El Gobierno liberó pesos al mercado a través de la licitación de deuda en moneda local. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Ministerio de Economía informó que la adjudicación de $6,74 billones en la licitación de deuda en pesos, tras recibir ofertas por $8 billones por parte de los inversores, y refinanció el 93,32% de los vencimientos programados para la jornada, lo que implica que el equipo económico inyectó pesos al mercado por primera vez en el año y busca anclar las expectativas inflacionarias.

Este miércoles vencían unos $7,23 billones y, a contramano de lo que venía ocurriendo en las últimas subastas, donde la tasa de refinanciamiento fue superior al 100%, el Gobierno tomó la decisión de no renovar la totalidad de los instrumentos que expiraban sino que liberó recursos por aproximadamente 0,5 billones de pesos. La lógica detrás de esta jugada es abastecer a la plaza de mayor flujo para reducir las tasas de interés y moderar las perspectivas de inflación futura.

Durante la licitación, la Secretaría de Finanzas colocó distintos instrumentos indexados y en moneda extranjera. Los bonos ajustados por CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia) tuvieron alta demanda en los distintos plazos ofrecidos. Se adjudicaron $3,82 billones en el bono con vencimiento el 15 de mayo de 2026 (X15Y6) a una TIREA de 1,91%; $950.000 millones en el bono al 31 de julio de 2026 (X31L6) a una TIREA de 5,06%; $900.000 millones en el bono al 30 de noviembre de 2026 (X30N6) a una TIREA de 6,99%; $690.000 millones en el bono al 30 de junio de 2027 (TZX27) a una TIREA de 7,19%; y $220.000 millones en el bono al 30 de junio de 2028 (TZX28) a una TIREA de 8,78%.

En el segmento de bonos dollar linked, se adjudicaron $150.000 millones en el título con vencimiento el 30 de junio de 2027 (TZV27) a una TIREA de 7,81%. El título atado a la evolución del tipo de cambio al 30 de junio de 2028 (TZV28) quedó desierto.

El ministro de Economía, Luis Caputo, colocó un bono en dólares por USD 150 millones a una tasa menor al 6% anual. REUTERS/Matias Baglietto

La mirada de los analistas

“En la primera colocación sin ofrecer tasa fija desde noviembre de 2024, la demanda por instrumentos CER permitió cubrir la mayoría de los vencimientos (por $7,2 billones, los menores desde la primera licitación de noviembre de 2025)”, observó el economista Federico García Martínez. A la vez, el analista remarcó que el plazo promedio de los instrumentos adjudicados se ubicó en 192 días, el nivel más alto desde la licitación realizada en diciembre de 2025. Esto significa que, en promedio, los inversores compraron bonos con vencimientos más largos que en las últimas subastas.

“La demanda se concentró en la Lecer más corta, que explicó el 57% del total adjudicado. No hubo premios en general en los Boncer, a excepción del TZX28, que cortó levemente por encima de secundario. En dollar linked, la demanda fue acotada, pero el instrumento cortó a una tasa atractiva”, sumó Valentín Gómez García, analista de Adcap.

En tanto, el economista jefe de Puente, Eric Ritondale, consignó que “el Gobierno parece sentirse cómodo dejando algo de liquidez en el sistema -una inyección neta moderada- en un contexto de dinámicas cambiarias que vienen mejorando de forma sostenida, algo ya insinuado con intervenciones de mercado para dar liquidez y bajar las tasas cortas en las jornadas previas a la licitación”.

En tal sentido, Ritondale afirmó que la decisión de no ofrecer instrumentos de tasa fija de corto plazo (Lecaps o Boncaps) fue un “catalizador central” para la estrategia de la cartera que conduce Luis Caputo y que tiene como objetivo reducir las tasas de interés: “Al retirar la oferta primaria de estos títulos, el Tesoro empujó a los inversores hacia el mercado secundario en la previa a la licitación, acelerando la compresión de tasas en ese tramo. La estrategia también refleja una visión constructiva sobre la inflación para los próximos meses”.

El Gobierno busca reducir las tasas de interés y anclar las expectativas inflacionarias. (Imagen Ilustrativa Infobae)

“Al aceptar un rollover apenas inferior al 100% y retirar la tasa fija del menú, el Tesoro logró bajar el costo de financiamiento en el tramo corto y enviar una señal de confianza sobre la desinflación, sin descuidar la necesidad de estirar plazos en la curva indexada», concluyó.

Debut del nuevo bono en dólares

En paralelo, se llevó adelante la primera colocación del nuevo bono en dólares, logrando captar USD 150 millones a una tasa de 5,89%, inferior a la prevista inicialmente. Los recursos obtenidos se utilizarán para afrontar un pago de USD 4.200 millones programado para julio. Esta estrategia se inscribe en la decisión oficial de evitar nuevas emisiones en Wall Street para reducir la exposición a la financiación externa, una postura reforzada por el aumento reciente del riesgo país.

La Secretaría de Finanzas informó que recibió propuestas por USD 868 millones para el Bonar 2027, anunciado días atrás. Esto implica que el monto ofertado superó en casi seis veces al total adjudicado, o, expresado en porcentaje, la oferta fue un 479% mayor que la cantidad colocada.

El lunes, junto con la presentación de los instrumentos para la licitación de deuda en pesos, el Ministerio de Economía anunció que cada quince días se ofrecerá un bono en dólares con vencimiento en octubre de 2027, por hasta USD 150 millones por subasta. La normativa contempla una segunda ronda al día siguiente, que permitirá adjudicar hasta USD 100 millones adicionales, alcanzando un máximo de USD 250 millones por licitación. El bono contará con un cupón del 6% TNA, pagadero de forma mensual.