
Las imágenes hablan por sí solas. En blanco y negro, con el pelo largo cayéndole sobre la frente, los rasgos finos y esa mirada profunda que parece atravesar la cámara, Ángelo Mutti Spinetta podría confundirse, a primera vista, con una postal juvenil de su abuelo, Luis Alberto Spinetta. El parecido es tan impactante que, en redes sociales, muchos hablaron de una “reencarnación estética” del Flaco.
Las fotos, publicadas por el reconocido fotógrafo Gabriel Rocca, muestran a Ángelo en una producción de moda donde el foco no solo está en la ropa, sino en su presencia. En los primeros planos, el joven de 25 años luce el cabello ondulado y abundante, casi indomable, con un gesto serio y una impronta que remite inevitablemente a las imágenes más icónicas de Spinetta en los años 70. La similitud no se limita al corte de pelo o a la estructura ósea: hay algo en la expresión, en la forma de pararse frente al lente, que evoca al creador de Artaud.

En una de las fotos, Ángelo aparece con un pañuelo anudado al cuello, camisa abierta y chaqueta de cuero intervenida con dibujos. La escena recuerda aquellas históricas imágenes del Flaco con camisa blanca y pañuelo rojo en pleno recital, guitarra en mano, durante la época de Almendra. El paralelismo es inevitable: la misma silueta estilizada, el mismo aire bohemio y esa mezcla de fragilidad y determinación que caracterizaba a su abuelo.
Pero más allá del impacto visual, la historia de Ángelo no se agota en el parecido físico. Nieto de una de las figuras más influyentes del rock argentino e hijo de Catarina Spinetta y Nahuel Mutti, creció en un entorno atravesado por la música, el cine y la creatividad. Lejos de esquivar ese legado, decidió abrazarlo y reinterpretarlo a su manera.

Junto a su hermano Benicio forma parte de Flu Os, la banda que nació en 2019 y que en 2024 lanzó su primer disco, Punto J. Con una propuesta que combina rap, sonidos urbanos y una estética experimental, el dúo encontró un camino propio. Si bien la herencia musical está presente, su sonido dialoga más con las nuevas generaciones que con la nostalgia. En paralelo, desarrolló una carrera como actor. Participó en películas como Primavera, Tierra de pájaros y Un viaje a la luna, y fue parte de la serie Barrabrava. En 2025 integró el elenco de La llegada del hijo, película premiada en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. Su recorrido demuestra que su identidad artística es amplia y que no se limita a la música.
La moda es otro de sus territorios. En las imágenes difundidas recientemente, Ángelo posa con prendas de impronta rocker: jeans intervenidos, remeras gastadas, collares superpuestos y pañuelos estampados. En otra toma, aparece con un mono azul salpicado de pintura y un enorme foulard con dibujos coloridos, sosteniéndolo como si fuera una capa. El resultado es una mezcla de rebeldía y sofisticación que dialoga tanto con la tradición del rock como con la estética contemporánea.

El propio Rocca, quien retrató a Luis Alberto en numerosas oportunidades a lo largo de su carrera, encontró en Ángelo una energía que remite al Flaco. Sin embargo, el fotógrafo también destacó la personalidad propia del joven, su naturalidad frente a cámara y su capacidad de juego con la ropa y el encuadre. En las fotos se percibe esa libertad: no hay rigidez ni pose forzada, sino una actitud orgánica que transforma cada prenda en parte de un relato.
La comparación con su abuelo es inevitable y, al mismo tiempo, delicada. Luis Alberto Spinetta fue un poeta del rock, un compositor que marcó generaciones y dejó una obra monumental. Ángelo, en cambio, transita su propio tiempo, con códigos distintos y desafíos propios. El parecido físico puede ser impactante, pero su búsqueda artística apunta a construir una identidad que no dependa exclusivamente del apellido.

Tal vez el mayor mérito de Ángelo Mutti Spinetta sea ese equilibrio: honrar el legado sin quedar atrapado en él. Las fotos que hoy circulan no solo revelan un parecido asombroso, sino también el surgimiento de una figura que combina herencia y modernidad. Y si bien el fantasma luminoso del Flaco siempre estará presente, Ángelo parece decidido a escribir su propia historia, con la misma intensidad que marcó a su abuelo.