Un misil superficie-buque Tipo 88 es lanzado durante un ejercicio del Ejército japonés en el polígono de Shizunai, en el norte de Hokkaido (AP)

Japón desplegará misiles tierra-aire en la isla de Yonaguni antes de marzo de 2031, en la que será la posición militar nipona más próxima a Taiwán y un movimiento clave frente al incremento de la presión militar del régimen de China en Asia oriental.

El ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi, confirmó que la instalación del sistema se llevará a cabo durante el año fiscal 2030, es decir, entre abril de 2030 y marzo de 2031, según el calendario oficial anunciado.

Yonaguni, ubicada a apenas 110 kilómetros de Taiwán, es la isla más occidental de Japón y forma parte del archipiélago Nansei. Actualmente ya alberga una base militar, pero será la primera vez que se desplegará allí una unidad de misiles guiados tierra-aire de medio alcance.

Según Koizumi, el objetivo es proporcionar una cobertura adicional frente a amenazas aéreas, en respuesta al aumento sostenido de la presencia militar china y a la preocupación por un posible conflicto en el estrecho de Taiwán, una de las zonas más sensibles del escenario geopolítico asiático.

Misiles superficie-buque de corto alcance Tipo 88 son desplegados durante un ejercicio militar conjunto entre Japón y Estados Unidos en la isla de Tokunoshima (AP)

El plan de despliegue fue anunciado originalmente en 2022, pero hasta ahora no se había divulgado el cronograma específico. Koizumi precisó que el gobierno llevará a cabo una sesión informativa para los residentes locales el 2 de marzo, en la que se explicarán los detalles del proyecto y las medidas de seguridad previstas.

El Ministerio de Defensa busca así minimizar la inquietud de la población de Yonaguni y garantizar la transparencia del proceso.

La determinación de Tokio se produce tras varios meses de creciente tensión diplomática y militar con Beijing. Esta semana, el régimen chino impuso nuevas restricciones de exportación a 40 empresas japonesas, incluidas firmas aeroespaciales y del sector defensa, acusándolas de contribuir al desarrollo del poderío militar nipón.

El ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, manifestó que Japón pretende “reavivar el militarismo” y denunció los planes defensivos japoneses como una amenaza directa a la estabilidad regional.

Japón desplegará misiles tierra-aire cerca de Taiwán para reforzar su defensa ante la amenaza militar del régimen chino (AP)

La ubicación de Yonaguni es estratégica no solo por su proximidad a Taiwán, sino porque esta isla marca el extremo suroeste del territorio japonés, en una zona donde convergen intereses de China, Japón y Estados Unidos.

Taiwán, que funciona como territorio autónomo aunque China lo reclama como propio, se ha convertido en el epicentro de la rivalidad geopolítica en la región. Beijing no descarta la posibilidad de recurrir a la fuerza para recuperar la isla, lo que genera preocupación en Tokio por la posibilidad de un conflicto armado a escasa distancia de su territorio.

En noviembre pasado, la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, advirtió que Japón podría intervenir militarmente si China atacara Taiwán, lo que incrementó la tensión diplomática con el gobierno chino y dio lugar a nuevas represalias, como advertencias de viaje, restricciones comerciales y la inclusión de empresas japonesas en listas de control de exportaciones.

El despliegue de misiles forma parte de una estrategia más amplia impulsada por las Fuerzas de Autodefensa de Japón para reforzar la seguridad en el suroeste del país y disuadir cualquier avance militar chino.

El ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi, confirmó que la instalación del sistema se llevará a cabo entre abril de 2030 y marzo de 2031 como cobertura adicional frente a eventuales incursiones y ataques aéreos (AP)

En los últimos años, Japón ha incrementado la presencia de sus fuerzas en el archipiélago Nansei y ha estrechado la cooperación militar con Estados Unidos, realizando ejercicios conjuntos destinados a mejorar la capacidad de respuesta ante situaciones de crisis o agresión. Según el Ministerio de Defensa, estas maniobras buscan enviar una señal clara de disuasión a Beijing y contribuir a la estabilidad regional.

Las autoridades japonesas subrayan que el fortalecimiento de la defensa en Yonaguni responde exclusivamente a la necesidad de proteger la soberanía nacional y garantizar la paz en la región, aunque el gobierno chino sostiene que Tokio utiliza la situación en Taiwán como pretexto para expandir su arsenal y aumentar la tensión. Este cruce de acusaciones se produce en un contexto de maniobras militares chinas cerca de Taiwán, interceptaciones de aeronaves japonesas y ejercicios conjuntos entre China y Rusia en las inmediaciones de Okinawa.

(Con información de AFP y EFE)