Javier Milei encabezó un acto en homenaje por el aniversario del nacimiento de José de San Martín

El presidente Javier Milei participó este miércoles del acto por el 248° aniversario del nacimiento del General José de San Martín. El homenaje tuvo lugar en el barrio porteño de Retiro, en el monumento al Libertador situado en la plaza homónima.

Allí, el mandatario colocó una ofrenda floral y estuvo acompañado por la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el ministro de Defensa, Carlos Presti, y el secretario de Cultura, Leonardo Cifelli.

Se trató de un nuevo acto en homenaje al prócer del que participó el jefe de Estado tras entregar el sable corvo del General al Regimiento de Granaderos a Caballo en la ciudad santafecina de San Lorenz. Allí, el 3 de febrero de 1813 las fuerzas independentistas rioplatenses (argentinas), al mando del Libertador, vencieron a las tropas realistas de la milicia urbana de Montevideo.

El acto se realizó en el monumento al Libertador en la Plaza San Martín

La gesta sanmartiniana fue una verdadera revolución. La visión y el liderazgo de nuestros próceres liberaron a las colonias de un Estado tiránico, un Estado que no estaba preocupado por el crecimiento y la prosperidad de los habitantes del nuevo mundo, sino que solo buscaba defender sus privilegios”, relató Milei en el inicio de su discurso frente a los granaderos.

Y subrayó: “Es la espada que nos recuerda que la libertad es inclaudicable y que si uno lleva adelante los sacrificios que ella demanda, se pueden alcanzar cimas inmensas. Por eso, el sable corvo del general San Martín no es un objeto histórico más, no es una pieza neutra de exhibición ni un simple vestigio del pasado. Es probablemente el símbolo material más poderoso de la nación argentina“.

El mandatario dejó una ofrenda en el monumento

En ese marco, la histórica arma, que volvió a la ciudad por primera vez desde aquella gesta, ahora estará luego en exposición en el Regimiento en Ciudad de Buenos Aires bajo custodia del Estado.

El decreto que formalizó el traspaso establece que el Regimiento de Granaderos a Caballo “General San Martín” asumirá la custodia exclusiva del sable. Según el texto oficial publicado en el Boletín Oficial, la medida busca fortalecer la seguridad y protección de un símbolo nacional, garantizar su conservación y asegurar una administración responsable del patrimonio histórico.

Los granaderos estuvieron presentes en el acto

El nacimiento de San Martín

El 25 de febrero de 1778 en Yapeyú, en la provincia de Misiones, nació José Francisco de San Martín. Fue el quinto hijo de Juan de San Martín y Gregoria Matorras, hermano de María Elena (1771), Manuel Tadeo (1772), Juan Fermín Rafael (1774) y Rufino (1776).

A los pocos años, se mudó con su familia a Buenos Aires, en una casa ubicada en la calle Venezuela, entre Bernardo de Irigoyen y Tacuarí, y en 1784 ya estaban en España. A los once años ingresó como voluntario en el Regimiento de Murcia y allí inició su vida militar. Peleó en el norte de África y en España enfrentó al ejército napoleónico, del cual tomó enseñanzas.

También participaron Karina Milei, Manuel Adorn, Carlos Presti y Leonardo Cifelli

Manejaba latín, griego, francés, inglés e italiano y llevó a su campaña libertadora cerca de ochocientos volúmenes para leer.

Estuvo al filo de la muerte en más de una oportunidad: en 1801, cuando era teniente segundo en el Regimiento de Murcia, fue asaltado por bandoleros que lo hirieron gravemente en el pecho, la garganta y una mano. Luego, casi lo matan en el pueblo andaluz de Arjonilla el 23 de junio de 1808 cuando, al frente de una veintena de jinetes, acometió contra un batallón de dragones del ejército napoleónico. Cuando iba a recibir un sablazo de un oficial francés, el sargento Juan de Dios se interpuso y recibió el golpe mortal, algo así como la versión española del sargento Cabral.

Se celebraron 248 años del nacimiento de José de San Martín

Cuando regresó a territorio argentino, encabezó una campaña que terminó liberando a Argentina, Chile y Perú, con gestas históricas como el cruce de la Cordillera de Los Andes e inmortalizó su nombre en la historia.

Tenía setenta y dos años, cinco meses y veintitrés días cuando murió el sábado 17 de agosto de 1850. Recién tendría su primer monumento en el país en 1863, cuando las autoridades de entonces advirtieron que Chile había encargado uno y el primero aún no se encontraba en Argentina. Ese fue el origen del monumento que se levantó en la plaza que lleva su nombre en Retiro, en el mismo lugar donde ese morocho de nariz aguileña instruyó y entrenó a sus granaderos para la epopeya que se venía.