El romance entre Ian Lucas y Evangelina Anderson se convirtió en uno de los secretos peor guardados de la última temporada de MasterChef Celebrity (Telefe), una historia que Yanina Latorre desmenuzó en televisión con lujo de detalles y pruebas contundentes y justo luego del duro descargo del youtuber en sus redes. Mientras desde hace meses los rumores circulaban en los pasillos y entre los fanáticos del reality, la confirmación definitiva llegó con fotos del vínculo, relatos de exclusividad y escenas íntimas tanto dentro como fuera de las cocinas del programa.

Según relató Latorre, la relación comenzó una noche en una disco, lo que marcó el inicio de una dinámica que fue creciendo más allá de la diferencia de edad y el contexto de reciente separación de Anderson. “La historia comenzó la noche famosa de la chapada en un boliche, que se fueron juntos y empezó de a poco. Los dos tenían claro la diferencia de edad. Él la acompañó muchísimo en el duelo a ella. Conoció a sus hijos, siempre con respeto, fue a la casa. Ella nunca le dijo a los hijos que era nada más que un amigo”, detalló Latorre.

El vínculo se consolidó al punto de que Anderson pidió exclusividad, y aunque ambos acordaron no hacerlo público por respeto a la situación sentimental de la modelo y a la diferencia de edad, la realidad es que compartían noches, él tenía ropa en la casa de ella y la relación era un secreto a voces entre compañeros, producción y la propia audiencia. “Dormían juntos, compartían, había testigos en MasterChef. Chapaban en público, chapaban en las grabaciones, menos cuando fui yo. Había historias de Instagram, había fotos, todos sabían”, confirmó Latorre.

Ian y Evangelina comenzaron su relación luego de una salida en grupo a un reconocido boliche La pareja también hizo público su amor en las grabaciones del programa

Las fotos difundidas aportan evidencia visual del romance. En la primera imagen, tomada en la vía pública, se los ve abrazados y besándose de manera íntima tras una fiesta, lejos de cualquier pose para las cámaras y ante testigos del círculo íntimo. En la segunda imagen, que corresponde a una emisión del programa del 1 de febrero, por lo que las grabaciones datan de principios o mediados de enero, ambos aparecen besándose apasionadamente en la cocina del estudio de MasterChef Celebrity, con los ojos cerrados y gestos de complicidad, luciendo los delantales del reality y rodeados de los utensilios del set.

La relación incluyó la integración del youtuber en el entorno familiar de Anderson, salidas compartidas y hasta la participación de Emma, la hija menor de Evangelina, en el show que dio Ian en el estadio de Vélez. Sin embargo, el vínculo no estuvo exento de tensiones: Anderson llegó a mostrar celos ante situaciones menores y protagonizó escenas de reclamo en presencia de testigos.

El final llegó cuando la modelo decidió negar el romance públicamente en una nota televisiva. “Ese día él se pudrió y la dejó porque era negarlo, negarlo. Después ella decía que era un shippeo, que lo hacían por show. Ahí cortaron definitivamente”, explicó Latorre. La distancia y el desgaste mediático provocaron la devolución de prendas personales y la decisión de ambos de evitar nuevas apariciones juntos. Los testimonios coinciden en que la relación fue mucho más que una estrategia de show: “No era un simple shippeo, fue un romance real”, sentenció la conductora de América ante la evidencia fotográfica.

El caso de Ian Lucas y Evangelina Anderson vuelve a poner en primer plano el cruce entre amor, fama, secreto y exposición televisiva. Las pruebas gráficas, los relatos de quienes compartieron horas en la cocina y los detalles del detrás de escena confirman que, en MasterChef Celebrity y en la vida pública, lo que sucede fuera de cámara siempre termina saliendo a la luz.