Ignacio González Palombo, un corredor de bolsa denunciado por estafa en Uruguay (Captura El Observador)

En su rol de supuesto corredor de bolsa de Uruguay, Ignacio González Palombo enviaba a sus clientes un informe detallado con las acciones que compraba y les mostraba el resultado positivo que estaban teniendo. El capital que invertía no paraba de aumentar, algo que se pudo sostener mientras los ahorristas no reclamaban su dinero. Pero, en realidad, lo que González Palombo había formado fue un “escenario de humo”.

Esas fueron las palabras que utilizó la Fiscalía, para pedir la imputación de González Palombo por un delito continuado de estafa y falsificación de documento. A fines de febrero, la Justicia accedió a esta solicitud y envió al supuesto corredor de bolsa a prisión domiciliaria, tal como informó el diario uruguayo El Observador. Hasta ahora, cumplía con medidas cautelares como la prohibición de salir del país y la retención de documentos.

González Palumbo había trabajado en la corredora de bolsa Pérez Marexiano entre 2008 y 2015. Allí se encargaba de la realización de estudios contables para entregarlo a auditores. Pero luego se siguió presentado como empleado de esa sociedad para captar inversiones y hacía depositar el dinero a cuentas que pertenecían a él, según la acusación fiscal.

El Banco Central del Uruguay dispuso la disolución de la corredora de bolsa Pérez Marexiano (EFE)

La primera denuncia penal que hubo en torno a este caso la presentó la propia firma bursátil, que alegó que no tenía conocimiento de la actuación de este viejo empleado.

En la audiencia, la Fiscalía argumentó que González Palombo creó un “escenario de humo” en el que captó inversiones pero nunca creó cuentas de los clientes y el dinero depositado “nunca se recuperó”. “Los estados de cuenta no reflejaban el estado de las inversiones y no fueron reconocidos por la sociedad de bolsa”, aseguró el equipo fiscal en la audiencia penal.

El caso tuvo un efecto rebote en México, de acuerdo al documento de la Fiscalía consignado por Montevideo Portal. Es que en 2022, el ahora imputado acordó trabajar con Tamara Tuabe, una amiga de su esposa que vivía en ese país. Esto lo vinculó con varias personas de allí que pasaron a ser denunciantes.

Fiscalía investiga caso de asesor de inversión que se hizo pasar por corredor de bolsa en Uruguay

En su caso, por ejemplo, de las cinco cuentas que quiso abrir, el falso corredor solo le hizo una. La mujer luego constató que existían muchas compras y ventas, pero que casi todas dieron pérdida porque los instrumentos que adquirían eran de alto riesgo. El asesor de inversión nunca había diversificado la cartera, tal como había prometido.

Tiempo atrás, en una entrevista con El Observador, una de las damnificadas contó que se indigna cada vez que ve al falso corredor de bolsa Ignacio González Palumbo por el barrio residencial de Montevideo Punta Carretas, manejando su BMW, como si nada hubiera pasado. Su enojo, según explicó en una entrevista con El Observador, está dado porque ese hombre que ostenta una vida de lujo aprovechó el vínculo familiar que tenían para estafarla.

González Palombo se ganó la confianza de los ahorristas, aprovechando el nombre de una empresa del sector.

Ciudadanos caminan frente a la sede de la Bolsa de Valores de Montevideo (Uruguay), en una fotografía de archivo (EFE/Raúl Martínez)

“A los clientes se les adjudicaba un número de cuenta en la sociedad de bolsa, a donde debería haber ido el dinero que transferían o entregaban personalmente. En algunos casos ese número fue real y reconocido por la sociedad, pero muchos de ellos eran números ficticios”, señala la acusación.

La fiscal del caso, Sandra Fleitas, aseguró que en algunos casos los clientes nunca figuraron como inversores de Pérez Marexiano y que los estados de cuenta que se enviaban eran falsos. Y pese a que la mayoría de ellos quería inversiones de bajo riesgo, González Palombo invertía en títulos de alta volatilidad.

Fue por esto que, cuando los denunciantes quisieron retirar el dinero, se encontraron que en muchos casos sus cuentas no existían o estaban en cero.

La disolución de la sociedad

Aunque la firma Pérez Marexiano fue la primera en denunciar a su ex empleado, las maniobras de González Palombo perjudicaron a la firma al punto que el Banco Central del Uruguay (BCU) decidió intervenirla y sobre fines del año resolvió su disolución.

El BCU detectó graves incumplimientos en la gestión, entre ellas la existencia de una operativa no autorizada realizada por González Palumbo. Según la investigación del Banco Central uruguayo, los titulares de la firma no controlaron de manera adecuada estas operaciones, que carecían de registros y de los procedimientos formales. Además, permitieron el uso de fondos de unos clientes para cubrir las operaciones de otros.

Otro de los elementos que arroja la investigación es que se ocultó información relevante al regulador y que había debilidades en el control interno y en la prevención de lavado de activos

Luis Ignacio González, quien no figura en la planilla de trabajo de la entidad ni con quien existe un contrato de servicios firmado, era quien manejaba las cuentas, determinando qué inversiones realizar y para qué clientes, a través de instrucciones directas al personal de la entidad, sin que existan funcionarios de perfil del inversor u otro documento donde conste la aceptación del cliente de su perfil de inversión y la estrategia de inversión”, detalló el Banco Central cuando investigó a esta corredora.