
Carlos Melconian, ex titular del Banco Nación y referente económico, advirtió que la economía argentina atraviesa una etapa de tensión. “Está crujiendo todo por la estanflación”, expresó, aludiendo a un índice de precios que en enero registró un aumento de 2,9% y a un nivel de actividad que en noviembre mostró una caída de 0,3%. Y si bien consideró que la reforma laboral representa “un paso adelante, un avance”, moderó las expectativas sobre su impacto inmediato en el crecimiento y el empleo.
Melconian aclaró que su análisis no responde a ideologías y propuso separar el debate político de la evaluación técnica. “El crecimiento económico no tiene que ver con la reforma laboral. Y creo que, después de tantos años, el empleo tampoco”, remarcó. A su criterio, la decisión de contratar trabajadores en la Argentina implica un desafío similar al de invertir, ya que ambos dependen de la confianza y la estabilidad.
Entrevistado en el programa “No vale arrugar”, por radio Splendid, el economista apuntó a dos ejes de la reforma laboral: la ultra-actividad y la reducción del riesgo indemnizatorio. Reconoció avances en ambos aspectos, pero advirtió sobre la posible judicialización. “No tengas ninguna duda de que hay cosas de estas que terminan en la Corte”. La implementación de la reforma recorrerá instancias judiciales y su efecto final -dijo- dependerá de la interpretación de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) y del acatamiento de sus fallos.
Blanqueo laboral: ¿sin efectos?
En cuanto al blanqueo laboral, además del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), Melconian destacó que para el gobierno es otro eje central de la reforma. Y si bien lo definió como una modernización, señaló que no siempre produce resultados efectivos. “Es un evento de modernización, pero ya ha ocurrido, y ni la demanda muchas veces quiere blanquearse. El blanqueo laboral siempre es costo laboral adicional para el que estaba fuera de la ley, pero en negro”.
El incentivo para contratar empleo se asemeja al incentivo para que un empresario tome crédito: ambos dependen de la demanda, señaló Melconian. “El empresario toma crédito si tiene demanda. Si no, te dice: ¿para qué quiero el crédito si no tengo demanda? Y el incentivo a tomar empleo es exactamente el mismo”, explicó.
El problema, prosiguió, es el comportamiento del nivel de actividad y los precios, que a su vez se reflejan en el comercio exterior y el régimen cambiario. Según su análisis, “al nivel de importación de Argentina le faltan glóbulos rojos”. En otras palabras, son insuficientes debido a la falta de demanda. “Por supuesto que estamos con un comercio exterior superavitario, ¡inédito! Y no lo estoy diciendo porque no suban las exportaciones. Lo que estoy diciendo es que estás con semejante catástrofe de superávit comercial, porque no reaccionan las importaciones, y las importaciones son los glóbulos rojos”. Melconian diferenció así el aumento de las exportaciones, que consideró positivo, de la reciente caída (datos de enero) de las importaciones, que interpretó como un síntoma del bajo nivel de actividad económica.

Sobre la política monetaria, Melconian subrayó que la estabilidad de la moneda y la confianza en la inversión dependen de múltiples factores. “La historia argentina, las personas que están a cargo de un gobierno y de su política económica, el programa y sus fundamentals, el resto de la política que conforma el arco opositor, todo eso hace que una moneda sea estable y que haya inversión. Y hoy eso no ocurre todavía en la Argentina”. El economista opinó que el modelo del presidente Javier Milei aún no logró consolidar confianza ni estimular la inversión.
Críticas al equipo económico
Melconian amplió sus críticas al equipo económico oficial, cuestionando tanto su composición como su funcionamiento. “Todo el mundo sabe que el equipo económico de este Gobierno tiene especialidad financiera y que él cree que con inteligencia artificial, el campo y Vaca Muerta están haciendo un país. Hay gente que se siente excluida y cuarenta puntos en la estanflación del PBI están muy por debajo del 2023 y del 2011. Estamos en un pico de la estanflación que no se quiebra, pero con componente donde la mitad del PBI está muy abajo y lo que está muy arriba no derrama”, sostuvo.
Vos no podés creer en un Presidente porque los de enfrente son peores. Tenés que creer en un Presidente o en un programa porque genera resultados.
Carlos Melconian
La dinámica de confianza y alternancia política también formó parte de su análisis. Destacó que la credibilidad en un presidente o en un programa debe sustentarse en resultados. “Vos no podés creer en un Presidente porque los de enfrente son peores. Vos tenés que creer en un presidente o en un programa, porque genera resultados. Y además decís: porque cuando el que está se va, viene el otro, que es bárbaro para ir intercambiando, en términos de funcionarios, porque evita la construcción y permanencia en el Gobierno de los quioscos”.
Y si bien Melconian recordó que en programas ortodoxos como el actual, probablemente descienda la inflación, subrayó que los programas que tienen vigor son aquellos en donde convive el crecimiento con la estabilidad. “Esto no es pedirle a Milei que arregle en dos años lo que se destruyó en ochenta. No, sacamos eso. Es plantear una situación que es como es”, remarcó.
Sobre la política monetaria reciente, afirmó: “No hay réplica monetaria equivalente a la compra de dólares y a lo que decía el comunicado de diciembre del Banco Central, que la compra de dólares va a estar basada en un aumento de la demanda del peso de la gente… que con confianza va a reconstruir el crédito. ¡No está ocurriendo eso! Hay una visión mercantilista de que hay más dólares de oferta que de demanda y el Central compra dólares, pero no se está monetizando la economía”.