Los presidentes Javier Milei y Donald Trump, en una foto de archivo (Reuters)

En sintonía con un alineamiento político con la administración de Donald Trump, el gobierno de Javier Milei ratificó su cooperación bilateral con Estados Unidos en el área de energía nuclear.

Delegaciones de ambos países se reunieron en Washington a finales de febrero, donde valoraron el rol central del Organismo Internacional de Energía Atómica en la cooperación técnica y la promoción de aplicaciones responsables de la tecnología nuclear.

También coincidieron en sostener y perfeccionar el régimen global de no proliferación nuclear. El interés conjunto por nuevas tecnologías civiles, particularmente los reactores modulares pequeños, tuvo un lugar central en la agenda, según se informó, al tiempo que se reafirmó la asociación en el marco del Programa de Infraestructura Fundamental para el Uso Responsable de la Tecnología de Reactores Modulares Pequeños.

En el texto, además, se informó que las delegaciones identificaron el potencial de los reactores avanzados para el desarrollo económico y energético de sus respectivos países. El diálogo abordó acciones concretas como el intercambio de información técnica sobre regulación, licencias, supervisión, ciberseguridad y protección física, junto con controles de exportación y verificación internacional de salvaguardias.

El secretario de Estado norteanericano, Marco Rubio

A su vez, uno de los temas prioritarios fue la negociación de un nuevo acuerdo de cooperación sobre usos pacíficos de la energía nuclear, que reemplazará al actual convenio vigente hasta 2027. Ambas administraciones hicieron hincapié en la voluntad de acelerar las negociaciones para asegurar el marco jurídico necesario y dar continuidad a los proyectos conjuntos.

En septimebre del año pasado, la Argentina se convirtió en el primer país de América Latina en unirse como “socio contribuyente” al Programa de Infraestructura Fundamental para el Uso Responsable de la Tecnología de Reactores Modulares Pequeños (FIRST), liderado por Estados Unidos, que apunta a promover el despliegue de esos dispositivos a escala regional y global.

FIRST es el programa insignia del Departamento de Estado norteamericano, que encabeza Marco Rubio. Está dirigido por la Oficina de Control de Armas y No Proliferación (ACN) y “busca aprovechar la capacidad de la industria nuclear para acelerar el despliegue responsable de reactores nucleares en todo el mundo”.

“Los Estados Unidos celebran la decisión de Argentina de convertirse en el primer país de América Latina en unirse como socio contribuyente al FIRST”, se indicó de manera oficial en aquel momento.

Y se agregó: “La Argentina se une a un distinguido grupo de socios contribuyentes, incluidos Japón, la República de Corea y Canadá, que aportan financiamiento, experiencia técnica y apoyo”.

La 19º reunión del Comité Permanente Conjunto de Cooperación en Energía Nuclear entre la Argentina y los Estados Unidos se celebró en Washington, entre el 25 y el 27 de febrero. Estuvo presidida por Federico Ramos Nápoli, secretario de Asuntos Nucleares del Ministerio de Economía de la Argentina; y Gonzalo Suárez, subsecretario Adjunto de Política de No Proliferación de la Oficina de Control de Armas y No Proliferación del Departamento de Estado de los Estados Unidos.

La delegación argentina incluyó también a representantes del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Dirección de Seguridad Internacional, Asuntos Nucleares y Espaciales (DIGAN); la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA); la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) y Nucleoeléctrica Argentina S.A., así como de la Embajada de la Argentina en Washington.

La delegación estadounidense incluyó a representantes del Departamento de Estado, el Departamento de Energía (DOE), la Administración Nacional de Seguridad Nuclear, la Comisión Reguladora Nuclear (NRC) y el Departamento de Comercio.