La secuencia registrada en Quilmes quedó documentada por una cámara de seguridad: Federico Martínez, motociclista de 36 años, murió el sábado al impactar contra una soga colocada por vecinos que celebraban un carnaval sin autorización.

El corte de calle, realizado en la avenida 12 de Octubre, no contaba con los permisos ni la señalización exigidos por ordenanzas municipales. El registro fílmico ya integra la causa penal que investiga el hecho y será clave para determinar responsabilidades en la organización del evento y en la mecánica del siniestro vial.

La moto era conducida por el hijo de la víctima, de 11 años, quien logró agacharse al ver la cuerda y resultó con lesiones que, tras ser evaluadas por personal médico, motivaron su traslado para un control más exhaustivo.

Eso sí, el menor quedó bajo cuidado materno por disposición de la Justicia de menores, medida que se adoptó mientras avanzan las pericias técnicas sobre el incidente.

El momento en que el motociclista colisiona contra una soga

El sistema de cámaras del municipio ya opera como eje probatorio: la fiscalía solicitó el análisis de grabaciones de la zona y el registro del impacto ha sido incorporado como evidencia directa.

El video permitirá esclarecer distancias, velocidad y la altura a la que fue tendida la cuerda, elementos que la UFI N°9 de Quilmes, Claudia Vara, considera centrales para avanzar en la imputación.

La ausencia de permisos

El corte de calle se produjo en el contexto de una celebración de carnaval organizada por los vecinos y sin aval municipal. Año a año, la Municipalidad de Quilmes otorga permisos específicos para actividades de este tipo, pero la interrupción en la avenida 12 de Octubre no figuraba entre los eventos habilitados, ni tenía la señalización reglamentaria.

De acuerdo al relevamiento de las fuentes oficiales, el evento tampoco había sido comunicado formalmente por sus responsables.

En las primeras diligencias, dos hombres fueron identificados como las personas que ataron la soga y generaron la obstrucción. La titular de la UFI N°9, dispuso el secuestro de la motocicleta y avanzó en la imputación por homicidio culposo.

El crimen del corso

Durante los festejos de carnaval en Mercedes de mediados de febrero, Braian Tomás Cabrera, de 18 años, falleció tras recibir varios disparos durante los festejos en el corso de esa ciudad bonaerense.

El episodio se registró cerca de la 1 de la madrugada del 15 de febrero pasado, mientras una banda musical actuaba ante una multitud.

Testigos señalaron que la agresión ocurrió luego de una discusión entre el hermano de la víctima y Omar Auza, de 53 años, quien estaba acompañado de su hija y de su nieto. El hombre disparó al aire y le dio el arma a su hija.

María Luján Auza fue quien baleó a Braian cuando intentó defender a su hermano. Está imputada como la autora material del crimen y declaró ante Matías Lattaro, titular de la UFI N° 2 de Mercedes: admitió haber sido quien disparó. Sin embargo, aseguró que no tenía la intención de matarlo.

La confesión confirmó la principal hipótesis de la investigación, en base a testimonios y análisis de cámaras de seguridad. Martín Ezequiel Auza, de 19 años, y su abuelo también quedaron detenidos e imputados como partícipes del crimen.

La autopsia confirmó que el proyectil calibre .22 que fue extraído de la cabeza de la víctima le perforó el cráneo del lado derecho de la zona occipital: le dispararon por detrás.