
El Ministerio de Capital Humano, por medio de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, comunicó que la suspensión del paro de controladores aéreos tras el conflicto entre la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (Atepsa) y la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA). De este modo, se encuentra asegurada la prestación normal del servicio de navegación aérea en todo el país.
La suspensión de las acciones sindicales previstas para los días 28 de febrero, 1 y 2 de marzo de 2026 fue notificada formalmente a través de la representación legal del sindicato.
“En este marco, la Secretaría de Trabajo continúa impulsando las instancias de negociación correspondientes, a fin de alcanzar un entendimiento entre las partes que asegure la normal prestación y la seguridad del servicio de navegación aérea”, remarcó la dependencia que conduce Sandra Pettovello en un comunicado.
Cabe destacar que Atepsa, el sindicato que nuclea a los controladores aéreos, ya había suspendido los paros previstos este jueves 26 y viernes 27 de febrero. En los dos casos, la huelga estaba planeada para afectar a toda la aviación (vuelos domésticos e internacionales) en todos los aeropuertos del país.
“Informamos que, en el marco del conflicto colectivo en curso, se ha avanzado a una mesa de diálogo real con el objetivo de continuar las negociaciones y avanzar hacia un acuerdo que permita dar respuesta al reclamo que venimos llevando adelante”, informó el gremio en un comunicado.

El origen del conflicto
Los controladores aéreos desempeñan un papel clave dentro del esquema aeronáutico, ya que gestionan el flujo de aeronaves, organizan partidas y arribos, y supervisan todas las fases de los vuelos desde las torres y centros de control. La Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), de carácter estatal, tiene a su cargo esta tarea en todo el país, y el personal está nucleado en Atepsa.
El conflicto entre la empresa y el gremio tiene antecedentes y abarca más que cuestiones salariales. Al tratarse de una entidad pública, cualquier mejora en los haberes y condiciones laborales depende de las pautas definidas por la Oficina Nacional de Empleo Público, lo que introduce una instancia adicional al proceso de negociación.
Según Atepsa, la empresa no habría cumplido con ciertos puntos del Convenio Colectivo de Trabajo. Por otro lado, EANA cuestiona la legitimidad de algunos reclamos y advierte sobre los efectos de las medidas de fuerza, que por tratarse de un servicio esencial, no pueden afectar a más del 45% de la actividad.
Durante 2025, la disputa se manifestó en distintos paros y asambleas, algunos de ellos en momentos de alta demanda como las vacaciones de invierno y las fiestas de fin de año. Para evitar mayores interrupciones, la Secretaría de Trabajo dictó varias conciliaciones obligatorias.
El conflicto también dio lugar a acciones judiciales. En los tribunales de Comodoro Py avanza una causa que involucra a la conducción gremial de Atepsa y a la ex presidenta de EANA, Gabriela Logatto. La Justicia investiga un posible acuerdo paritario firmado a fines de 2023 que no aparece en los registros oficiales de la empresa.
El expediente surgió tras un planteo del sindicato para que se reconociera un acta con incrementos correspondientes al primer trimestre de 2024. Según la investigación, ese documento no fue registrado ni aplicado durante la gestión de Logatto, por lo que se evalúa la responsabilidad tanto de la ex presidenta como de la secretaria general de Atepsa, Paola Barritta.
A su vez, EANA presentó una denuncia penal contra el gremio al entender que ciertas protestas pudieron poner en riesgo la seguridad operacional. Entre los episodios citados, la empresa mencionó la colocación de una bandera sindical en el exterior de una torre de control, hecho que, según la firma, habría interferido con la operatoria aérea.