Raúl Castro es la figura de mayor poder en la dictadura cubana, mientras que Miguel Díaz-Canel cuenta con poderes limitados (REUTERS/Norlys Perez)

Miguel Cossio, director ejecutivo del Museo Americano de la Diáspora Cubana, presentó días atrás en el programa conducido por el periodista Mario J. Pentón, emitido por Martín Noticias, su reciente informe sobre la estructura de poder real de la dictadura cubana. A través de una baraja, cada rostro y figura clave del poder cubano aparece reflejado, en orden de influencia y con su perfil correspondiente.

La “baraja castrista” replica la estructura de los juegos de naipes tradicionales, aunque va más allá: en vez de limitarse a las 52 cartas habituales, incorpora cuatro comodines —los conocidos Joker—, para representar a actores que, si bien no encajan en los roles convencionales, resultan esenciales en la dinámica del régimen. Según Cossio, en el análisis participaron no solo él, sino también periodistas de Martín Noticias y otras fuentes expertas en la política cubana.

Miguel Cossio presenta su trabajo en el programa de Mario Pentón, en Martí Noticias (Captura de video)

La selección de figuras para la baraja huyó de la estructura nominal de la burocracia. “No es solo quién ocupa un cargo, sino quién realmente tiene el poder y participa en la toma de decisiones”, subraya. Por eso, no figuran funcionarios sin peso real —como la vicepresidenta de la Asamblea Nacional— y sí aparecen otros actores menos visibles, pero determinantes.

Entre los grupos de poder, la familia Castro, con Raúl Castro como su figura central, destaca por controlar áreas clave como la economía, los negocios, las fuerzas armadas y los servicios de inteligencia. El organigrama se completa con el sector militar y de seguridad, así como personajes con influencia por su manejo de recursos, como Ana Guillermina Lastres Morera. “Ella es general de Brigada, presidenta de Gaesa y miembro del Comité Central, lo que le otorga un poder superior al de cualquier ministro”, remarca Cosío.

El dictador Raúl Castro de uniforme saluda en un acto en La Habana. A su lado, de camisa azul, su nieto Raúl Rodríguez Castro, consejero y guardaespaldas (Reuters)

En la sección de los comodines, además de Alejandro Castro Espín y Raúl Guillermo Rodríguez Castro (“el cangrejo”), figuran Mariela Castro y nuevas caras en ascenso como Oscar Pérez Oliva Fraga, vicepresidente primero del Gobierno, Ministro de Comercio Exterior y de Inversión Extranjera, y diputado.

El núcleo de la seguridad cubana se sitúa entre las cartas del ocho a la jota. Allí aparecen figuras como Ramón Romero Curbero, jefe del aparato de inteligencia; responsables de contrainteligencia; y otros oficiales clave del ejército y la policía. “Identificamos hasta al jefe de las avispas negras”, añade Cosío.

Una serie de naipes muestra a diversas figuras de la dictadura cubana, incluyendo algunos funcionarios sancionados, en un formato gráfico innovador. (Captura de video)

Otros perfiles incluidos deben su relevancia al momento crítico que atraviesa el país: el Ministro de Salud Pública por la situación sanitaria, la Ministra de Comunicaciones por el control de la información y la Presidenta de Texsa por las tareas de espionaje. También destacan el director de la Unión Eléctrica y el Ministro de Energía, protagonistas debido a la crisis energética actual.

El general de cuerpo de ejército Lázaro Alberto Álvarez Casas, ministro del Interior y miembro del Buró Político, sobresale entre los más poderosos, con información detallada sobre su familia y movimientos, proporcionando una mirada inédita sobre su entorno. “La gente necesita conocer los rostros tras el poder real en Cuba”, señala el autor.

Alejandro Castro Espín, único hijo varón de Raúl Castro (EFE)

Cosío recuerda el precedente de Irak en 2003, cuando el régimen de Saddam Hussein también fue retratado por el ejército estadounidense en una baraja, permitiendo reconocer a cada dirigente. “Sabemos quién es quién, aunque no están todos: es una herramienta útil para quienes buscan entender la elite cubana”.

Un aspecto peculiar es la posición de Miguel Díaz-Canel, presidente del país y primer secretario del Partido Comunista. Aunque ostenta títulos formales, su poder real “está acotado y es inferior al de varias figuras de la baraja”, apunta Cosío. Lo mismo sucede con otros funcionarios civiles como Manuel Marrero, primer ministro; Bruno Rodríguez Parrilla, canciller; y Roberto Morales Ojeda, responsable del manejo cotidiano del partido.

Se suman a la lista figuras menos conocidas, como Jorge Amado Ricardo Guerra —secretario del Consejo de Ministros, general de brigada y miembro del Buró Político— y una primer coronel, encargada de operar el Consejo de Ministros. La influencia de la familia Castro se extiende a todos estos entramados, motivo por el cual no se incluyen personas que no encajan en la auténtica estructura del poder.

Figuras como Miguel Díaz-Canel y Manuel Marrero carecen de poder de decisión en la estructura del régimen cubano (REUTERS/Alexandre Meneghini)

El análisis de Cossio asienta que “Ana Guillermina Lastres Morera tiene más poder que cualquier ministro en Cuba”. Las fuentes reportan que “Díaz-Canel pide recursos diarios, pero los que mandan de verdad deciden si se los dan o no”.

Los vínculos trascienden la isla: el hijastro de Díaz-Canel, Manuel Anido Cuesta, reside habitualmente en Madrid y en estos días ha regresado a Cuba para gestionar temas relacionados con la crisis del petróleo, participando en los negocios con isotanques e intermediando para empresas privadas españolas interesadas en invertir.

Una mano señala una baraja de naipes que representa a figuras de la dictadura cubana con sus fotos, nombres y rangos militares. (Captura de video)

La baraja también refleja a los sancionados por los Estados Unidos tras la represión del 11 de julio de 2021: el propio Miguel Díaz-Canel, la familia Castro, el Ministro de las Fuerzas Armadas Álvaro López Miera. Entre las figuras ascendentes destaca Roberto Legrá Sotolongo, general, viceministro de las Fuerzas Armadas y jefe del Estado Mayor, recientemente incorporado al Buró Político. Según Cossio, es el mejor posicionado para ser el próximo Ministro de las Fuerzas Armadas.

Figuras como Óscar Callejas Valcárcel, encargado de la represión en las protestas de 2021 y ahora jefe político del Ministerio del Interior, ilustran la movilidad interna de los poderes. Otro perfil subrayado es Víctor Noel Gómez Ochoa, jefe de las tropas especiales conocidas como las Avispas Negras.

Una persona lleva en una marcha un cuadro con una imagen compuesta de Fidel Castro, Raúl Castro y del presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, en la plaza de la Revolución en La Habana, el 1 de mayo de 2025. (AP Foto/Ramon Espinosa, Archivo)

No faltan el Ministro de Turismo, la presidenta del Banco Nacional de Cuba, la jefa de la Oficina de Asuntos Religiosos, Caridad Diego Bello —con más de 35 años de influencia y clave en la relación entre el Estado y la Iglesia católica—, ni el aparato judicial: la Ministra de Justicia, el presidente del Tribunal Supremo y la Fiscal General de la República, todos con roles centrales en la represión legal a los disidentes y presos políticos.

La baraja, que será exhibida en el Museo de la Diáspora Cubana, constituye el mayor registro visual y nominal sobre quién es quién en la arquitectura del poder en Cuba.