
La Autoridad Nacional de Aduanas de Panamá respondió a la denuncia del gobierno venezolano sobre la presunta apertura de una valija diplomática en el Aeropuerto Internacional de Tocumen, asegurando que todas las actuaciones se realizaron conforme a la normativa nacional y a los acuerdos internacionales vigentes, con el objetivo de proteger el territorio nacional y la seguridad de sus habitantes.
La institución indicó que la intervención se produjo en el marco de procedimientos regulares de control aeroportuario, destacando que no existió vulneración deliberada del régimen diplomático, sino la aplicación de protocolos de verificación ante imágenes consideradas irregulares en el escáner.
Según el comunicado oficial de Aduanas, el incidente ocurrió cuando una representante del gobierno venezolano presentó cuatro equipajes en los carriles de inspección, de los cuales dos mostraron imágenes irregulares que requerían verificación adicional.

La funcionaria notificó posteriormente que se trataba de valijas diplomáticas, lo que motivó la coordinación inmediata con el Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá, en cumplimiento de los procedimientos establecidos para este tipo de situaciones.
Las autoridades panameñas subrayaron que la revisión se enmarcó en un protocolo técnico y preventivo, orientado a descartar riesgos y garantizar la seguridad aeroportuaria.
Tras la revisión protocolar realizada por la Cancillería panameña, se determinó que las valijas no cumplían con los requisitos establecidos en el artículo 27 de la Convención de Viena de 1961, particularmente en lo relativo a la presencia de signos exteriores visibles, sellos y elementos que acrediten su inviolabilidad diplomática.
Aduanas señaló que este aspecto resultó determinante para proceder con la verificación, ya que la identificación externa es el elemento que activa el régimen de protección especial de estos envíos. En ese sentido, la institución enfatizó que la actuación se fundamentó en criterios técnicos y legales, no en consideraciones políticas.

La Autoridad Nacional de Aduanas reiteró en su pronunciamiento su compromiso con el respeto irrestricto de las normas internacionales, la diplomacia y el adecuado tratamiento de las misiones extranjeras acreditadas en Panamá, al tiempo que aseguró que las acciones se ejecutaron dentro del marco jurídico panameño y de los procedimientos operativos internacionales.
El organismo afirmó que su actuación busca garantizar la continuidad de las funciones esenciales del Estado, la protección del territorio nacional, la seguridad de sus habitantes y la facilitación eficiente del comercio y tránsito internacional.
El pronunciamiento panameño surge luego de que la Cancillería venezolana denunciara la supuesta apertura forzada de la valija diplomática y exigiera garantías de no repetición, argumentando que el hecho constituiría una violación del derecho internacional y un precedente que afectaría la seguridad jurídica de sus misiones en el exterior.

Caracas sostuvo que la inviolabilidad de las comunicaciones diplomáticas es un principio esencial de las relaciones entre Estados y recordó que la Convención de Viena establece que estos envíos no pueden ser abiertos ni retenidos bajo ninguna circunstancia.
El incidente se produce en un contexto de relaciones bilaterales sensibles pero en proceso de normalización, tras la reactivación de servicios consulares y vuelos entre ambos países durante 2025, lo que había sido interpretado como un paso hacia la distensión diplomática.
Sin embargo, la controversia reintroduce tensiones en el plano político y jurídico, al colocar en debate la interpretación del régimen de protección de la valija diplomática frente a los protocolos de seguridad aeroportuaria.
Especialistas en derecho internacional señalan que la controversia gira en torno a un punto clave: la identificación formal de la valija diplomática, requisito indispensable para que opere su inviolabilidad. En ausencia de dicha identificación, los Estados receptores conservan facultades de verificación bajo criterios de seguridad, lo que abre un espacio de interpretación jurídica que suele resolverse mediante canales diplomáticos y no judiciales.
En este escenario, la respuesta de Panamá busca reforzar la narrativa de cumplimiento normativo y respeto al derecho internacional, mientras Venezuela mantiene su postura de vulneración del régimen diplomático. El desarrollo del caso dependerá de eventuales gestiones diplomáticas y de la evaluación que ambas cancillerías realicen sobre la naturaleza del incidente y la documentación asociada a las valijas inspeccionadas.