
La Secretaría de Energía de la Nación confirmó que en marzo habrá un nuevo aumento de las tarifas de luz. Si bien no se precisó cuál será el porcentaje del incremento, desde el Gobierno aclararon que el impacto será bajo el mes próximo. De hecho, explicaron que algunos usuarios pagarán menos que en febrero, debido a que se trata de un período con menor consumo estacional.
En detalle, aclararon que sólo el 37% de los usuarios sentirá el aumento la factura final. “Las subas son acotadas, en un rango que va de $400 a $5.500″, explicaron desde el Gobierno. El otro 63%, en cambio, “registrará una baja en su factura de marzo”. Esto, debido a el aumento de la tarifa es muy leve y pesará más la diferencia de consumo con respecto al mes anterior.
“Marzo es un mes templado y el consumo se reduce. Por eso el tope subsidiable será 150 kwh al mes (la mitad que en meses de verano), tal como estableció el nuevo esquema de subsidios SEF”, indicaron desde la Secretaría de Energía.
Pasando en limpio, todos los usuarios sufrirán un incremento en el valor de la tarifa en marzo, pero solo los que consuman igual o más que en febrero verán un monto mayor en su boleta.
Por su parte, el aumento promedio de la tarifa de gas natural a nivel nacional será de 0,96% debido al PAU fijo anual y el bajo consumo estacional.
Cómo funciona el esquema de subsidios
El panorama de las facturas actuales se rige por el Sistema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Esta estructura reemplazó definitivamente la antigua división por niveles (N1, N2 y N3) y la Tarifa Social de Gas, unificando el criterio de asistencia. Bajo esta modalidad, la segmentación es binaria: los hogares se dividen simplemente entre aquellos que reciben subsidio y aquellos que abonan el costo pleno del servicio, dependiendo de su situación patrimonial y socioeconómica.

Para determinar quiénes califican para la ayuda estatal, el Gobierno utiliza como vara principal que los ingresos del grupo familiar no superen el valor de tres Canastas Básicas Totales, sumado a una evaluación de otros indicadores de vulnerabilidad.
La gestión de estos beneficios se centraliza ahora en el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF), que sucede al anterior RASE. Un dato clave para la tranquilidad del usuario es que la transición es interna: quienes ya figuraban en el padrón anterior no requieren realizar un nuevo registro, ya que la migración de datos es automática. No obstante, el sistema permite modificar la Declaración Jurada o verificar el estado del beneficio a través de la plataforma Mi Argentina.
En cuanto a la implementación técnica, el esquema funciona de la siguiente manera:
- Electricidad: Los beneficiarios cuentan con un descuento base del 50%. Esta bonificación se aplica sobre un cupo de consumo de 300 kWh mensuales en los meses de mayor demanda (verano e invierno) y se reduce a 150 kWh durante los meses de clima templado.
- Gas natural: Se mantiene la cobertura del 50% focalizada en el período de mayor necesidad estacional (entre abril y septiembre), mientras que en los meses de baja demanda no se contemplan bonificaciones.
- Beneficio extra 2026: Durante el transcurso de este año, rige un refuerzo excepcional. Se trata de un plus de hasta el 25% que comenzó en enero y que irá disminuyendo paulatinamente mes a mes hasta extinguirse en diciembre.
Finalmente, el nuevo régimen absorbió a los antiguos beneficiarios del Programa Hogar y usuarios de gas propano por redes. Estos grupos disponen de un margen de seis meses para completar su inscripción en el SEF. Una vez cumplido este plazo de transición, el Programa Hogar dejará de existir formalmente y todos los subsidios energéticos quedarán centralizados bajo las mismas reglas del sistema focalizado.