Estados Unidos intensificó su ofensiva militar contra el régimen de Irán con la destrucción total del cuartel general de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, por sus siglas en inglés), en el marco de la operación ‘Furia Épica’.

El Comando Central (CENTCOM) confirmó que el ataque dejó a la organización sin su centro de mando y control, y lo calificó como un golpe estratégico para la estructura militar iraní.

Según el CENTCOM, la Guardia Revolucionaria —considerada por Washington como uno de los pilares del régimen iraní y responsable de la muerte de más de 1.000 estadounidenses en los últimos 47 años— quedó “sin cuartel general” tras la ofensiva.

Ayer, un ataque de gran escala cortó la cabeza de la serpiente. Estados Unidos tiene el ejército más poderoso del mundo y el IRGC ya no cuenta con un centro de operaciones”, se lee en el mensaje publicado en redes sociales.

La sede central del IRGC, considerada por Washington como el núcleo desde el cual se han coordinado actividades militares, de inteligencia y acciones extraterritoriales en toda la región, quedó reducida a escombros tras el bombardeo, según un video difundido por el CENTCOM.

El mensaje del Comando Central de Estados Unidos tras la destrucción del cuartel general de la Guardia Revolucionaria de Irán

En respuesta al ataque, portavoces del régimen iraní han prometido represalias “contundentes” y han elevado las alertas de seguridad en instalaciones estratégicas y gubernamentales.

Entretanto, el presidente Donald Trump celebró los resultados de la operación desde su residencia en Florida. En sus publicaciones y entrevistas, destacó la destrucción de nueve buques de guerra iraníes, incluidos varios de gran tamaño, y la eliminación del cuartel general de la Marina iraní.

Trump advirtió que la ofensiva continuará hasta dejar inoperativa toda la flota naval de Irán y reafirmó que el objetivo de la campaña es desmantelar la capacidad militar del régimen islámico.

El ataque conjunto de Estados Unidos e Israel, iniciado el sábado, ha elevado la tensión en la región a niveles sin precedentes y ha desencadenado una cadena de represalias por parte de Teherán. Irán, que vive su mayor crisis interna desde 1979, ha lanzado misiles contra Israel y varias bases estadounidenses en Oriente Medio, así como contra aliados estratégicos de Washington como Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Baréin y Kuwait.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró los resultados de la operación contra el régimen de Irán desde su residencia en Florida (REUTERS)

En respuesta a las acciones de Irán, Estados Unidos ha recurrido a una combinación de ataques aéreos y navales de gran envergadura. El CENTCOM detalló que bombarderos B-2 con artillería de 2.000 libras han sido empleados para destruir instalaciones de misiles balísticos endurecidos, y que barcos de guerra iraníes —incluida una corbeta de la clase Jamaran— han sido hundidos en el golfo de Omán.

El CENTCOM también confirmó la muerte de tres militares y al menos cinco heridos graves desde el inicio de la operación. El Pentágono evitó dar detalles sobre la localización exacta de las bajas, pero advirtió que “las operaciones de combate continúan” y que se darán a conocer más datos una vez que las familias de los fallecidos sean notificadas.

La administración Trump mantiene una campaña de presión sobre el régimen iraní, argumentando que la ofensiva busca eliminar cualquier amenaza futura contra intereses estadounidenses y de sus aliados.

El mandatario aseguró que “las cosas evolucionan de forma positiva” y no descartó la posibilidad de reabrir negociaciones con Teherán en el futuro, aunque subrayó que las operaciones militares continuarán hasta lograr los objetivos estratégicos planteados.

El CENTCOM detalló que bombarderos B-2 con artillería de 2.000 libras han sido empleados para destruir instalaciones de misiles balísticos iraníes (REUTERS/Archivo)

El conflicto, que ha dejado al régimen iraní sin su máximo líder y sin la capacidad de mando de la Guardia Revolucionaria, ha generado condenas y llamados a la contención desde diversas capitales internacionales.

Irán, por su parte, ha prometido venganza y aceleró la formación de un triunvirato para liderar la transición interna mientras la situación en la región sigue siendo extremadamente volátil.

(Con información de AFP)