Misiles iraníes en el Museo de la Fuerza Aeroespacial de la Guardia Revolucionaria en Teherán, noviembre de 2025. El CGRI afirmó que comenzará a usar misiles más avanzados y de largo alcance en los próximos días. (archivo / Reuters)

El canciller iraní Abbas Araghchi reconoció el domingo que su país mantiene cooperación militar con Rusia y descartó cualquier negociación de alto el fuego mientras Estados Unidos e Israel continúen atacando territorio iraní, en declaraciones que profundizan el aislamiento diplomático del conflicto y consolidan el eje Moscú-Teherán en medio de la guerra.

“La cooperación militar entre Irán y Rusia no es nueva ni ha estado oculta. Esta cooperación ha existido en el pasado, existe ahora y continuará en el futuro”, afirmó Araghchi en una entrevista con la cadena estadounidense NBC. “Que yo sepa, tenemos una muy buena cooperación con Rusia”, agregó.

El presidente ruso Vladimir Putin y el presidente iraní Masoud Pezeshkian durante la firma de un acuerdo de asociación estratégica en Moscú, enero de 2025. El canciller iraní confirmó este domingo que la cooperación militar entre ambos países

El canciller eludió pronunciarse sobre informaciones que señalan que Moscú estaría proporcionando a Teherán datos de combate sobre posibles objetivos, pero sí destacó que ambos países han firmado recientemente un nuevo acuerdo de asociación estratégica. China y Rusia se han mantenido en gran medida al margen del conflicto públicamente, pese a sus estrechos vínculos con Teherán.

Sobre la posibilidad de un cese de hostilidades, Araghchi fue categórico: el alto el fuego no está sobre la mesa mientras los ataques continúen.

“La última vez nos atacaron, asesinaron a nuestra gente y destruyeron nuestra infraestructura, y luego pidieron un alto el fuego. Lo aceptamos de buena fe, porque solo nos estábamos defendiendo. Cuando cesó la agresión, nosotros también. Pero esto no condujo a la paz”, explicó el canciller, en referencia al conflicto del verano pasado, cuando una operación conjunta entre Estados Unidos e Israel contra instalaciones nucleares iraníes dejó más de un millar de muertos.

“El alto el fuego no va a ocurrir ahora mismo. Debe haber un fin permanente a la guerra y, hasta que lleguemos a ese punto, creo que debemos seguir luchando por la seguridad de nuestra gente. Primero, que nos expliquen por qué iniciaron esta agresión, y luego podremos hablar de un alto el fuego”, añadió.

Las declaraciones se producen mientras la guerra entra en su noveno día y el conflicto se extiende por toda la región. El domingo, el ejército israelí afirmó haber atacado y desmantelado el cuartel general de la Fuerza Espacial del CGRI en Teherán, además de aproximadamente 50 búnkeres de municiones y varias bases de seguridad interna. La noche anterior, ataques contra cinco instalaciones de almacenamiento de combustible en la capital iraní interrumpieron temporalmente la distribución de combustible y dejaron una densa nube de humo sobre la ciudad.

Humo se eleva tras una explosión en Teherán, el 7 de marzo de 2026. Ataques israelíes contra cinco instalaciones de combustible en la capital iraní dejaron una densa nube oscura sobre la ciudad e interrumpieron temporalmente la distribución de combustible. (Reuters)

La Guardia Revolucionaria iraní, por su parte, aseguró que el país tiene capacidad para sostener una “guerra intensa” durante seis meses y anunció que en los próximos días comenzará a emplear misiles más avanzados y de largo alcance. Su portavoz indicó que hasta ahora solo se han utilizado misiles de primera y segunda generación.

Araghchi también rechazó la pretensión del presidente estadounidense Donald Trump de tener injerencia en la elección del nuevo líder supremo de Irán, tras la muerte del ayatolá Alí Khamenei. “No permitimos que nadie interfiera en nuestros asuntos internos. Corresponde al pueblo iraní elegir a su nuevo líder”, dijo, y exigió que Trump “se disculpe con el pueblo de la región y con el pueblo iraní por las matanzas y la destrucción” causadas.

El Ministerio de Salud iraní informó el domingo que al menos 1.200 civiles han muerto y cerca de 10.000 han resultado heridos desde el inicio del conflicto, cifras que AP no pudo verificar de forma independiente. En Líbano, los ataques israelíes han causado 394 muertos en la última semana, incluyendo 83 niños, según el Ministerio de Salud libanés.

Los analistas advierten de que no hay un camino claro para poner fin a un conflicto que, según funcionarios estadounidenses e israelíes, podría extenderse un mes o más.