
Una mujer de Neuquén fue formalmente acusada por la muerte de su hijo de un año y cinco meses, fallecido tras ahogarse en un balde de 20 litros con agua en una vivienda del barrio San Lorenzo de la capital provincial.
La audiencia de formulación de cargos se realizó este martes en la Ciudad Judicial, donde la fiscal Lucrecia Sola imputó a la madre por homicidio culposo, atribuyéndole negligencia e incumplimiento de los deberes de cuidado. El caso, que conmocionó a la comunidad local, se encuentra en etapa preliminar de investigación.
Según la reconstrucción oficial, el hecho ocurrió el domingo 22 de febrero entre las 17 y las 20.30. El menor habría permanecido desde la mañana solo en el patio de la vivienda, llorando y reclamando la presencia de su madre, quien se encontraba en el interior sin asistirlo. La situación fue advertida por familiares que residen en la casa lindera. Estos, al notar el estado del niño, lo retiraron del patio, le dieron de comer, lo bañaron y lo cambiaron, para luego devolverlo a la vivienda principal.
La fiscal Sola relató que una de estas personas ingresó a la casa, despertó a la imputada y le informó que debía dejar nuevamente al niño a su cuidado, ya que iba a trabajar.
Durante la tarde, el niño quedó bajo la responsabilidad exclusiva de su madre. En ese contexto, la víctima accedió al baño de la casa, donde había un balde de pintura de 20 litros cargado con agua. El menor se introdujo de cabeza en el recipiente y aspiró el líquido.
Cerca de las 20.30, la mujer lo encontró inconsciente y lo trasladó de inmediato a un destacamento de la zona. Allí, personal policial le practicó maniobras de reanimación cardiopulmonar, que continuaron durante el traslado al hospital. Finalmente, los médicos confirmaron el fallecimiento del niño. La autopsia posterior determinó que la causa de muerte fue una “asfixia por sumersión” y no se constataron signos de violencia física.
La fiscal del caso calificó provisoriamente el hecho como homicidio culposo por accionar negligente e incumplimiento de los deberes a su cargo, en carácter de autora, según lo dispuesto en los artículos 84 y 45 del Código Penal.
Durante la audiencia, Sola solicitó un plazo de investigación de cuatro meses, además de un período de seis meses en el que la imputada no podrá tener contacto con testigos ni familiares relacionados con la causa. También pidió al juez de garantías Juan Guaita que se le impusieran medidas cautelares, como la obligación de presentarse tres veces por semana ante la sede del Ministerio Público Fiscal y la fijación de domicilio en otra vivienda de la ciudad.
El juez Guaita admitió la formulación de cargos y dispuso las medidas solicitadas, estableciendo la prohibición de contacto con posibles testigos y la obligación de comparecer periódicamente ante la fiscalía. Estas restricciones buscan garantizar el avance de la investigación y evitar posibles interferencias en el proceso penal.
Liberaron a los padres de la beba que murió en Ensenada, pero la causa por abuso y abandono de persona sigue abierta

La Justicia de La Plata dispuso la liberación de los padres de la beba de Ensenada que murió tras ingresar en un grave estado al Hospital Gutiérrez en La Plata, pero la causa por abuso y abandono de persona seguirá abierta.
El caso, registrado en Villa Catella, Ensenada, tomó estado público el día en que una beba de un año y dos meses llegó al hospital en estado crítico y falleció poco después.
Los padres fueron detenidos bajo la acusación de “abandono de persona seguido de muerte”, tras ser capturados en una vivienda de la calle 127 entre 35 y 35 bis, donde residía la familia. Las autoridades judiciales también ordenaron peritajes en tres domicilios del mismo lote, donde vivían familiares directos de la menor que participaron en el traslado al hospital. Todos ellos fueron liberados tras las primeras medidas.
La causa continúa bajo la órbita de la Unidad Funcional de Instrucción N° 8, a cargo de Martín Almirón. De acuerdo con la información a la que pudo acceder el medio local 0221, el fiscal resolvió solicitar la liberación de los padres tras la incorporación de nuevas pruebas, entre ellas una segunda autopsia realizada por la Asesoría Pericial y la ampliación de declaraciones de las médicas que atendieron a la beba.
En los primeros exámenes forenses no se establecieron de manera concluyente signos de abuso sexual, aunque sí se describieron lesiones cuya naturaleza permanece bajo análisis y requiere estudios complementarios.