El recorte del gasto público no es una novedad en el gobierno de Milei. Fue promesa de campaña y es uno de los pilares de trabajo de la actual gestión, pero los números no dejan de sorprender. Según el último informe de Dotación de personal de la Administración Pública Nacional (APN), desde que el inicio de la actual gestión se perdieron 62.768 puestos de trabajo en el sector público.
En detalle, en diciembre de 2023, cuando asumió el presidente Milei, el Estado contaba con 341.473 trabajadores, considerando tanto a la administración central como a las empresas y sociedades. Dos años más tarde, en enero de 2026, el número bajó a 278.705 personas.
El dato más reciente indica que en enero fueron despedidos 1.415 trabajadores, lo que representó una caída del 0,5% en relación a diciembre del 2025. Otro dato llamativo, es que nunca creció la dotación de personal con el actual Gobierno. De hecho, ya van 26 meses consecutivos de contracción de la planta de personal.
Qué empleados fueron despedidos
El tamaño y la organización del Estado es demasiado grande como para poder hacer un análisis detallado de los puestos de trabajo perdidos, pero se puede hacer un seguimiento de los despidos tomando como referencia las grandes subdivisiones del empleo público.
Lo primero a tener en cuenta es que el empleo del Estado se encuentra dividido en dos grandes ramas: la Administración Pública Nacional y las “empresas y sociedades”. La mayor parte del empleo se concentra en la APN y es justamente en ese segmento donde se observó la mayor parte de los despidos en los últimos dos años. En concreto, se pasó de 231.305 empleados en diciembre de 2023 a 189.709 en enero de 2026, lo que significó una caída del 18% y la pérdida de 41.596 empleos.
Ahora bien, dentro de la APN, hay cuatro grandes subdivisiones: administración centralizada, administración descentralizada, administración desconcentrada y “otros entes”.
Medido en cantidad de personas, el recorte más significativo se produjo en la administración descentralizada, que pasó de 136.529 trabajadores en 2023 a 114.725 en 2026 (-21.804 personas).
Fue significativo también el deterioro del empleo público en la administración centralizada, que contaba con una planta de 54.791 trabajadores a finales de 2023 y comenzó el 2023 con un total de 39.686 empleados (-15.105).
Fue menor la cantidad de despidos en la administración desconcentrada (-3.264 empleados) y en “otros entes” (-1.423).
En lo que respecta a la otra gran rama de trabajadores del Estado, las empresas y sociedades, los números son contundentes. Se pasó de 110.168 trabajadores en diciembre de 2023 a 89.996 en enero de 2026. Eso quiere decir que en el camino quedaron 21.172 trabajadores (19,2% de baja).
Con excepciones, la sangría continúa
Como se mencionó, en el último mes el Estado se siguió achicando, tras el despido de 1.415 trabajadores (-0,5%) y los números demuestran que el recorte se mantuvo en prácticamente todos los rincones del Gobierno.
Según los valores estadísticos presentados por el Indec, de los 1.415 empleos recortados, 1.227 salieron de la APN y 188 de las empresas y sociedades del Estado.

Desglosando a la Administración Pública Nacional, se observa que la mayor cantidad de despidos se produjo en la administración descentralizada, con 1.497 bajas entre diciembre y enero. También cayó el número de empleados en la administración desconcentrada (-415) y en “otros entes” (-61).
Lo llamativo, es que en enero hubo una excepción. Se trata de la dotación de personal de la administración centralizada, que en vez de retroceder, sumó a 746 empleados nuevos (1,9% de crecimiento). Los nuevos trabajadores se repartieron entre el Ministerio del Interior, el Ministerio de Seguridad Nacional, el Ministerio de Salud, el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado.