El cierre de febrero tendrá complicaciones para quienes aún están gozando de vacaciones. La Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (Atepsa) anunció un nuevo cronograma de paros que comenzará el próximo jueves y afectará los despegues en todos los aeropuertos del país durante los días siguientes.
La medida, definida como “legítima acción sindical” por el gremio de controladores aéreos, responde a la falta de acuerdo en la negociación con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), luego del vencimiento de la prórroga de la conciliación obligatoria.
Según lo informado, la protesta abarcará franjas horarias escalonadas y restringirá exclusivamente la autorización para el despegue de aeronaves, sin afectar operaciones ya en curso. Serán varios días que, previsiblemente, haya demoras o reprogramaciones para algunos vuelos, a excepción de las aeronaves en emergencia, sanitarias, humanitarias, de Estado o búsqueda y salvamento:
- El jueves 26, la medida de fuerza se aplicará a toda la aviación de 15 a 18.
- El viernes 27, se implementará misma modalidad de 19 a 22;
- El sábado 28, se afectará a la “aviación general y no regular” de 13 a 16.
- El domingo 1, a la aviación comercial regular con destino nacional de 9 a 12;
- El lunes 2 nuevamente a toda la aviación de 5 a 8.

La modalidad de cada medida varía según el tipo de vuelo afectado: los días señalados como “toda la aviación” incluyen despegues de todos los aeropuertos y categorías; las jornadas destinadas a “aviación general y no regular” comprenden exclusivamente vuelos privados, taxis aéreos y no comerciales, sin importar el destino; en tanto, la restricción a la “aviación comercial regular con destino nacional” impacta solo en vuelos regulares dentro del país.
Durante los horarios de paro, tampoco se recibirán ni transmitirán planes de vuelo y se suspenderán actividades administrativas no críticas. La acción sindical excluye cualquier tarea que pudiera afectar operaciones ya iniciadas, como el mantenimiento en equipos en uso y la mensajería de NOTAM y comunicaciones.
El conflicto entre Atepsa y EANA se extiende desde hace varios meses y combina reclamos salariales con denuncias sobre el incumplimiento del Convenio Colectivo de Trabajo (CCT). En agosto del año pasado, las partes acordaron un aumento del 15% en cuatro tramos, lo que permitió una suspensión temporal de las protestas.

Sin embargo, la reanudación de asambleas y paros en noviembre y diciembre derivó en la intervención de la Secretaría de Trabajo y el dictado de la conciliación obligatoria.
La Empresa Argentina de Navegación Aérea recordó que los servicios de navegación aérea están catalogados como esenciales por ley, lo que limita el alcance de las medidas de fuerza sindical. El sindicato solo puede anunciar paros con al menos cinco días de antelación y sin afectar más del 45% de las operaciones, según la normativa vigente.
Al tratarse de una empresa pública, la discusión salarial no se resuelve de manera individual, sino que es la Oficina Nacional de Empleo Público el área que establece el marco de referencia que el Gobierno ofrece a los gremios. La disputa entre EANA y Atepsa también involucra investigaciones judiciales y denuncias penales por presuntas maniobras irregulares que alcanzan a ex y actuales autoridades.
Las medidas de fuerza se suman a otra semana difícil para los viajeros, a raíz del paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), al que se plegaron los gremios aeronáuticos en rechazo a la reforma laboral. El cese de actividades llevó a las aerolíneas a modificar itinerarios, generar cancelaciones y reprogramaciones, con un estimado de más de 65.000 pasajeros afectados.
Entre los sindicatos que se plegaron a la medida figuran la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA), la Asociación del Personal Aeronáutico (APA) y la Unión del Personal Superior y Profesional de Empresas Aerocomerciales (UPSA).