que el Tesoro tiene en el Banco Central (BCRA).

La caída de la recaudación tributaria impulsó la búsqueda de fuentes alternativas de financiamiento público.

“En enero, el Sector Público Nacional alcanzó un superávit primario de $3.125.737 millones y un superávit financiero de $1.105.159 millones”, escribió el ministro de Economía, Luis Caputo, en la red social X. Aunque aclaró que en el mes se registraron ingresos extraordinarios por $1.039.903 millones explicados por los recursos generados por la licitación privada de las centrales hidroeléctricas del Comahue. De no contabilizar estos ingresos, el superávit primario hubiera sido de $2.085.834 millones y el superávit financiero de $65.256 millones.

Caputo prevé que las acciones de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas, dirigida por Diego Chaher, continúen en los próximos meses sobre las empresas incluidas en el proceso de privatización o concesión contemplado en la Ley de Bases. Además, el ministro apuesta a un mayor nivel de formalización laboral como resultado de la reforma y a un incremento de la actividad económica impulsado por la entrada de dólares al circuito local.

“¿Cómo podemos alcanzar un superávit más alto? Está a nuestro alcance: necesitamos que los ingresos tributarios aumenten y mantener el gasto controlado. ¿Cómo crecen los recursos tributarios sin subir impuestos? Formalizando el empleo y ampliando la base; casi la mitad de los argentinos trabaja en la informalidad. La otra vía es el crecimiento económico. Por cada cuatro puntos de expansión, la recaudación sube un punto del producto, alrededor de USD 7.000 millones. Debemos lograr esas dos cosas: formalización y crecimiento”, afirmó Caputo durante el Foro de Inversiones de Mendoza.