La familia del Samsung Galaxy S26 debutó a nivel internacional el 25 de febrero, y estará disponible desde el 11 de marzo (incluyendo en la Argentina); para los que no pudieron asistir al lanzamiento, la disponibilidad de equipos durante el Mobile World Congress (MWC 2026) que comenzó este lunes en Barcelona hace que aún siendo un equipo ya presentado, se mantenga como un protagonista de la feria, sobre todo a partir de algunas funciones nuevas que trae el modelo Ultra, que en dos casos son únicas en el mercado.
Primero, la función más pedestre, que es novedad para la marca, pero no para el mercado: el Galaxy S26 Ultra permite cargar la batería a 60 watts, lo que significa que su batería de 5000 mAh se puede cargar al 75% en media hora. Hay teléfonos que admiten carga más rápida (el flamante Motorola Signature ofrece 90 watts de carga para sus 5200 mAh, y hay de 120, 200 y más con otras marcas), pero aún así es una gran noticia para los seguidores de esta línea de dispositivos. También admite una carga inalámbrica de 25 watts. Eso sí: el cargador hay que comprarlo aparte, pero es estándar: cualquier cargador de 65 watts o más es compatible.
Segundo, la función limitada geográficamente (por ahora al menos): el Galaxy S26 Ultra (y los Galaxy S26 y S26+) tiene conectividad satelital al igual que el S25, para enviar mensajes pidiendo ayuda en zonas sin cobertura convencional; Samsung anunció más acuerdos con operadoras del hemisferio norte para extender el alcance de su servicio, que por ahora no tiene costo, y tiene un funcionamiento similar al que ofrece el iPhone desde hace unos años.

Tercero, con el Galaxy S26 Ultra debuta una tecnología de pantalla de Samsung que permite oscurecer a voluntad una parte del panel, para evitar que pueda verse de soslayo, es decir, hace que sólo la vea quien está frente a la pantalla y no un posible fisgón que está al costado y que mira nuestra pantalla de reojo. ¿Pero no es lo mismo que un filtro polarizador de 8000 pesos? No, porque esta función se activa a voluntad, y puede hacerse para toda la pantalla o para elementos de ella (por ejemplo, el lugar donde ingresamos una contraseña en un sitio o una app). La única contra que tiene es que al activar esa función (que apaga unos pixeles) el brillo baja un poco (pero muy poco).
Cuarto, la cámara suma un modo de grabación de video con hiper estabilización: podés sacudir el teléfono, inclinarlo para cualquier lado y el video seguirá mayormente estable. Lo que hace es ofrecer un “bloqueo de horizonte”: en la posición en la que comencemos a grabar el video es como seguirá (si ponemos el celular vertical y luego horizontal el video no gira). Y no hay que sacrificar calidad de video: funciona en grabaciones 4K, aunque si lo movemos mucho inevitablemente haremos movimientos que la cámara toma como lícitos (avance, retroceso). Pero reemplaza un gimbal u otro sistema d estabilización mecánica de la cámara, por lo que es ideal al momento de grabar un video en el que sabemos que estaremos moviendo el celular; por supuesto, hay que acordarse de activar primero esta función antes de comenzar a grabar.
Quinto, el Galaxy S26 toma prestada una función de iOS 26 e integra el AI Call Screening: cuando recibimos una llamada de un número desconocido o de un número identificado como spam podemos dejar que el teléfono atienda la llamada: le pedirá a quien llama que se identifique y explique el motivo del llamado, transcribirá la respuesta en pantalla y nosotros podemos elegir si atendemos o no.
El español es uno de los 13 idiomas compatibles con este sistema, así que está presente en los equipos que Samsung venderá en el país a partir del 11 de marzo próximo.