Los sospechosos continuarán presos, luego de que fueran condenados por encubrimiento

Un tribunal de Rosario absolvió el viernes a tres presos que estaban acusados de haber asesinado por encargo a Candela Berenice Romero en 2022. A pesar de esto, deberán cumplir penas de entre seis y siete años por delitos conexos.

La absolución fue resultado de la aplicación del beneficio de la duda por parte de los jueces, después de que consideraran insuficientes las pruebas directas sobre la autoría del asesinato de la adolescente de 16 años. Pese a los múltiples peritajes balísticos y la revisión de mensajes de celular, la presencia de zonas grises en la causa impidió que fueran condenados por homicidio calificado.

Nicolás Daniel Spalleta (32), Gonzalo Ezequiel Villalba (24) y Franco Darío Aguiar (32) habían llegado al juicio en calidad de imputados como coautores del crimen. Por eso, la fiscal Marisol Fabbro había pedido que los acusados fueran condenados a la pena de prisión perpetua.

Luego de que los tres fueran absueltos por el homicidio, la Justicia determinó que permanezcan presos por el encubrimiento de vehículos robados, tenencia de armas y un ataque armado, que fue posterior a la muerte de la joven, según la información publicada por Rosario3.

La joven fue asesinada en su casa de nueve disparos (Gentileza: Rosario3)

En el expediente se detalló que, minutos después del ataque mortal a Romero, los acusados fueron detenidos luego de un tiroteo en el barrio Santa Lucía, durante el cual se movilizaban en un Ford Fiesta que había sido sustraído dos semanas antes.

En ese mismo operativo policial se incautaron dos pistolas 9 milímetros y varias motocicletas robadas. No obstante, otros sospechosos lograron escapar y parte de las pruebas clave —en especial algunos archivos telefónicos— no pudieron ser reconstruidas en su totalidad.

De esta manera, Spalleta fue absuelto por segunda vez en el marco de acusaciones relacionadas con la narcocriminalidad. Previamente, había sido juzgado por el asesinato de María Elena González (“Loca Mari”), ocurrido en abril de 2022 en Necochea y Ameghino. Su nombre estaba asociado a la banda de Alan Funes, una de las organizaciones delictivas más activas en el Cordón Ayacucho.

En el caso de Aguiar, la Justicia lo identificó como presunto miembro de la banda de Francisco “Fran” Riquelme, recluso con varias causas abiertas en Empalme Graneros. La acusación sostiene que el acusado manejaba un búnker y supervisaba la venta de estupefacientes en una estructura jerárquica. Continúa detenido con prisión preventiva, a la espera de otro juicio.

El crimen de Candela Romero

Según las investigaciones, al menos tres individuos ingresaron a la vivienda de Candela Romero pasada la medianoche del 2 de noviembre de 2022, y la ejecutaron con nueve disparos. La joven de 16 años murió producto de la destrucción cráneoencefálica en un contexto marcado por la disputa violenta entre clanes vinculados al narcomenudeo y la incidencia de redes organizadas desde las cárceles.

Los sicarios habían sido detenidos horas después del crimen por otra balacera

La vivienda donde ocurrió la ejecución ya sumaba antecedentes, debido a que fue baleada en agosto de 2017 y allanada en 2018 durante una investigación federal sobre narcotráfico. Allí, la familia de la víctima figuró como parte de “La banda del mercado”, un grupo que controlaba la venta de droga en el Mercado de Concentración de Fisherton.

La violencia no era un hecho aislado. Solo una semana antes, Mario Alejandro “Lalito” Martínez, tío materno de Candela, había sido acribillado a 12 cuadras de distancia. Pocos días después, el propio domicilio de Achira al 638 volvió a sufrir un ataque a balazos.

De acuerdo con la acusación presentada en el juicio, el asesinato habría sido encargado desde la prisión como acto de venganza por una agresión previa que tenía como blanco a la adolescente o a su madre. De hecho, los peritajes encomendados permitieron identificar que una misma pistola había sido utilizada tanto en el crimen de la joven como en el de su tío y en el tiroteo en Santa Lucía.

También existieron coincidencias parciales con otra de las armas incautadas. Además, entre los elementos secuestrados, la fiscalía logró acceder a mensajes de audio recuperados en el celular de uno de los acusados. “Cuchá, boludo, parece que lo pusieron a Papu, avisale al Tona que le avise a Franco, que la vamos a volar a la Noe o a la hija”, se escuchaba en una de las grabaciones.

Fue así que la Fiscalía vinculó el ataque a Candela con el intento de homicidio ocurrido el 1º de noviembre de 2022, en la calle Méjico al 2000, donde resultó gravemente herido Maximiliano “Papu” A., entonces novio de la víctima y señalado como integrante de otra red narco.