Oficiales de policía dialogan con la madre de un menor que fue asistido por ellos tras sufrir una obstrucción en las vías respiratorias, en una rápida y efectiva intervención en el hogar. (Policía de Río Negro)

Una efectiva y rápida intervención policial en el barrio Altos del Este de Bariloche, provincia de Río Negro, permitió salvar la vida de Santino, un niño de 10 años que no podía respirar debido a una obstrucción por atragantamiento.

Fernando Roldán y Oscar Romero, efectivos de la Subcomisaría 80 del barrio San Francisco, acudieron de inmediato a la vivienda familiar y aplicaron la maniobra de Heimlich para restablecer la respiración del menor y evitar consecuencias potencialmente graves.

Luego de recibir la alerta, Roldán y Romero llegaron al domicilio en calle 10 a bordo de un patrullero de la unidad de orden público. Al entrar, constataron que el niño tenía signos evidentes de obstrucción de las vías respiratorias. Uno de los policías ejecutó la maniobra de Heimlich, mientras el otro mantenía la calma entre los familiares y coordinaba la asistencia. Gracias a esta intervención, el menor recuperó la respiración en apenas minutos.

Agentes de policía sonríen junto a un menor que fue rápidamente asistido tras sufrir una obstrucción en sus vías respiratorias. (Policía de Río Negro)

Finalizada la acción de primeros auxilios, los policías trasladaron al niño en el patrullero hasta la intersección de Esandi y Monteverde, donde un vehículo de emergencias que ya había sido convocado lo recibió.

Los profesionales sanitarios evaluaron a Santino y determinaron que estaba fuera de peligro, por lo que no fue necesario su traslado a un hospital para atención adicional, según ambos medios locales.

La actuación de los efectivos fue señalada por su preparación técnica en emergencia y por el compromiso demostrado ante una situación de riesgo vital infantil. La policía de Río Negro consideró la rápida respuesta una muestra de la vocación de servicio y la capacidad de resolución del cuerpo ante situaciones críticas.

El miércoles posterior a los hechos, Roldán y Romero regresaron a la vivienda para reencontrarse con Santino y su familia, que les agradecieron personalmente el accionar decisivo que permitió salvar la vida del niño.

Cómo se realiza la maniobra de Heimlich

  1. Colóquese detrás de la persona y rodee su cintura con ambos brazos. Si la persona está de pie, coloque una de sus piernas entre las de la otra para brindar soporte adicional en caso de desmayo.
  2. Forme un puño con una mano y colóquelo justo por encima del ombligo, pero debajo del esternón, con el lado del pulgar hacia adentro. Sujete el puño con la otra mano para asegurar un agarre firme.
  3. Realice compresiones rápidas y hacia arriba en el abdomen, repitiendo hasta que el objeto sea expulsado o la persona pierda el conocimiento.

Cómo se realiza una maniobra de Heimlich

Si somos nosotros mismos quienes nos atragantamos y no hay nadie disponible para ayudar, también podemos aplicar la maniobra de Heimlich.

Para ello, forme un puño y colóquelo justo por encima de su ombligo, debajo del esternón, con el lado del pulgar hacia adentro. Sujete el puño con la otra mano y realice compresiones rápidas y hacia arriba en su abdomen.

Otra manera es inclinarnos sobre el respaldo de una silla, el borde de una mesa o una superficie similar, y presionar la parte superior del abdomen contra el borde, efectuando movimientos rápidos hacia arriba hasta que el objeto sea expulsado.

En el caso de mujeres embarazadas o personas con obesidad, la técnica requiere ciertas modificaciones.

  1. Coloque sus brazos alrededor de la parte superior del pecho, en lugar del abdomen, y forme un puño que debe posicionarse en la mitad del esternón, evitando las costillas inferiores.
  2. Sujete el puño con la otra mano y realice compresiones rápidas hacia atrás en el pecho en lugar del abdomen.
  3. Se deben repetir estas compresiones hasta que el objeto sea expulsado o la persona pierda el conocimiento.

El procedimiento en bebés menores de un año

En bebés menores de un año, el procedimiento es diferente.

  1. Sostenga al bebé boca abajo sobre su antebrazo, asegurándose de que la cabeza esté más baja que el cuerpo.
  2. Con la base de la mano libre, administre hasta cinco golpes firmes entre los omoplatos del pequeño.
  3. Si el objeto no se expulsa, voltee al bebé boca arriba, manteniendo la cabeza más baja que el cuerpo.
  4. Coloque dos dedos en el centro del pecho, justo debajo de la línea de los pezones, y realice hasta cinco compresiones torácicas rápidas. Repita la secuencia de golpes en la espalda y compresiones en el pecho hasta que el objeto sea expulsado o llegue ayuda médica.

Si la persona pierde el conocimiento, debe iniciar procedimientos de reanimación cardiopulmonar (RCP) y solicitar asistencia médica de inmediato.

Además, para reducir el riesgo de atragantamiento, es fundamental cortar los alimentos en trozos pequeños, masticar bien antes de tragar y evitar hablar o reír mientras se come.